Alejandra Rubio, amiga de los Gemeliers, cuenta cómo fue la pelea: "Empieza porque agreden a la novia de Jesús"
Alejandra Rubio estuvo presente durante el cumpleaños de Jesús y Daniel Oviedo, tan solo unas horas antes de que se produzca el ataque a los hermanos a las puertas de la discoteca
Primeras imágenes de las lesiones de Jesús y Daniel Oviedo, 'Gemeliers', tras la agresión: "Tienen la lengua abrasada"
El cumpleaños de los 'Gemeliers' terminó con una agresión a la salida de una discoteca en Madrid durante la madrugada del sábado 21 de febrero. Daniel y Jesús Oviedo abandonaban el local tras la celebración cuando, en torno a las dos de la mañana, comenzaron los insultos desde un coche cercano. Según se ha contado en el programa 'Fiesta', varias personas se bajaron del vehículo y comenzaron a increparles. La situación derivó en golpes, uso de spray de pimienta y amenazas. Tanto los cantantes como sus parejas y un amigo resultaron heridos y fueron trasladados al hospital. La policía abrió diligencias y, según se explicó en el programa presentado por Emma García, los presuntos agresores estarían identificados gracias a unas imágenes grabadas durante el altercado.
Tras lo sucedido, Juan Carlos Oviedo, hermano mayor y representante del dúo, emitió un comunicado en redes sociales relatando su versión de los hechos y agradeciendo la ayuda recibida. Entre los invitados a la fiesta se encontraba Alejandra Rubio, que había acudido a la cena previa al traslado a la discoteca. Ahora, la colaboradora ha contado en el programa en el que trabaja como colaboradora, 'Vamos a ver', cómo vivió lo ocurrido y qué supo después de marcharse del lugar.
Alejandra Rubio fue testigo de la agresión a los Gemeliers
“A Dani y a Jesús les conozco desde que tengo 12 años. Siempre hemos tenido una fantástica relación porque soy muy amiga de su hermano mayor, y ahora ellos también son amigos de Carlo”, comenzó explicando su relación con ellos. Según ha contado, ella no estaba presente en el momento de la agresión: “Carlo y yo fuimos a la cena, que era un grupo reducido, y después nos fuimos a casa. En la discoteca había un montón de gente y decidimos irnos”. Fue más tarde cuando recibió la llamada de Juan Carlos: “A mí me llama Juan Carlos, su hermano mayor, a las doce y pico y me dice: ‘Ha pasado esto, estoy totalmente en shock, estoy fuera' porque vive fuera de España. 'Ayúdame porque esto se tiene que saber, tenemos las caras y absolutamente todo de estas personas’”.
Alejandra explica que, tras esa conversación, escribió a Jesús: “Le digo: ‘Jesús, me ha llamado tu hermano, ¿estás bien?’ y me llama y me cuenta todo lo que ha pasado”. La colaboradora asegura que la narración de los hecho le dejó afectada: “Se me caen las lágrimas porque yo a ellas les tengo muchísimo cariño, a sus novias, a Natalia”.
Sobre cómo se desencadenaron los hechos, detalla exactamente lo que le trasladaron: “Por lo que yo sé, Jesús sale con Natalia del local y hay un grupo de chicos que empiezan a decir: ‘¿Dónde están los Gemeliers?’. Se bajan del coche, se pegan con uno de sus amigos y acaba todo en un horror”. Y añadió: “Todo empieza porque agreden a la novia de Jesús”.
Natalia Rodríguez, la novia de Jesús Oviedo
La agresión afectó de manera directa a Natalia Rodríguez, pareja de Jesús desde hace años. La joven, andaluza y dedicada al ámbito de la ciencia de datos, mantiene una relación con el cantante desde hace ocho años, con una ruptura temporal en 2021. Según lo relatado en televisión y por el propio entorno familiar, fue una de las principales víctimas del ataque.
Durante el altercado, “la empezaron a pegar y la amenazaron hasta que se orinó encima. La tiraron al suelo y la golpearon”. Además, uno de los agresores le gritó: “Zorra, te vamos a matar”, mientras se encontraba en el suelo. También se explicó que consiguió grabar “absolutamente todo” con su teléfono móvil, incluyendo a los implicados y la matrícula del vehículo.
Según el relato difundido por Juan Carlos, “tienen todo grabado”, material que consideran clave para la denuncia. Tras recibir asistencia médica, Jesús abandonó el hospital para interponer la correspondiente denuncia, mientras todos los implicados permanecen recuperándose de lo ocurrido.