Dani Rovira concede su primera entrevista tras el cáncer: "Ha sido muy duro, pero no he visto la muerte"

  • Dani Rovira ha concedido la primera entrevista en la que habla largo y tendido sobre su experiencia con el cáncer

"Estoy más fuerte que la rodilla de un dromedario. Puedo decir que incluso estoy un poco mejor y más fuerte que antes de empezar este calvario". Esta es la única forma con la que Dani Rovira sabe plasmar con palabras cómo se encuentra tras vencer al cáncer. Y qué bien sienta escucharlo de su boca. El actor ha concedido su primera entrevista sobre su experiencia con esta enfermedad a 'La rosa de los vientos', programa de OndaCero en el que ha narrado cómo han sido los últimos seis meses desde que le diagnosticaron un linfoma de Hodgkin.

Llevábamos dos días desde que decretaron el estado de alarma cuando el humorista decidió plantarse en el médico. Aquel 16 de marzo se enteró de que le tocaba cargar con una doble mochila: el cáncer y una pandemia mundial. Pero su oncólogo se lo puso fácil desde el principio: "Supongo que mi actitud ha sido buena porque los médicos me dijeron que el tipo de cáncer que he tenido era de los que mejor pronóstico tenía, con un 80% de probabilidad de curación".

El buen pronóstico de su cáncer, un empujón para vivirlo con humor

Casi no hay investigación sobre la quimioterapia de este linfoma por su alto nivel de efectividad, según ha explicado. Para entendernos, y echando sentido del humor al asunto, "si cada tipo de cáncer fuese una carrera universitaria, el mío habría sido Magisterio". A pesar de confesar que este "mal trago" ha sido "muy duro" y que ha podido "verle las orejas al lobo", Dani asume que no vio la muerte "ni de lejos". "Si me hubiese tocado una ingenieria, otro cáncer más letal, no sé cómo habría reaccionado", reconoce.

Siguiendo con las metáforas, Rovira cuenta que "ver que te puede tocar a ti, que tu pelota está en el bombo, puede cambiar muchas cosas". "Cositas como esta te sacuden un poquito el alma y las prioridades, te resitúan", desvela en esta entrevista con Carlos Ansina, la primera en la que habla largo y tendido de su enfermedad. "Puedo decir que incluso estoy un poco mejor y más fuerte que antes de empezar este calvario", insiste. De hecho, consciente de que lo que puede expresar se puede malinterpretar, el protagonista de 'Ocho apellidos vascos' dice que, "a toro pasado, cuando todo ha salido bien, ahora puedo incluso a alegrarme de lo que me ha pasado, porque la visión que tengo de la vida me parece mucho más bonita".

Los seis meses de Dani Rovira con un linfoma de Hodgkin, narrados por él mismo

Su día a día ha sido tranquilo, con una especie de cordón sanitario que le permitía olvidarse del odio que se estaba generando fuera de su burbuja. Deporte cuando podía, comida sana, muchos abrazos y mucho amor, sobre todo de su compañera de vida, Clara Lago, que ha estado acompañándole en este complejo camino. De todo esto decidió hacernos partícipes a petición expresa de los especialistas que estaban mano a mano con él en el hospital: "Me hicieron ver lo importante que era que yo fuera hablando desde la positividad (sin dramatizar) de mi seguimiento". Y desde entonces recibió un feedback tremendo por parte de las personas a las que servía su mensaje.

"El día que estás hecho un trapo no tienes energía ni para mirar el móvil, pero es un proceso y hay que pasarlo con positividad y sentido del humor. Sin frivolizar, yo invitaba a que mi entorno más cercano se riese conmigo de lo que estaba pasando. Es un bálsamo maravilloso", relata Dani Rovira al hacer balance de esta "escalada a la cima". Ahora sabe el significado real de eso tan manido del 'aquí y ahora'. Conoce qué es tóxico, qué quiere y qué no en su vida, y confiesa que el confinamiento le vino bien porque "como todo el mundo había parado, yo no tenía la sensación de ser el único".

Todo esto lo cuenta desde Grecia, donde está rodando una coproducción europea que le tendrá alejado de España dos meses. Una vuelta al cole que le costó imaginarse cuando estaba en plena lucha. "Pensé que no me iban a ofrecer ningún tipo de proyecto hasta que no estuviese curado, que me parecería lícito. Pero no solo he sentido el apoyo de la profesión, sino que me han ofrecido muchos proyectos para cuando terminase todo esto, y eso es de agradecer". Gracias por tantas lecciones, Dani.