Pueblos

El otro refugio de Jesús Vázquez: un pueblo de Extremadura con su propio idioma del siglo XII

Fotomontaje con una piscina natural en Eljas y, en primer plano, Jesús Vázquez
Fotomontaje con una piscina natural en Eljas y, en primer plano, Jesús Vázquez. Wikipedia/Binaca e Instagram/@jvazquezoficial
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Iba para veterinario, pero la interpretación y después la televisión se cruzaron en su vida. Jesús Vázquez se formó profesionalmente en Madrid después de que su padre, militar, abandonara junto a su familia el Ferrol natal del presentador por motivos profesionales. “Ir allí me pone triste porque ya tengo poquita gente”, declaraba a la revista 'Lecturas' hace justo un año. Sus padres, abuelos y algunos tíos ya no están, lo que hace que, en lugar de un lugar en el que desconectar, el municipio coruñés que lo vio nacer se haya convertido en un foco de nostalgia. Sin embargo, hay un refugio en el que Jesús Vázquez recala cada vez que tiene ocasión: un sitio que lo conecta no solo con las raíces de su marido, sino también con las suyas propias.

Eljas, el pueblo de Roberto en el que Jesús logra reconectar con la naturaleza

Roberto, el marido de Jesús, procede de Eljas, un pueblo de la sierra de Gata, al noroeste de la provincia de Cáceres. Dentro de esta se encuentra el valle del Jálama, sobre el cual se asientan tres municipios: San Martín de Trevejo, Valverde del Fresno y Eljas. Jesús ha convertido aquel pequeño municipio, de poco más de 800 habitantes, en su particular refugio. 

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Allí disfruta de sus paisajes, pasea junto al río Erjas, donde incluso se refresca y, sobre todo, desconecta del ritmo intenso que supone la televisión. El castillo de Eljas es, sin duda, la gran joya arquitectónica del pueblo. Pero cuenta con un patrimonio inmaterial mucho más hermoso e importante, si cabe: su propia lengua.

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La fala, una hermosa lengua de origen medieval que procede (también) de Galicia

A Eljas y Ferrol lo separan 626 kilómetros; a priori, nada podría hacernos pensar que comparten lengua. Pero, en cierto modo, lo hacen. Porque la fala, la lengua ‘secreta’ que comparten solo unos miles de extremeños del valle del Jálama, hunde sus raíces en Galicia, la tierra de Jesús. Está declarada Bien de Interés Cultural, y se transmite de manera oral en los tres municipios del mencionado valle. Uno de ellos es Eljas. Allí se habla la variedad llamada lagarteiru, la que se considera más "cantarina" de todas: es, además, la más arcaica y la que menos préstamos tiene del castellano.

Y ¿de qué manera llega este habla o fala hasta la sierra norte de Cáceres? Para ello hay que remontarse a la llamada Reconquista, es decir, cuando los distintos reinos cristianos del norte de la Península Ibérica comenzaron a conquistar todo el territorio anteriormente ocupado por Al-Ándalus. En ese proceso, Alfonso IX de León otorgó los Fueros de Cáceres, y repobló la zona antes de presencia eminentente musulmana con gallegos, asturianos y leoneses. El aislamiento inicial de estos nuevos vecinos de la zona fue el germen de la fala, aunque los lingüistas coinciden en que la cercanía con Portugal y el comercio con el país vecino permitió que dicha lengua se mantuviera viva hasta hoy. 

En 2025, cuando concluían las vacaciones de verano, Jesús Vázquez aparecía sonriente y guapísimo en sus redes sociales, con una camiseta en la que se podía leer “Soidi”. Soidi es “salud” en esa lengua, y hablaba de ella omo “una auténtica joya lingüística que data del siglo XII y que se ha mantenido viva transmitiéndose de generación en generación hasta el día de hoy”.