María Pombo rompe a llorar al explicar lo que aún no ha podido hacer tras dar a luz: "Nunca más"

María Pombo y Pablo Castellano dieron la bienvenida a su tercera hija, Mariana, el pasado 2 de enero
Gabriela Toral, hermana de las Pombo, presenta a su familia biológica: su hermana, su madre y sus sobrinos
El pasado 2 de enero, María Pombo y Pablo Castellano se convertían en padres de su tercera hija en común, Mariana. Con su llegada, la pareja se ha convertido en familia numerosa y ha cerrado el capítulo de los hijos. Así lo ha manifestado en más de una ocasión la creadora de contenido, que ha asegurado que se plantan con la llegada de su tercera hija al mundo.
Sin embargo, aunque es una decisión firme, no puede evitar emocionarse al pensar que está ha sido la última vez que ha estado embarazada y nunca volverá a sentir esa sensación. Algo que le está costando asimilar. "Está viendo fotos de embarazada y dice que lo echa de menos", escribía Pablo Castellano junto a una historia en la que mostraba el llanto inconsolable de su mujer al ser consciente que ya no volverá a lucir barriguita de embarazada. "Me he puesto ha hacer limpieza de fotos y no ha sido una buena idea", le respondía María, que tras la llegada de Mariana y con el subidón de hormonas que tiene lugar tras el parto, está especialmente sensible con este tema y así lo ha compartido hace unas horas con sus seguidores, a los que ha confesado que hay un paso que le está costando dar pues supone el cierre definitivo a esa etapa.

María se aferra a la pulsera del hospital y no se la puede quitar
El nacimiento de Mariana ha colmado de felicidad a María, a su marido y a toda la familia, especialmente para sus dos hijos, Martín y Vega, a los que hemos visto muy cariñosos con la pequeña en estos primeros días de vida. Mariana ha sido el mejor regalo de Reyes para todos. Sin embargo, el posparto es complicado y a veces trae sentimientos encontrados que llevan a las mamás a vivir en una montaña rusa de emociones. Y eso es precisamente lo que le está pasando a Marta Pombo. Está inmensamente feliz, pero esa felicidad que está experimentando contrasta con la tristeza que siente al pensar en que este ha sido su último embarazo.
María está muy sensible estos días y hoy además, con la vuelta al cole de sus dos hijos mayores los sentimientos están a flor de piel. "En mis locuritas del posparto del día de hoy... Estoy superfeliz, pero de repente, no sé...La primera dejar a los niños en el cole y llorar. Se ha acabado la Navidad, se ha acabado esta etapa. Llevo todo el embarazo sabiendo que en Navidad daba a luz y ya es como que se ha acabado", ha comenzado diciendo a todos sus seguidores en un vídeo que ha compartido con todos sus seguidores.
Con las emociones a flor de piel, María no ha podido contener las lágrimas al explicar cómo se siente en estos momentos. Mariana será su ultima hija. Lo sabe desde el momento en el que supo que estaba embarazada, pero eso no impide que se emocione al pensar que no volverá a pasar por un embarazo y no disfrutará de esa sensación de estar creando vida. "Y dos, que esta es la más loca de todas, es que no soy capaz de quitármela (refiriéndose a la pulsera del hospital). Ay señor. No soy capaz. Siento que si me la quito estoy cerrando sí o sí. No puedo, por favor. Quiero dejar de llorar. Si me la quito, estoy sí, que sí, corto y digo ya está, se ha acabado, ya nunca más voy a tener esta pulserita", ha dicho la creadora de contenido, que ha escrito que no es capaz de "coger las tijeras y cortarla".

"El parto soñado" de María Pombo
Después de algunas horas desaparecida de redes sociales y tras una historia de su hermana Marta cuidando de Martín y Vega, María Pombo confirmaba a través de sus redes sociales el nacimiento de la pequeña Mariana. A través de una historia en la que contaba que "había cumplido con éxito" sus metas de 2026: "parir y sobrevivir", anunciaba el feliz acontecimiento.

Poco después, compartía las primeras imágenes de la bebé y aseguraba que había sido "un parto soñado" seguidamente, compartiendo un par de fotos de la pequeña, en la que contaba que había sido "un parto soñado". Unas palabras que repetía a su salida del hospital el día 5 de enero. "Ha sido un parto buenísimo y la verdad es que con esto cerramos una etapa. Esto ha salido muy bien y me quiero quedar con este sabor de boca. Así que este ya es mi tercer y último parto y ha sido soñado", explicaba a los compañeros de la prensa, a los que explicaba que sus dos hijos mayores habían ido al hospital a conocer a la pequeña y que estaban "flipando".
