El refugio en La Alcarria de Florentino Fernández: un pueblo de inspiración para un premio Nobel y entrada al ‘mar de Castilla’
Aunque el cómico nació en Madrid, ha pasado gran parte de su juventud en esta localidad, a la que se escapa siempre que tiene ocasión para disfrutar de sus fiestas
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La fama le llegó con programas como ‘Esta noche cruzamos el Mississippi’ o ‘El informal’, ambos de Telecinco, y después de una trayectoria profesional que nada tiene que ver con su oficio actual se consagró como uno de los cómicos más veteranos y conocidos del país. Florentino Fernández, madrileño de nacimiento, creció entre Vallecas y Leganés, un distrito de Madrid capital y un municipio del llamado cinturón obrero de la provincia, respectivamente. Sin embargo, el corazón y el refugio de Flo están en otro lugar: un pueblo con poco más de 1.600 habitantes en el que pasó gran parte de su infancia, especialmente en vacaciones, donde se escapa siempre que puede y que formó parte de uno de los libros más icónicos de nuestra literatura.
Un pueblo glosado por Cela en su ‘Viaje a La Alcarria’
‘Viaje a La Alcarria’, de Camilo José Cela, es sin duda el libro de viajes más famoso de la prosa española. Cela, que llegó a recibir el Nobel de Literatura en 1989, visitó durante varios días algunos de los pueblos que componen esta comarca, que se extiende por casi toda la provincia de Guadalajara, y también por parte de Cuenca y de Madrid. En Guadalajara se encuentra Sacedón, el pueblo del que Flo se siente parte y al que visita con mucha frecuencia, ya que en él nacieron sus padres y sus abuelos maternos y paternos. De hecho, es habitual que se refiera a Sacedón como “mi pueblo”, e intenta no perderse sus fiestas patronales.
Hasta tal punto es así que, cuando presentaba ‘El informal’, llegó a hacerle un homenaje cambiando la letra del famoso tema de U2 ‘I Still Haven’t Found What I’m Looking For’ por ‘Si la cosa está mal voy a Sacedón’. En aquel vídeo se podían ver algunos de los lugares más representativos, de los que también habló Cela, que dijo de Sacedón que “parece un pueblo importante y muy industrioso”.
Puerta de entrada al llamado ‘mar de Castilla’
También hablaba de que “la torre de la iglesia destaca airosa” sobre todo el municipio. Se refería a la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, una de las principales piezas del patrimonio histórico-artístico del pueblo. Se empezó a construir a mediados del siglo XVI, y es de estilo renacentista.
Pero no es el único monumento que merece la pena visitar en la zona. El monasterio de Monsalud, en Córcoles (población perteneciente a Sacedón), estuvo activo hasta el siglo XIX desde su construcción, en el siglo XII. Se trata, pues, de una muestra de arte románico (aunque cuenta con elementos góticos y barrocos).
Por otra parte, recordemos que el famoso viaje a La Alcarria que Cela convirtió en libro se hizo hace exactamente 80 años, en 1946. En él, Cela apuntaba: “La gente habla de los pantanos que están haciendo en el Tajo y en el Guadiela. Según aseguran, van a ser algo muy importante”.
Se refería a los embalses de Entrepeñas y Buendía. Se proyectaron en 1931 y 1932 respectivamente. La guerra civil cortó en seco las obras, que se retomaron precisamente en 1946. Se inaugurarían en 1956 y 1958, respectivamente. Ambos cambiaron por completo la fisonomía de la zona: inundaron pueblos que hoy ya no existen y han dado lugar a no pocos conflictos medioambientales y territoriales; en el lado positivo, generaron un flujo de turismo hacia lo que se conoce como ‘mar de Castilla’, que son los seis embalses que atraviesan La Alcarria desde Guadalajara hasta Cuenca: Entrepeñas, Buendía, Bolarque, Zorita, Almoguera y Estremera. Sacedón queda al pie del primero de todos ellos.
Si te dejas caer por Sacedón es importante también conocer la gastronomía local. Además de los asados, como el cabrito o el cordero lechal, destacan las migas alcarreñas y los guisos con carne de caza, platos contundentes y muy apetecibles ahora que llega el frío.