Entrevista

Nerea Garmendia: "Ser madre ha sido muy complicado física y psicológicamente, me ha cambiado de arriba abajo"

Nerea Garmendia se sincera sobre su proceso para ser madre y su maternidad
Nerea Garmendia. Divinity
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El 4 de abril de 2025, Nerea Garmendia y su pareja, Luis Díaz Núñez, daban la bienvenida a su primer hijo, Unax. Su llegada al mundo puso patas arriba sus vidas y ya nada volvió a ser como antes. Nerea no tenía idealizada la maternidad, pero todo lo bueno supera con creces cualquier expectativa. "Nos han hablado tanto de la maternidad, que me ha dado tiempo a imaginar a desimaginar...pero es mucho más bonita de lo que me imaginaba", nos ha contado sobre su pequeño. Se le cae la baba con él. Fuera de micro y con una sonrisa que delata que está viviendo su mejor momento nos dice que Unax "es muy majo". Nerea, que congeló sus óvulos nueve años antes de convertirse en madre, está disfrutando al máximo de su bebé, con el que tiene una conexión muy especial. "Me cae muy bien. Me ha salido bastante parecido, con humor", nos dice divertida sobre su hijo en una entrevista exclusiva con Divinity que puedes ver íntegra dándole al play al vídeo que encabeza esta noticia.

Nerea Garmendia y su pareja, Luis Díaz, acompañados de su hijo Unax
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El proceso para convertirse en madre ha sido muy complicado

Aunque a través de sus redes sociales ha hablado sobre su proceso para convertirse en madre, Nerea Garmendia se ha sincerado como nunca sobre este proceso con Divinity. La actriz recurrió a las técnicas de reproducción asistida para poder hacer realidad su sueño. Un sueño que tardó varios años en hacerse realidad. "Ha sido un proceso largo, cinco años de intentarlo, pero antes de eso hubo una vitrificación de óvulos. Ha sido muy complicado física y psicológica", nos ha contado a la vez que ha reconocido que le encanta hablar de su proceso abiertamente para ayudar a otras mujeres. "Me gusta hablar de ello y darle voz porque sé que hay muchas mujeres y muchas parejas que están luchando por la maternidad y la paternidad. Mucha gente dice que lo tienen de forma natural y es muy fácil, pero es muy importante poner las cosas como son y por eso quise decirlo abiertamente y para mí es un placer y un honor saber que he ayudado a muchas mujeres".

En cuanto al impacto de la maternidad en su vida no ha podido ser más honesta. "Todo lo malo ya lo tenía presente. 'Voy a dormir poco'; 'Va a haber cambios de ritmo'... Pero todo lo bueno es tan bestia, tiene un puntazo tan grande, que es impresionante. Estoy flipando en colores. Mi vida es de color de rosa", nos ha contado. "No cambiaría por nada del mundo estar con mi hijo porque es maravilla. Hay momentos muy duros, hay momentos maravillosos, pero la experiencia es brutal", nos ha contado Nerea.

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La llegada al mundo de Unax ha sido un aprendizaje brutal para ella y todo lo que está viviendo al lado de su pequeño le ha hecho redescubrirse como persona. "Me hace mejor. Me ha cambiado de arriba abajo, de dentro para afuera. Mi hijo me ha enseñado que hay una Nerea dentro que yo no conocía y cada día me conozco más. La verdad es que para mí ha sido un aprendizaje brutal", ha dicho Nerea, que se ha redescubierto a sí misma gracias a su pequeño. Las piezas que componían su mundo se han reorganizado con la llegada al mundo del bebé y eso ha propiciado que ella también tenga que encontrar su lugar en este nuevo tablero. "Hormonalmente me ha revolucionado mucho por dentro y por fuera. He tenido que aprender a ser una nueva persona, como Nerea, como pareja, como madre, como amiga... Creo que es importante saber cuál es tu sitio"

Nerea Garmendia y su bebé, Unax

No hay una edad para ser madre

Cuando Nerea dio a luz a Unax tenía 45 años. Una edad a la que muchos consideran que se es ya demasiado mayor para traer una criatura al mundo. Nerea no lo ve así. "No hay una edad para ser madre. Los bebés llegan cuando llegan", nos ha contado en esta entrevista. Ella sabe bien de lo que habla. Intentó programar la llegada al mundo de Unax para la fecha que ella creía que era la perfecta, pero la vida tenía sus propios planes para ella y su pareja. "Ni siquiera cuando lo planificas... Yo lo he intentado a través de in vitro y no ha llegado cuando lo he deseado", nos ha confesado.

"Cada madre, cada hijo y cada padre son únicos y hay que dejar de intentar que seamos perfectos", ha dicho a este respecto. Hay que vivir la maternidad con naturalidad y con las cartas que nos ha tocado jugar. Y tiene claro que todos los padres van a hacer siempre lo mejor para su hijo. Y eso nada tiene que ver con la edad. "La educación que le des la vas a hacer desde el corazón, la vas a hacer con todo el amor del mundo", ha contado la actriz. "Creo que a veces estamos sobreinformados y creo que es importante hacerle caso al instinto y no compararnos. Hay muchas comparaciones. Cada uno tiene su ritmo y hay que saber respetarlo.