Las 7 semillas más saludables y beneficiosas para incluir en tu dieta
Muchas de ellas son muy ricas en nutrientes esenciales para el organismo y dan un toque diferente a tus platos: estas son las que no deberían faltar en tu cocina
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Hay semillas muy saludables que conviene incluir en nuestra dieta y beneficiarnos de todas sus propiedades. Son un ingrediente muy interesante que puedes añadir a diferentes platos, como cremas, ensaladas y batidos, para darles un toque original y, de paso, aprovechar sus nutrientes. Según las semillas que tomes, puedes obtener proteínas, fibra, calcio, magnesio, ácido fólico, grasas saludables… Estas son las más interesantes para tener siempre a mano en la cocina.
Semillas de chía
Las semillas de chía son consideradas un superalimento por su alto contenido en ácidos grasos omega-3, que ayudan a proteger nuestro corazón de posibles enfermedades. También es muy rica en fibra soluble, ideal para controlar los niveles de colesterol en sangre y evitar el estreñimiento.
Quinoa
La quinoa es técnicamente una semilla, aunque es habitual referirse a ella como un pseudocereal. Sus propiedades nutricionales la hacen muy valiosa para nuestra salud, ya que contiene proteínas, vitaminas del grupo B y vitamina E4, y minerales como el magnesio, hierro, cobre o cinc. Ten la precaución, antes de cocinarlas, de lavarlas muy bien con agua.
Semillas de lino o linaza
Las semillas de lino gozan de muy buena fama en el ámbito de la nutrición por su alto contenido en fibra, proteínas y ácidos grasos omega-3. Alivian el estreñimiento, ayudan a reducir el colesterol y a proteger la salud cardiovascular, y reducen la presión arterial.
Semillas de sésamo
Son muy utilizadas en la gastronomía asiática y árabe, aunque en nuestro país son cada vez más populares. Son una fuente de vitamina B6, folatos y tiamina; son ricas en calcio, hierro, fósforo, magnesio y zinc; y contienen sesamina y sesamol que destacan por su poder antioxidante.
Semillas de calabaza
Las pipas o semillas de calabaza son un vicio más que saludable, ya que son ricas en aminoácidos, ácidos grasos insaturados, fitoesteroles, compuestos fenólicos y minerales. Ayudan a reducir la inflamación, combaten los parásitos intestinales y reducen el riesgo de padecer anemia.
Semillas de girasol
Son nuestras pipas de toda la vida, pero lo ideal es que las incorpores a tus platos crudas y sin sal. De esta forma solo te llevarás los beneficios. Son ricas en vitamina E, que mantiene cuidada la piel; también en vitamina B, que cuida del sistema cardiovascular; y contienen minerales como magnesio, fósforo, potasio y selenio.
Semillas de cáñamo
Las semillas de cáñamo están ganando cada vez más adeptos porque son una gran fuente vegetal de proteína (el 30% de su composición). Además contienen todos los aminoácidos que el organismo no puede producir y necesita, y son muy ricas en ácidos grasos omega-3, magnesio, zinc y fibra.