Paloma Herce, estilista: “Si en dos temporadas no has utilizado una prenda, es momento de desprenderse de ella”
La periodista propone revisar el armario con preguntas clave para quedarnos solo con lo que suma y dejar ir lo que pesa
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Hay pocas tareas que den más pereza que ordenar el armario. Es algo que queremos hacer casi todos los días: casi el lunes, casi el martes, casi el miércoles… Y cuando te das cuenta han pasado los meses y no has hecho la limpieza que te habías propuesto. Es aburrido y tedioso, pero para Paloma Herce es una oportunidad para escucharse. La periodista y estilista defiende que abrir las puertas del armario no debería traducirse en agobio, sino en claridad. Todo empieza con una norma sencilla que funciona como brújula. No se trata de desprenderse por impulso ni de vivir con lo mínimo, sino de entender por qué guardamos lo que guardamos y qué papel juega en nuestra identidad. Desde ahí, explica Herce, ordenar se convierte en un ejercicio amable que te ayuda a tomar decisiones sin culpa y a entender mejor qué lugar ocupa la moda en tu vida. “Si en dos temporadas (dos otoños, dos inviernos) no has utilizado una prenda, es momento de desprenderse de ella. Yo defiendo dos temporadas porque no siempre te apetece llevar la misma ropa por estilo o por actitud, pero dos temporadas creo que es un buen momento para despedirse de ella”, nos confiesa en una entrevista.
Por qué guardamos prendas que no nos ponemos
Herce, que ha trabajado para grandes cabeceras especializas en moda y ha colaborado con firmas como Bimani y Unisa, reconoce que desprenderse de la ropa cuesta. Y no por una cuestión práctica, sino emocional. “¿Por apego nos cuesta deshacernos de la ropa?", nos pregunta. Y espeta: "Hay muchas razones: porque creemos que la utilizaremos en algún momento, por las historias que tiene esa prenda, porque está en buen estado...”. Ese vínculo sentimental se convierte en excusa para no actuar.
Sin embargo, la estilista propone un ejercicio útil: hacerse preguntas reales. ¿Va esta prenda conmigo? ¿Sigue reflejando mi estilo? ¿La he usado esta temporada? A veces el problema no es la ropa, sino la falta de mirada crítica. “De vez en cuando hay que hacerse preguntas para saber si esa ropa va con nosotros o no. Incluso tratar de hacer combinaciones con prendas que tengamos en el armario. Si vemos que no le sacamos partido, es momento de deshacernos de ella”, afirma.
Además, insiste en que pensar en la segunda vida de una prenda ayuda a soltar sin remordimientos. Según apunta, “imaginar que otra persona la aprovechará facilita ese último empujón que muchas veces falta”.
Cómo elegir con qué quedarse
Uno de los grandes dilemas al ordenar es diferenciar lo que ha pasado de moda de lo que simplemente ya no encaja con quién somos hoy. Para Herce, esa frontera está muy clara. “Las prendas pasadas de moda se rigen por las tendencias y las que no encajan con quién somos hoy se rigen por nuestra esencia, estilo y personalidad”, afirma.
Esa distinción permite que cada una decida desde la autenticidad. Si algo te representa, merece quedarse, incluso si no es tendencia. “Yo llevo ropa pasada de moda (vintage, de los años 80 o 90) y, sin embargo, es lo que mejor va conmigo”, explica.
Para Paloma Herce, soltar también es crecer. “Dejar salir lo que molesta para dejar entrar lo que te agrada es algo positivo siempre”, explica. Ese gesto, dice, abre espacio no solo para nuevas prendas, sino para una forma más consciente de consumir y de verse a una misma.
Desprenderse de lo que estorba permite invertir mejor, elegir con intención y elevar cualquier look gracias a prendas más definidas y duraderas. “Tener menos prendas y mejores también nos hace ser más prácticas e incluso ir mejor vestidas”, concluye.