Así son Gregorio y Maribel, los padres de Maribel Verdú: el gran apoyo de la actriz durante toda su carrera
Maribel Verdú también tiene dos hermanas, Carlota y Marina, que son gemelas y cinco años menores que ella
Así es la casa de Maribel Verdú en el centro de Madrid: colores neutros, madera y muchos libros
Maribel Verdú es una de las actrices más conocidas de nuestro país, también es una de las más queridas, tanto por los espectadores como por los profesionales, que nunca han dudado en apostar por ella. Gracias a su talento, su esfuerzo y dedicación, ha logrado tener trabajo toda su vida, ponerse a las órdenes de directores de renombre y formar parte de proyectos más que interesantes, tanto a nivel nacional como internacional.
Comenzó su carrera con solo trece años, en el mundo de la publicidad y la moda, pero también en la interpretación, que fue la que verdaderamente logró conquistarle. A su carrera le debe mucho, aprendizaje y crecimiento, pero también le ha traído amistades de las que te acompañan toda la vida y al amor de su vida. Fue mientras trabajaba en la serie Canguros cuando conoció a Pedro Larrañaga, con quien se casó en 1999.
Juntos forman una sólida familia, junto con el hijo que Pedro aportaba a la relación, una historia de amor que continúa y por la que ambos apuestan, asegurando que el secreto es que entre ellos sigue habiendo una gran conexión en todos los sentidos. “El secreto de lo nuestro es muy claro: querernos, respetarnos, admirarnos, que no exista rivalidad entre nosotros y reírnos a todas horas”, enumeraba la actriz algunos de los secretos de su feliz matrimonio.
Una felicidad que no duda en compartir con su familia, sus padres y sus hermanas, las gemelas Carlota y Marina, que son cinco años menores que ella y con quien comparte viajes, experiencias y vivencias siempre que puede, además de mostrarlas en sus redes sociales, presumiendo del estupendo trío que forman. Tienen a quien parecerse, pues sus padres son todo un ejemplo para ellas.
Gregorio y Maribel, los padres de Maribel Verdú
Bel, como llaman a la actriz sus seres queridos, fue una niña traviesa, algo que refleja la anécdota que contó su padre hace unos años en la Cadena Ser, una entrevista a la que acudió solo a acompañar a su hija, pero en la que no pudo evitar revelar una de sus trastadas. Maribel tenía siete años y su padre se estaba echando la siesta, “Yo tenía el hábito de beberme un whisky durante las siestas y cuando me percaté, lo había cogido y se lo había tomado bajo la mesa camilla”, reveló divertido. “Menuda mierda llevaba. ¡Ni los hielos dejó!”.
Los padres de Maribel siempre han sido un gran apoyo para ella durante su carrera, su padre, Gregorio, era vendedor de coches, su madre, Isabel Rollán, era ama de casa, aunque también ejerció como modelo de manera ocasional, lo que sin duda ayudó a entender las inquietudes de su hija.
No es lo más habitual, pero de vez en cuando su hija comparte alguna fotografía en su cuenta de Instagram donde se les puede ver, dejando claro el gran parecido familiar que tienen, no solo Maribel con sus padres, también con sus hermanas, siendo las tres como tres gotas de agua, eso sí, cada una con su estilo personal.