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Las relaciones sentimentales más desconocidas de Ana Milán, que se ha declarado demisexual

Ana Milán, en una imagen reciente. Instagram/@byanamilan
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Si hay una palabra que define a Ana Milán, esa es ‘todoterreno’. La conocimos como actriz, y su rostro se hizo popular gracias a la serie ‘Camera Café’, que emitía Telecinco. Más tarde, sorprendió con su pódcast ‘La vida y tal’, que la hizo ganar (a ella y a su compañero de aventuras, Sebastián Gallego) un premio Ondas. Y, mientras tanto, se ha ido descubriendo como una incisiva escritora. Son tres las novelas de Ana que ya han sido publicadas: ‘Sexo en Milán’, ‘Voy a llamar a las cosas por tu nombre’ y la última, ‘Bailando lo quitao: Una novela’, que acaba de llegar a las librerías. Por si fuera poco, está grabando un programa para Cuatro. Y es que palo que toca Ana, palo en el que triunfa. En paralelo a su exitosa trayectoria, hemos conocido detalles de su vida personal: algunos, narrados por la propia actriz y escritora que, tiempo atrás, se confesaba demisexual. ¿Qué es exactamente la demisexualidad, cómo le ha influido a la hora de elegir pareja y cuáles han sido esas parejas? Te lo contamos. 

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La demisexualidad, ese 'romanticismo victoriano' 

En noviembre de 2024, en el pódcast de su amiga Vicky Martín Berrocal, ‘A solas con…’, le confesaba a la diseñadora que ha llegado a estar dos años y medio sin tener ningún tipo de sexo ni besos. “Soy bastante demisexual, tengo que estar sentimentalmente vinculada a alguien para que me apetezca”. Eso es, en esencia, la demisexualidad: una orientación sexual en la que el deseo solo se despierta si previamente hay un vínculo afectivo profundo. “El sexo por el sexo me cuesta mucho. El intercambio de fluidos me da perecita”, contaba en el mencionado pódcast. “Me gustaría más no ser demisexual”, añadía en esa misma charla. “Tengo muchas amigas que no vinculan el sexo con afectos románticos y me parece que viven con mayor libertad, que se lo pasan mejor. Y que este romanticismo victoriano es un coñazo. Eso es lo que me parece”, reconocía. Quizá por eso, la vida sentimental de Ana no ha sido un carrusel de parejas esporádicas, sino más bien al contrario: ha mantenido relaciones largas en el tiempo. Repasamos algunos de los hombres que han ocupado su corazón.

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Dos matrimonios, un hijo y varias relaciones mediáticas

Su primera historia de amor conocida fue con el también actor Paco Morales, allá por los 90. Morales ha trabajado en series como ‘Arrayán’ o ‘El comisario’. De aquella relación nació en 2001 Marco, el único hijo de Ana, que confesaba a ‘MujerHoy’ que, aunque Paco y ella no llegaron a casarse, se sintió y se sentirá siempre muy unida a él. “Paco es un señor”, comentaba para este medio.

Allá por 2007, la vimos junto al ex jugador de baloncesto Juan Antonio Corbalán, pero el amor apenas les duró un año, a pesar de que ya tenían planes de boda. Sí llegó a pasar por el altar con Jorge Juan Pérez: fue en 2011, en una boda íntima y en Boadilla del Monte (Madrid). Al igual que con Corbalán, un año fue el tiempo que les duró el amor. Ella misma lo hizo público y habló de “un final elegante”, aunque no trascendieron los motivos del divorcio. 

No pasaron muchos meses hasta que Cupido volvió a llamar a su puerta, y lo hizo trabajando. Su romance con el actor Fernando Guillén Cuervo fue, quizá, el más mediático. Ambos venían de una ruptura reciente (en el caso de Fernando, rompía después de catorce años junto a la periodista Elena González), y los paparazzi no tardaron en captarlos en actitud cariñosa. Después de aquello, decidieron dejar de esconderse. En 2014 dieron el paso de casarse y lo hicieron en secreto y a miles de kilómetros de España, pero… en noviembre de 2015 se daba a conocer su separación. La última relación de la que tuvimos noticia fue con el empresario del sector de la moda, Luis Gestal, allá por 2023. Hoy, con novela recién publicada en la que también se habla, y mucho, del amor y del deseo y con su programa ‘Ex. La vida después’ en marcha para su emisión en Cuatro, Ana vuelve a mirar al amor como lo ha hecho siempre: con optimismo y positividad.