Los cuidados que necesita el bonsai de olivo que Pedro Sánchez le ha regalado al Papa León XIV tras su encuentro
Este árbol milenario no solo es apreciado por su fruto, cuyo aceite es la base de la dieta mediterránea, sino que también representa valores universales compartidos por España y el Vaticano
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La visita del papa León XIV a nuestro país ha dejado momentos para la historia, como la recepción de los reyes en el Palacio Real. Otro encuentro, el del sumo pontífice y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la Nunciatura Apostólica, ha culminado con un regalo al papa tan hermoso como simbólico: un bonsái de olivo español de 13 años. El bonsái de olivo no solo representa valores universales, sino que también es un objeto tendencia en decoración: te contamos qué significa y cómo debes cuidarlo si quieres tener uno.
Lo que significa el olivo en la cultura
El olivo simboliza valores que comparten tanto España como la Iglesia Católica. Representa la esencia misma de la cultura mediterránea. Ya en la Antigua Grecia encarnaba la sabiduría y la inmortalidad, pero también la victoria. No en vano, en aquellos Juegos Olímpicos de la Antigüedad a los ganadores se los obsequiaba con una corona hecha con ramas de olivo silvestre; en concreto, del árbol sagrado de Olimpia que, según la mitología, hizo traer Heracles (Hércules) desde Creta. El aceite de oliva es además el emblema máximo de la dieta mediterránea, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, que creó un Día Mundial del Olivo, el 26 de noviembre, por su valor cultural y por ser símbolo universal de la paz.
Y aquí es donde entra la Biblia. Si recuerdas la famosa paloma de la paz, inmortalizada por Picasso, lleva una rama de olivo en el pico, como la que llegó al arca de Noé simbolizando el fin del diluvio universal y la reconciliación entre Dios y la humanidad. No son pocas las referencias al olivo y a su aceite, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento.
Cuidar un bonsái de olivo en casa: luz, sol, humedad y protegido del viento
Tener un olivo en casa es imposible, salvo que cuentes con un terreno y un huerto donde plantarlo. Sin embargo, un bonsái de olivo como con el que Pedro Sánchez ha obsequiado al papa es no solo viable, sino relativamente fácil de cuidar si sigues estos pasos.
Dónde colocarlo. Según la web buensalud.es, el primer paso es elegir la ubicación del bonsái de olivo. Les gusta mucho la luz y el sol, como a sus ‘hermanos mayores’. Eso sí, en invierno tendrás que alejarlo del viento, y durante todo el año, de corrientes de aire, calefacción y aire acondicionado. La humedad también es su amiga, por lo que además del riego (moderado, sin encharcar la tierra ni dejarla seca por completo) deberás prestar atención a que el ambiente no sea muy seco: un humidificador o rociar la planta con agua de vez en cuando le sentará muy bien. La terraza o el balcón son lugares ideales siempre que los protejas del viento.
Fertilización. En buensalud.es recomiendan un abono granulado de liberación lenta y usarlo con una frecuencia mensual entre abril y octubre, que son los meses de crecimiento de este arbolito. Lo más importante es seguir las recomendaciones para no excedernos ni quedarnos cortos.
Poda. Los olivos pueden adoptar formas que no te gusten si no los podas con regularidad. Se recomienda podar al comenzar la primavera, antes de que aparezcan los primeros brotes. Usar tijeras de poda bien afiladas y limpias, que no dañen el árbol, y retirar ramas muertas, es fundamental para mantenerlo sano.
Posibles infecciones. Aunque el bonsái de olivo es un árbol resistente, con poca tendencia a las plagas, debemos estar atentos a sus tres enemigos principales: la mosca blanca, la araña roja y las cochinillas. Si aparece alguna de ellas, asegúrate de tratarlo con el plaguicida adecuado.