En este pueblecito minúsculo de calles sin asfaltar y una de las mejores playas del mundo para practicar surf parece haberse detenido el tiempo
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Frente a quienes escogen la península para irse de vacaciones, hay muchos vips que prefieren escaparse a las islas. En las Baleares, por ejemplo, Menorca y, sobre todo, Ibiza, se convierten en el destino favorito de las celebrities, aunque seguramente este año Mallorca aumente su ya de por sí abundante flujo de turistas para ver el eclipse total de sol. En Canarias la cosa se divide entre Tenerife y Gran Canaria, las dos islas más grandes del archipiélago. Pero Lanzarote ya lleva un tiempo siendo otro de los destinos más apreciados, en especial por quienes buscan paz y tranquilidad. En concreto hay un pueblecito minúsculo a pie de costa, Caleta de Famara, que se está poniendo de moda y que visitan regularmente famosos como Zapatero, Vicky Martín Berrocal o Jon Kortajarena. Y no es para menos: te explicamos los motivos.
Una playa perfecta para practicar surf
Ya por 2015 vimos a Jon surfeando en las cristalinas aguas de Caleta de Famara (o La Caleta, como se conoce también a este municipio). Situado en el norte de Lanzarote, La Caleta es un lugar perfecto para practicar este deporte acuático: no en vano, toda la playa de Famara se ha convertido en uno de los enclaves favoritos para surferos de talla internacional. ¿Los motivos? Su constante oleaje, los vientos alisios que refrescan la temperatura y un clima más amable que en el resto de la isla; además, cuenta con zonas idóneas para cualquier nivel, desde el primerizo hasta el más avanzado. Pero, si a Jon le apasiona el surf, quizá a Vicky Martín Berrocal o a José Luis Rodríguez Zapatero les seduzcan, además de la tranquilidad que ofrece este enclave, su también enorme oferta de buceo, o las piscinas naturales que se forman entre las rocas cuando baja la marea y donde poderte bañar tranquilamente sin estar a merced de las olas.
De todos modos, Caleta de Famara cuenta con muchos más atractivos. Para empezar, su paisaje. Imagina estar en una playa de arena fina con un macizo detrás de ti: el Risco de Famara, de origen volcánico, suma puntos a este pueblecito marinero apenas urbanizado, con un entorno natural virgen que incluso se deja ver en sus calles. Tiene más de 670 metros de altitud en su punto más alto, y ofrece rutas increíbles a los senderistas, desde las que divisar el resto de la isla o la playa. Pero observar la falda que da al mar, sobre todo al atardecer, es una experiencia única.
Y no solo eso. Las calles de La Caleta han mantenido la identidad que han hecho famoso a este pequeño lugar, y continúan cubiertas de arena y sin asfaltar. El tiempo parece haberse detenido, y el puñado de casitas que se esparcen a lo largo del pueblo mantienen una bella armonía: todas son cúbicas y están pintadas de blanco. Una de ellas es propiedad del expresidente Zapatero y de su mujer, Sonsoles Espinosa: la adquirieron en 2018.

No olvidemos, además, que muy cerca de Caleta de Famara podemos encontrar un montón de zonas visitables. En Teguise hay un importante patrimonio arquitectónico, y a solo media hora en coche se pueden visitar los famosos Jameos del Agua, una intervención del artista César Manrique en un túnel volcánico que no deberías perderte si eliges dejarte caer por esta joya del Atlántico.

Gastronomía espectacular para completar la experiencia
Hoy, Caleta de Famara, que pertenece al municipio de Teguise, cuenta con unos 1.100 habitantes. Sin embargo, y contra lo que pueda parecer, todo apunta a que la población ha ido en aumento: a mediados del siglo XIX, constaba como localidad sin habitantes, y en la primera década del XX se registraban veinticinco personas residiendo allí y procedentes de otras zonas de la isla o de La Graciosa; fue entonces cuando Caleta de Famara se convirtió en un enclave pesquero.
Y ¿qué comer en un lugar así? Pues, principalmente, pescado, claro. La vieja a la espalda o el pulpo son solo algunos de los platos que se pueden degustar, siempre acompañados de las icónicas papas con mojo. Pero Caleta de Famara ha ido virando hacia el turismo, por lo que la oferta gastronómica es variada y exquisita, y va desde la cocina local hasta la asiática o la vegana: sea cual sea tu preferencia a la hora de comer, vas a encontrar una buena opción.

