
1 de 25
El diseñador saca el lado más oscuro y sensual de la mujer con transparencias que dejan poco a la imaginación, estolas de piel y arneses de cuero. El negro, rey de la colección, contrasta con colores como el verde musgo, el púrpura o el berenjena. Las materias ligeras, como la muselina de seda, el voile o los encajes, se contraponen a la contundencia de la napa, el metal o el cristal. Las formas y volúmenes se alternan, yendo del exceso al minimalismo.
- EL DESFILE DE ANDRÉS SARDÁ, A LA CARTA
- RESUMEN EN VÍDEO DEL DESFILE
- FAMOSOS EN EL FRONT ROW DE LA PRIMERA JORNADA
























