Los culpables de la aparatosa caída de Kim Kardashian: así son los tacones de 20 centímetros que llevaba

Ni el vestido dorado ni las lentillas azules, lo que pasará a la historia del paso de Kim Kardashian por la fiesta de Vanity Fair de 2026 fue el tropiezo
Kim Kardashian ha llevado en los Premios Oscar 2026 un vestido casi idéntico al de Vicky Martín Berrocal en su cumpleaños: “Defiendo lo mío”
MadridHay noches en las que una quiere ser diosa griega, estatua dorada y mito de Hollywood al mismo tiempo. El problema es que, a veces, el cuerpo humano tiene otros planes. Y eso es exactamente lo que le ocurrió a Kim Kardashian en la fiesta de Vanity Fair posterior a los Premios Oscar 2026, cuando su espectacular entrada estuvo a punto de convertirse en salida de emergencia por culpa de unos tacones imposibles. El vestido brillaba, los lentillas azul hielo y el ahumado de ojos estaba en su sitio. Lo que no estaba tan firme era el equilibrio.
Kim apareció enfundada en un deslumbrante vestido tubular dorado de Gucci. Pero el verdadero giro dramático del look no en sus lentillas, tampoco en el vestido, sino en los pies. Allí estaban los responsables del casi batacazo: unas Pleaser Flamingo-808 doradas de espejo, un modelo con tacón de 20,3 centímetros y plataforma de 10,2. Traducido al idioma de la calle, son unos zapatos para mirar, admirar y rezar. A todo esto: eran dignos de una bailarina de striptease.
Ella, que tiene a su alcance cualquier zapato, optó por uno que le hacía parecer tal alta como una supermodelo. No tiene la suerte de compartir altura con su hermana Kendall Jenner, tampoco la experiencia de caminar bien con tacones XXL. Porque verla dar dos pasos era lo más parecido a contemplar a Bambi en una pista de hielo. Kim, que mide 1,57, se plantó prácticamente en versión rascacielos. Y, claro, así pasó lo que pasó. En el vídeo que compartió en su cuenta de Instagram, se la ve perdiendo estabilidad mientras avanza, con esa mezcla entre glamour extremo y la tragedia que va a ocurrir.
Tacones de vértigo, esguince asegurado
Lo más curioso de esta historia es que las Pleaser no son unos zapatos inaccesibles de archivo ni una excentricidad fabricada a mano en un taller secreto de París. Aunque Kim luce zapatos y botas que superan, en la mayoría de ocasiones los 1000 €, estas sandalias cuestan 93 €(debe ser de lo más baratito que tiene en su armario). El modelo, que está disponible en varios colores, desde su dorado, al rosa o el negro, está acompañado por una tira transparente delantera, pulsera al tobillo.
Las reseñas en la web de la firma, por cierto, son una fantasía en sí mismas. Hay quien asegura que son “monísimas y cómodas” y que ya va por su tercer par. Cómodas. Un concepto complicado de aplicar a unos tacones de 20 centímetros y de buen plástico legítimo. Otra compradora recomienda incluso cambiar la talla para ir más sujeta. Es decir, todo un universo de mujeres valientes que, al parecer, se suben a estos andamios con más soltura que Kim sobre la alfombra roja. Quizá la lección no sea que los zapatos eran imposibles, sino que hay que tener un máster y un centro de gravedad privilegiado que Kim-K, desde luego, no tenía.

Vicky Martín Berrocal y Kim Kardashian, unidas por el mismo estilo de vestido
Por si a la escena le faltaba un giro de culebrón fashion, resulta que apenas unos días antes Vicky Martín Berrocal había lucido un vestido muy parecido. El de Kim era un impactante Gucci con aire de pieza de museo, heredero de la etapa más provocadora de la maison y con un valor que puede superar los 50.000 euros en subastas, o incluso dispararse si se tratara de una recreación a medida. El de Vicky, en cambio, era de su propia firma, Victoria Colección, diseñado en exclusiva para su 53 cumpleaños y con el orgullo patrio bien colocado: “El mío es made in Spain”. Eso sí, Vicky se libró del tropiezo.
