Chris Hemsworth, antes y después: la evolución física del actor en estos años
El fabuloso marido de Elsa Pataky y eterno Thor, Chris Hemsworth, vuelve a la cartelera con una nueva película, ‘Ruta de Escape’. A sus 42 años, el actor australiano está más fuerte y más atractivo que nunca, y aunque diga que está preocupado por el dinero, sus cuentas están tan sanas como él y su familia. Analizamos su evolución física y descubrimos cómo consigue que el tiempo juegue a su favor.

Chris Hemsworth cumplirá este año 43 y está mejor que cuando tenía 23. El marido de Elsa Pataky, que este fin de semana estrena en España la película 'Ruta de Escape', siempre ha tenido un físico espectacular, pero gracias a sus cuidados constantes y a sus rutinas deportivas ha logrado no solo plantarle cara al paso del tiempo, sino hacer que incluso le favorezca.
Su época de adolescente imberbe

Nacido en Melbourne en 1983, su primer papel importante fue en una telenovela en la que participó durante tres años interpretando a un adolescente que trabajaba como socorrista. Aunque tenía buena forma física, estaba más bien delgado. Su aspecto aniñado y lampiño lo convirtió en el ídolo de cientos de adolescentes en las Antípodas, que llenaban sus carpetas con sus fotos. Tras abandonar la serie en 2007, participó en la edición de ‘Bailando con las Estrellas’ de su país.

El salto a Hollywood: el mito de Thor
Hemsworth llegó a Estados Unidos en 2009 con 25 años, aunque su gran papel no llegaría hasta 2011, cuando interpretó a Thor. El personaje mitológico no solo le abrió las puertas de Hollywood, sino que le exigió una transformación física radical. Ganó peso y volumen siguiendo un régimen estricto de dieta y entrenamiento.

Su rutina de entonces se basaba en un programa similar al de los culturistas. Su entrenador personal se centró en hombros, brazos y pecho, combinando ejercicios compuestos pesados como press de banca, remo con barra o dominadas lastradas. Por aquel entonces, Hemsworth admitió que nunca había levantado pesas de verdad antes de este papel: “No fue hasta ‘Thor’ que empecé a levantar pesas. Era algo bastante nuevo para mí”, confesó. La dieta también fue fundamental: alta en calorías limpias, rica en proteínas, frutas y alimentos densos.
La elegancia hecha hombre
El australiano aprovechó la fama que le dio el Rey del Trueno para alternar papeles de acción y superhéroes con otros más discretos. Esta variedad le permitió mostrarse como algo más que un macho alfa: un padre de familia elegante y atento a su bienestar.

“Creo que el fitness, el mindfulness y la nutrición son los tres pilares más importantes para tener un estilo de vida saludable y ser feliz”, explicaba en una entrevista en 2020. “Estos tres pilares me han ayudado a mantenerme cuerdo: hacer ejercicio, comer bien, meditar, dedicarte tiempo a ti mismo. Es muy fácil dejarse afectar por lo negativo, por eso hay que mantenerse optimista, y creo que cuidar de tu cuerpo es lo mejor que uno puede hacer”.
Una transformación dramática

Algunos de sus papeles también le han exigido transformaciones en sentido contrario. En 2015 perdió mucho peso para la película ‘En el corazón del mar’, un proceso que le afectó tanto física como psicológicamente. Explicó en televisión que perder casi 15 kilos en cuatro semanas fue infinitamente más duro que ganarlos para interpretar a Thor. “Era una dieta de unas 500 calorías diarias: huevos cocidos, ensaladas y poco más”, contó.
Su dieta 'anti Alzheimer'
Hace tres años se sometió a un estudio clínico que reveló que posee el gen con mayor factor de riesgo para desarrollar Alzheimer. Hemsworth confesó que recibir ese diagnóstico fue “una buena patada en el culo” y un recordatorio de que debía hacer todo lo posible para darse “la mejor oportunidad de luchar”.

Además de mantener sus rutinas deportivas, que incluyen surf por las mañanas y ejercicios tipo crossfit, el actor adoptó un enfoque más coherente respecto a su descanso. Intenta desconectarse de las pantallas una hora antes de dormir y leer casi todas las noches. “Además, trato de no aferrarme a cada pensamiento y ser el observador del ruido mental cuando puedo, simplemente tomando distancia del diálogo interior”, explicó.
En definitiva, la evolución física y mental de Chris Hemsworth no es fruto de la casualidad, sino de una disciplina férrea, una mentalidad muy consciente y una forma de entender la vida en la que el bienestar integral manda por encima de cualquier exigencia profesional. Visto lo visto, parece que Chris Hemsworth seguirá sorprendiéndonos durante muchos años.

