Sofía Suescun desvela que ha recibido una llamada de su padre tras años sin relación: "Me ha dejado paralizada y en shock"

Sofía Suescun ha contado a sus seguidores que ha recibido la inesperada llamada de su padre tras llevar varios años sin contacto alguno
Las primeras imágenes del padre de Kiko Jiménez siendo detenido por un presunto apuñalamiento: está esposado y escoltado
Sofía Suescun atraviesa un momento marcado por la distancia con su entorno familiar más cercano. Desde hace más de un año mantiene una relación inexistente con su madre, Maite Galdeano, y con su hermano, Cristian, con quienes ha protagonizado diversos desencuentros públicos. A esta situación se suma la falta de vínculo con su padre, con quien no tiene contacto desde hace años. La influencer ha explicado en distintas ocasiones que su historia familiar está atravesada por conflictos, reproches y recuerdos difíciles. En este contexto, una llamada recibida en la mañana del 10 de enero ha vuelto a colocar su vida personal en el centro de la atención y ha generado inquietud entre sus seguidores, al tratarse de un contacto que no esperaba y que llega en un momento de especial tensión en sus relaciones familiares. Todo esto en medio de la polémica en la que se encuentra su pareja, Kiko Jiménez, después de que su padre fuera detenido tras un presunto apuñalamiento.

Sofía Suescun habla de la inesperada llamada de su padre
Sofía fue quien dio a conocer el episodio a través de sus redes sociales. En un primer mensaje, explicaba el impacto que le había causado lo sucedido: “Acaba de pasarme algo que me ha dejado paralizada y en shock. He recibido una llamada dejándome un mensaje de voz en el buzón que es lo último que me esperaba para empezar este 2026”. Con estas palabras, la influencer ha alertado a su comunidad y dejaba claro que el contenido del mensaje había removido aspectos personales que no tenía presentes en ese momento.

Horas después ampliaba la información y ha aclarado el origen de la llamada. Según ha contado, había sido su padre quien había intentado contactar con ella tras años sin relación. “Me ha llamado mi padre con el que no tengo relación desde hace muchísimos años”, explicaba. La influencer confiesa que no contestó porque no tenía guardado el número, pero que pudo escuchar el mensaje que le dejó en el buzón de voz. “No he cogido porque el número no estaba guardado, pero me ha dejado un mensaje de voz”, añadía.
Sofía reconocía que el gesto le produjo una reacción física y emocional inmediata. “Me ha revuelto un poco el estómago, pero no quiero que me afecte”, ha escrito, dejando ver que su intención era no permitir que este contacto alterara su estabilidad. También quiso agradecer la preocupación de sus seguidores tras compartir la situación: “Gracias por preocuparos”.

En la transcripción parcial del mensaje que mostró, se entendía que la llamada tenía como objetivo un intento de acercamiento entre padre e hija. No ha entrado en detalles sobre si responderá o no, pero sí dejaba claro que el simple hecho de recibir la llamada había sido suficiente para generar un impacto.
Una infancia marcada por la relación con su padre
Sofía ha hablado en varias ocasiones sobre lo que supuso su infancia junto a su padre. Ha explicado que su consumo de alcohol condicionaba la convivencia y las visitas. “Me recogía borracho en el coche y el plan era ir a otro bar a seguir poniéndose más borracho”, relató en una entrevista. Contó que, mientras él permanecía en el bar, ella salía y esperaba fuera. “A veces se olvidaba de mí y se montaba en el coche, y yo tenía que llamarle”, recordó.
También señaló que esas experiencias influyeron en su manera de enfrentarse a la vida. “Por eso he sido superpaciente”, afirmó. Añadió que el ambiente en el que creció le generó rechazo hacia el tabaco y el alcohol, ya que los asociaba a los momentos que vivía con su padre. “A mí nunca me ha puesto una mano encima”, matizó, pero dejó claro que fue testigo del trato que recibía su madre. “Ese alcoholismo era el que le llevaba a ser agresivo y a pegar a mi madre”, explicó.
Uno de los recuerdos que más ha repetido es el día en que dejó de tener contacto obligatorio con él. “El día más feliz de mi vida fue cuando cumplí 15 años y me dieron permiso para no tener que ir más con mi padre”, contó. A partir de entonces, la relación quedó rota. “No le cogería el teléfono, no perdería ni un minuto”, llegó a decir en una ocasión, mostrando la firmeza de su postura.
