La historia de amor María José Campanario y Jesulín de Ubrique: se conocieron en una cafetería en 2001

María José Campanario y Jesulín de Ubrique llevan más de dos décadas juntos desde que se conocieron en 2001 superando crisis y rumores, y hoy forman una familia numerosa con tres hijos en común
La vida de María José Campanario antes de Jesulín: de sus exparejas a sus antiguos empleos
La historia de amor de María José Campanario y Jesulín de Ubrique comenzó casi por casualidad en 2001 y, más de dos décadas después, continúa siendo uno de los matrimonios más sólido y también seguidos por la prensa. Desde aquel primer café hasta la celebración de sus 20 años de casados, la pareja ha atravesado diferentes etapas en su matrimonio: crisis maritales, rumores de separación y momentos de felicidad absoluta como la llegada de sus tres hijos en común. Hoy, con 23 años de relación a sus espaldas, viven todos en familia en un lujoso chalet en Cádiz, ambos miran atrás con la satisfacción de haber construido una familia numerosa llena de amor y cariño.
Una familia consolidada tras 23 años juntos y tres hijos en común
María José Campanario y Jesulín de Ubrique llevan más de dos décadas caminando juntos. Se casaron el 27 de julio de 2002 en una hacienda de Sanlúcar la Mayor, en Sevilla, y desde entonces han formado una familia que ha crecido con el paso de los años. Su primera hija en común, Julia, nació en abril de 2003; cuatro años después, en marzo de 2007, llegó Jesús Alejandro; y el 7 de junio de 2022 nació el pequeño Hugo, el tercer hijo del matrimonio. La llegada de Hugo supuso una sorpresa incluso para ellos. Tal y como explicaron en una entrevista concedida a la revista '¡Hola!', no era algo planificado, pero lo recibieron como un auténtico regalo. Jesulín reconocía que, después de tantos años, ampliar la familia había sido una gran alegría. María José, por su parte, destacaba que la maternidad en esta etapa le llegaba con más serenidad y madurez que en sus primeros embarazos.
Pese a la presión mediática que les ha acompañado desde el principio en su relación, hoy llevan una vida mucho más discreta. Las polémicas que marcaron los primeros años han quedado atrás y, aunque de vez en cuando resurgen comentarios y rumores externos, la pareja opta por centrarse en su familia y en su estabilidad.
De un café en 2001 a más de veinte años de matrimonio superando rumores y dificultades
La relación entre María José Campanario y Jesulín de Ubrique comenzó en enero de 2001. Se conocieron tomando un café y, según ha recordado el propio torero, aquel primer encuentro estuvo marcado por una frase que no se olvidaría con el tiempo: "Acuérdate de esta cara, que nunca se te va a olvidar" le dijo Jesulín a Campanario. Poco después, su romance salió a la luz coincidiendo con el grave accidente de tráfico que sufrió Jesulín ese mismo año. Para entonces, ya llevaban meses conociéndose.
Desde el principio su relación estuvo rodeada de titulares. Las disputas públicas entre Jesulín y Belén Esteban, madre de su hija Andrea, situaron a María José en el centro de la polémica mediática tanto en televisión como en la prensa rosa. Aun así, la pareja decidió dar un paso adelante y casarse en 2002 en una ceremonia celebrada en Sevilla. Fue un enlace muy seguido por la prensa del corazón, en una etapa especialmente convulsa para ambos.
A lo largo de estos más de veinte años, han tenido que hacer frente a rumores constantes de crisis y separación. Ellos mismos han reconocido que hubo quien no apostaba nada por su relación y que muchos pensaban que no durarían. Sin embargo, el tiempo ha ido consolidando su unión. Aún así, la pareja ha pasado por todo tipo de etapas en estos 23 años, desde percances de salud hasta situaciones complicadas en lo personal, aunque siempre han estado el uno al lado del otro. Uno de los episodios más delicados llegó cuando María José decidió ampliar su formación y aceptar compromisos profesionales que la obligaban a pasar largas temporadas fuera de casa, viajando a destinos como Ucrania, República Dominicana, Madrid o Barcelona. Jesulín reconoció que al principio le resultó complicado asumir que su mujer estuviera fuera veinte días al mes. Aquella etapa generó tensiones y una pequeña crisis, según han admitido, pero finalmente lograron adaptarse a la distancia y respetar las aspiraciones profesionales de cada uno.
Esa capacidad para respetar los espacios y los sueños de cada miembro de la pareja ha sido una de las claves de su longevidad como pareja. Con el paso de los años, han aprendido a blindar su intimidad, a no responder a cada comentario externo y a priorizar la estabilidad de su familia. Hoy, más de dos décadas después de aquel café en 2001, María José Campanario y Jesulín de Ubrique celebran una historia de amor que ha resistido la presión mediática, las crisis y el paso del tiempo.
