Políticos

La vida de Teresa Rodríguez lejos de la política: profesora de instituto y madre de dos hijas con Kichi, exalcalde de Cádiz

Teresa Rodríguez. Europa Press
Compartir

Teresa Rodríguez se ha convertido en noticia este domingo tras revelar que tiene cáncer y que está recibiendo quimioterapia. La política anunciaba que había sido diagnosticada después de recibir algunos comentarios muy desagradables y desafortunados por parte de un usuario en redes sociales. "De qué iba disfrazada" o "Ahora con el burka puesto, Tere. Ole" han sido algunos de los comentarios que ha tenido que leer la exportavoz de Adelante Andalucía en el Parlamento Andaluz. Unas palabras ante las que ella ha respondido de forma contundente. "De señora con quimio", ha dicho a los usuarios Rodríguez. "Llevo una kufiya que le he cogido prestada al pueblo palestino para no quemarme la cabeza porque después de la quimio me he quedado sin pelo, querido señor indocumentado. Besis", ha escrito la Rodríguez, que ha recibido el apoyo de muchos rostros conocidos como Borja Sémper, que acaba de superar un cáncer de páncreas.

Este incidente en redes sociales ha convertido a Teresa Rodríguez en protagonista de una jornada electoral después de casi cuatro años alejadas de la primera línea de la política. El 19 de diciembre de 2022 anunció su renuncia al escaño en el Parlamento de Andalucía para volver a ocupar su puesto de profesora en un centro de Puerto Real. Aunque no se ha desvinculado totalmente de la política, de hecho iba en un simbólico puesto 14 en la candidatura de su partido en Cádiz y continúa vinculada activamente a Adelante Andalucía, en los últimos años su actividad pública se ha reducido notablemente y se ha centrado en su labor como docente y su familia.

PUEDE INTERESARTE

Ha vuelto a su puesto de trabajo en un instituto público

Nacida en Rota, Cádiz, en 1981 y convertida en una de las figuras más destacadas de la izquierda andaluza en la última década, Teresa Rodríguez decidió dar un paso atrás en 2022. Durante su etapa como representante pública siempre mantuvo su intención de no perpetuarse en las instituciones y así lo hizo. Renunció a su escaño y regresó a las aulas. Teresa Rodríguez, que se licenció en Filología Árabe por las universidades de Sevilla y Cádiz, se reincorporó a su plaza de profesora de Lengua Castellana y Literatura en el Instituto público de Enseñanza Secundaria Manuel de Falla de Puerto Real (Cádiz). "Es lo mejor que he hecho en 10 años. Me gusta más levantarme por la mañana para venir aquí", dijo en 2024 en una entrevista que concedió a 'El Mundo'.

PUEDE INTERESARTE

Su vuelta a la enseñanza la ha hecho muy feliz. A ella y a su pareja, José María González, que también ha retomado su actividad en la enseñanza pública tras ser alcalde de Cádiz desde junio de junio de 2015 hasta el 17 de junio de 2023. "Kichi y yo somos felices como perdices dando clases", decía en la citada entrevista. Tenía miedo por la reacción que pudieran tener sus alumnos al ser un personaje con repercusión pública, pero todo ha ido bien. No lamenta haberse dedicado a la política, pero sí que reconoce que tras lo vivido, si pudiera preferiría que fuera otra persona la que ocupara su lugar. "Si regresara a 2014 lo volvería a hacer, claro; pero si pudiera, elegiría que lo hiciera otra en mi lugar. En lo estrictamente personal habría elegido seguir dando clases estos nueve años, y hoy sería mejor profesora. Me gusta la pizarra de toda la vida", dijo en declaraciones a eldiario.es, donde habló de su implicación con los alumnos y cómo trabaja para que ninguno de ellos se desentienda de la clase y siga el ritmo. No habla de política con ellos, pero sí usa como ejemplos textos o discursos políticos para abordar en clase temas como la argumentación o la falacia.

Centrada en su familia

Desde que en 2022 dejara su escaño en el Parlamento Andaluz, Teresa Rodríguez ha podido disfrutar mucho más de su familia. Mantiene una sólida relación desde hace años con José María González, más conocido como Kichi, con quien tiene dos hijas, Aurora, nacida en 2019, y Candela, nacida en 2020, que se sumaron a los dos hijos que el exalcalde de Cádiz tiene de una relación anterior. Ellas se han convertido en la prioridad de Rodríguez, que ahora puede disfrutar de mucho más tiempo con ellas, al igual que su pareja, que abandonó la política en 2023, tras las elecciones municipales, a las que ni siquiera se presentó.

La familia reside en el barrio de La Viña, en Cádiz, alejados del estilo de vida de otros políticos. Viven en un modesto piso de unos 90 cuadrados al que se mudaron en 2019, después de que naciera su primera hija en común. Una decisión que tomaron queriendo cumplir con su compromiso político. "El código ético de Podemos es el compromiso de vivir como la gente corriente. No quiero dejar de vivir en un piso de currante", dijo Kichi cuando surgió la polémica por la mudanza de Pablo Iglesias e Irene Montero, que se instalaron en 2018 en un chalet en Galapagar.

En cuanto a su exposición y la de sus hijas, la pareja siempre ha llevado una vida discreta, incluso cuando estaban en primera línea política. A través de sus redes son escasas las veces que han compartido imágenes juntos y mucho menos con las dos mejores, a las que hemos visto de forma muy puntual.

Ha seguido vinculada a la política y ha colaborado en medios

Aunque decidió dejar la primera línea, desde 2022 se ha mantenido activa en política, pero de forma orgánica. Ha sido coportavoz y Adelante Andalucía y en estas elecciones había regresado de una forma testimonial al ser la número 14 en la candidatura de su partido por la provincia de Cádiz. Una vuelta tan solo simbólica ya que la formación andalucista de izquierdas ha conseguido tan solo ocho diputados. Unos resultados que, aunque muy alejados de los obtenidos por el PSOE, que sigue siendo el partido de izquierda más votado, sitúan a la formación por delante de Por Andalucía y que lo colocan como el partido que más crece en estas elecciones.

Además, en estos últimos años ha sido muy activa en redes apoyando el proyecto de Adelante Andalucía y también ha trabajado como colaboradora en medios de comunicación, como sus videoanálisis políticos y sociales en el diario Público, donde cada quince días invitaba a debatir sobre cuestiones como vivienda, consumo o racismo.