La casualidad que cambió la vida de Luis de la Fuente: el anuncio que le llevó a la selección y a trabajar con su hijo

El seleccionador de España esconde tras él una inesperada historia que marcó cómo ha llegado hasta allí
El pueblo riojano de Luis de la Fuente: cargado de historia y conocido por sus bodegas y su Batalla del vino
Hace casi cuatro años que Luis de la Fuente tomó las riendas de la selección española masculina de fútbol. Fue en diciembre de 2022, tras la marcha de Luis Enrique después del Mundial de Catar, se designó al entrenador y exfutbolista riojano como nuevo técnico de la Roja, con la que ha conseguido ya varios títulos y logros: el último, acceder a la final de la Copa Mundial de Fútbol 2026, donde podría conseguir la segunda estrella para España si se derrota a Argentina. La mencionada trayectoria con el combinado nacional oculta, no obstante, una curiosa casualidad: todo comenzó gracias a un anuncio que cambió su vida.
Luis de la Fuente estaba en el paro tras una larga trayectoria
Fue a lo largo de las décadas de los ochenta y los noventa cuando Luis de la Fuente desarrolló su carrera como futbolista, concretamente desde la posición de lateral izquierdo. El de Haro llegó a la cantera del Athletic Club de Bilbao cuando tenía quince años, debutando en el primer equipo en 1980. Con los leones vivió su etapa mas prolífica, acumulando dos títulos de Liga, una Copa del Rey y una Supercopa. Posteriormente pasaría por el Sevilla FC, volvería al Athletic y se retiraría en el Deportivo Alavés en 1994. En los años posteriores dio inicio su trayectoria como entrenador en varios equipos, principalmente vascos, entre filiales y canteras.

En el año 2013, el riojano nacido en Haro atravesaba una situación complicada. Su último puesto como entrenador había sido al frente del Alavés en Segunda B, siendo cesado en octubre de 2011, cuando el equipo se situaba en la octava posición de su grupo, muy por debajo de las expectativas. Luis llevaba un año y medio sin entrenar y, como contaría posteriormente en su biografía, 'La vida se entrena cada día' no contaba con unos ingresos sustanciosos y tenía a su cargo a la numerosa familia de tres hijos formada junto a su mujer.

Un "pequeñísimo" anuncio en un periódico lo inició todo
La mencionada obra, escrita por Edu Verdú, relata que, en aquella época, el exfutbolista acudir cada mañana al mismo bar. Pensando que, quizás, su carrera como entrenador podía haberse terminado ya, solía ojear un periódico en busca de oportunidades. Un día, mientras realizaba su costumbre matutina, se topó con un anuncio "pequeñísimo", tan discreto que podía haber pasado desapercibido para de la Fuente. Se trataba de una comunicación de la Real Federación Española de Fútbol, que buscaba entrenadores para las categorías inferiores. El diminuto anuncio cambiaría por completo su vida.
El entrenador decidió coger el teléfono y llamar por teléfono al exfutbolista y exentrenador Iñaki Sáez, amigo personal, su "padre futbolístico" y una figura con un importante peso en el deporte patrio. "Oye, Iñaki, he leído esto... ¿tú crees que yo encajo?", le planteó. Sáez le pidió el currículum y recomendó su nombre en la Federación, concretamente, a Gines Meléndez, el entonces director de fútbol base de la RFEF.

Luis de la Fuente volvió a trabajar e ha hecho historia con la Roja
Tras sondear a varios candidatos, le acabaron ofreciendo un contrato de tres meses para que intentase clasificar a la sub-19 para el próximo Europeo. Pese a que apenas tenía tiempo para trabajar, lo logró, llevando al equipo hasta las semifinales, donde perdería frente a la Francia de Aymeric Laporte.
La satisfacción en la RFEF le convirtió en una figura permanente en Las Rozas. El ascenso como seleccionado fue meteórico: campeón de Europa con la sub-19 posteriormente, con la sub-21, entrenador de la selección olímpica que se llevó la plata en Tokio. En 2022, ya con un currículum intachable, llegó el esperado salto a la absoluta, con la que vencería en la Liga de Naciones y en la Eurocopa 2024.

Alberto, el hijo de Luis de la Fuente, con el que trabaja mano a mano
La historia que comenzó con aquel anuncio en su bar habitual escondía un nuevo giro que llegaría un tiempo después: el de trabajar mano a mano con uno de sus tres hijos, Alberto de la Fuente. En febrero de 2025, el hasta entonces asistente técnico de la selección, Pablo Amo dejó su puesto para entrenar a un equipo catarí. Había que reorganizar el cuerpo técnico del seleccionador: la RFEF decidió tirar de promoción intenta, y fue Alberto, gracias a su perfil especializado en el análisis táctico, la planificación deportiva y el trabajo con datos, el elegido.
De treinta y un años, llevaba tiempo trabajando con éxito en el organigrama federativo, y llevaba tres años ejerciendo de analista en categorías inferiores, por lo que en el ente entendieron que estaba preparado para este cambio de responsabilidades. Desde entonces, padre e hijo trabajan juntos y ha sido habitual verlos a pie de campo durante el presente Mundial. Aquel entrenador en paro, gracias a encontrarse de casualidad dicho anuncio, ha formado una generación histórica, ha ganado una Eurocopa y ha logrado trabajar junto a su propio hijo.
