Restaurantes

5 chiringuitos de las costas españolas para ir con amigas que cumplen con las tres bes: bueno, bonito y barato

Chiringuitos españoles a buen precio: desde El Puntal, en Cantabria, hasta el Verdel, en Zahora (Cádiz). Instagram
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Primero llega el mensaje al grupo: “¿Comemos en un chiringuito?”. Después empiezan las exigencias: que esté junto al mar, que sea bonito, que se coma bien, que admita sobremesa y, muy importante, que no cueste como una noche de hotel. Aunque parezca una misión imposible, todavía existen chiringuitos que cumplen casi todo. Estos cinco recorren la costa española con hamburguesas, arroces, atún de almadraba, sushi y cuentas lo bastante razonables como para poder pedir también postre. Aquí, lo de 'barato' depende del destino. En Cantabia puede ser una ración de rabas por 20 euros; en Ibiza, comer dentro de un hotel de lujo sin acercarse a las cifras de otros locales de la isla.

Verdel Zahora, en Cádiz: atún rojo en todas sus versiones

Zahora conserva caminos de arena, casas blancas y una playa extensa junto al cabo de Trafalgar. Allí abrió Verdel Zahora en agosto de 2025, un restaurante familiar cuya arquitectura recuerda a las viviendas tradicionales de la zona.

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Su cocina se apoya en el producto local y de temporada, con protagonismo del atún rojo de almadraba, los pescados y las carnes a la brasa. La recomendación es pedir la tosta de atún y guardar sitio para la tarta casera de pistacho.

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Kai Beach, en Estepona, como en Asia pero al Mediterráneo

Dentro de Laguna, el complejo de Playa Padrón situado entre Marbella y Sotogrande, Kai Beach parece bastante más caro de lo que es. Tiene hamacas con servicio, bar y terrazas cubiertas, y su ambiente se relaja al llegar el atardecer.

Su carta viaja al Sudeste Asiático con edamame kimchi por 6 euros, gyozas desde 12 y alitas thai por 14. Para compartir también hay sushi, tartar de atún, poke bowls, noodles y lubina con miso. El cierre perfecto: cheesecake de matcha y un cóctel.

La Calita, en Ibiza: económico en idioma balear

Baleares es muy cara e Ibiza todavía más. Por eso La Calita entra con el precio puesto en perspectiva. Ubicado en BLESS Ibiza Cala Nova, propone un chiringuito mediterráneo con arroces, sushi, ensaladas y platos de producto.

Las croquetas cuestan entre 16 y 17 euros, el guacamole, 19, y los rolls parten de 24. Los arroces se mueven entre 27 y 34 euros por persona, salvo el de carabineros, que ahí sí que hay que dejarse un puñado de euros más. No es una ganga fuera de la isla, pero sí una opción sensata allí.

Las Dunas, en Verdicio, Asturias: hamburguesas que se deshacen en la boca

Cerca del cabo Peñas, Las Dunas demuestra que el norte también sabe montar buenos planes de chiringuito. Su especialidad son las hamburguesas en pan brioche con patatas. La de la casa lleva doble carne de vaca, cheddar, cebolla caramelizada, bacon y mayonesa ahumada, y cuesta 15 euros.

También hay versiones triple, picante, de pollo crujiente y vegana. Para compartir, nachos o patatas Dunas con queso, cheddar y carne smash. La tarta de queso cuesta 5 euros y los cócteles, 7.

Chiringuito El Puntal Tricio, en Cantabria: cocina marinera en la arena

El plan empieza antes de sentarse. El Puntal Tricio se encuentra en la playa de El Puntal, frente a la bahía de Santander, y una de las formas más especiales de llegar es en barco.

Su carta reúne rabas por 20 euros, bocartes por 16, croquetas por 15 y zamburiñas por 22. También prepara albóndigas de bonito, carpaccio de gambas y pescados salvajes como cabracho, rape o bonito. Compartir varias raciones permite controlar la cuenta y comer en uno de los rincones más bonitos del Cantábrico.