Alimentación

Cenas calientes, rápidas y saludables: las 3 mejores recetas de Instagram que no son ensalada

Comer bien no tiene por qué ser aburrido
Comer bien no tiene por qué ser aburrido. Pexels
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MadridCuando llega el frío, a veces la ensalada que nos resolvía la cena durante el verano deja de apetecer. Y no pasa nada: se puede cenar caliente y de forma equilibrada sin ponerse a cocinar durante horas ni recurrir siempre a lo mismo. Miriam Tara, fundadora de KilosOut, un método centrado en la educación alimentaria y los hábitos saludables, comparte tres recetas sencillas para variar el menú.

"Es muy normal que con el frío la ensalada de cena deje de apetecer. No significa que lo estemos haciendo mal: el cuerpo y la rutina cambian con la estación y la alimentación puede adaptarse a ello sin renunciar a comer bien", explica. La clave está en buscar platos que resulten apetecibles, sean fáciles de preparar y no nos compliquen la última parte del día. Estas tres propuestas, que se pueden tener listas en unos 20 o 30 minutos, combinan verduras y proteínas en recetas caseras y reconfortantes.

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Pollo a la caprese, listo en media hora

La primera idea convierte unos filetes de pollo en pequeños rollitos rellenos de tomate, queso y albahaca. Para una persona, se necesitan filetes finos de pechuga, un tomate, queso en lonchas bajo en grasa o mozzarella, unas hojas de albahaca, sal, pimienta y un poco de aceite de oliva virgen. También se puede añadir un chorrito de caldo de pollo o de verduras durante la cocción.

Pollo a la caprese, listo en media hora
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"Hay que aplanar los filetes y salpimentarlos. Después, se cubren con el queso, el tomate cortado en daditos y la albahaca, y se enrollan. Se hornean a 180 grados durante 15 o 20 minutos. Al servirlos, se puede añadir un chorrito de aceite de oliva virgen y, si se quiere, vinagre de Módena", explica Miriam.

El horno hace casi todo el trabajo y el resultado tiene ese punto de comida casera que apetece cuando bajan las temperaturas. Si se quiere reducir el tiempo, la receta también se puede preparar en la air fryer, comprobando que el pollo quede bien cocinado por dentro.

Una falsa tortilla con calabacín o berenjena

Para esta receta, pensada para cuatro personas, se puede elegir entre un calabacín grande o una berenjena. Se necesitan, además, media cebolla, cuatro huevos, 150 gramos de cecina, sal y pimienta. Es una manera práctica de preparar una cena con verdura sin tener que estar pendiente de una sartén desde el primer momento.

Una falsa tortilla con calabacín o berenjena

"Primero se cocina el calabacín o la berenjena en dados junto con la cebolla picada, en el microondas y dentro de un estuche de vapor, hasta que estén blandos; serán unos 12 minutos en total. Después, se escurren bien y se mezclan con los huevos batidos y la cecina. Por último, se cuaja la mezcla en una sartén antiadherente, sin aceite", detalla Tara. El paso de escurrir la verdura es importante para que la mezcla no quede demasiado húmeda al cuajar. La cecina aporta sabor y hace que esta falsa tortilla resulte más completa, aunque se puede servir con una guarnición sencilla si se quiere añadir algo más al plato.

Rollitos de espinacas para compartir

La última propuesta es una especie de brazo salado que se corta en rodajas y se puede adaptar con distintos rellenos. Para dos personas, Miriam propone utilizar una bolsa de espinacas frescas, cuatro huevos, entre cuatro y seis lonchas de queso bajo en grasa y otras tantas de jamón cocido o pechuga de pavo, además de sal y pimienta.

"Se pican las espinacas crudas en trocitos y se colocan en un bol. Se añaden los cuatro huevos batidos, sal y pimienta, y se mezcla todo bien. Después, se extiende la mezcla sobre una bandeja cubierta con papel de horno, formando una capa, y se hornea a 180 grados hasta que cuaje. Cuando esté templada, se cubre con el queso y el jamón cocido o el pavo, se enrolla y se corta en rodajitas", explica.

Rollitos de espinacas para compartir

La receta admite otros rellenos, como queso crema, pimientos del piquillo o atún, así que se puede ajustar a lo que haya en la nevera. "Instagram puede ser una fuente de inspiración muy útil para variar el menú, pero no todo lo que se ve en redes encaja con las necesidades de cada persona. Conviene fijarse en que la receta incluya verdura, una fuente de proteína y que resulte saciante y fácil de repetir", señala Miriam.

Como podemos comprobar, no hace falta que todas las cenas sean iguales ni seguir un patrón rígido. "La mejor cena no es la más ligera ni la más original, sino la que podemos repetir con facilidad durante todo el año. Lo importante es que sea sostenible y que disfrutemos con ella", concluye Tara.