Tratamientos faciales

¿Qué hace el ácido fólico en la cara y por qué cada vez más expertos lo recomiendan?

Inclúyelo en tu rutina y tu piel te lo agradecerá. Pexels
Compartir

Durante mucho tiempo, el ácido fólico ha estado ligado casi en exclusiva a la salud y al embarazo. Sin embargo, en los últimos años este ingrediente, también conocido como vitamina B9, ha encontrado un nuevo espacio en el universo de la cosmética facial. Cada vez más firmas lo incorporan en sérums y cremas, y no es una moda pasajera, pues su papel en la regeneración celular lo convierte en un aliado interesante para mejorar el aspecto de la piel del rostro.

“La piel es un tejido en constante renovación, y el ácido fólico participa directamente en ese proceso”, explica la dermatóloga Irene Ortiz, que destaca su valor como ingrediente de apoyo en rutinas de cuidado facial orientadas a mantener la piel sana y equilibrada.

PUEDE INTERESARTE

Uno de los principales beneficios del ácido fólico en la cara es su capacidad para favorecer la renovación celular, un proceso fundamental para que la piel se repare correctamente. Cuando este mecanismo funciona de forma óptima, la piel se ve más uniforme, más fresca y con mejor textura. Según Ortiz, “cuando ayudamos a la piel a regenerarse mejor, también mejoramos su capacidad para defenderse de agresiones externas como la contaminación, el estrés o los cambios de temperatura, que son grandes responsables del envejecimiento prematuro”.

PUEDE INTERESARTE

Una piel más luminosa y con mejor tono

Otro de los efectos más valorados del ácido fólico es su aportación a la luminosidad del rostro. No actúa como un iluminador inmediato, pero sí contribuye a que la piel recupere un aspecto descansado con el uso continuado. “La piel apagada suele ser el reflejo de un ciclo celular lento o alterado. El ácido fólico ayuda a normalizar ese ritmo, lo que se traduce en una piel con mejor tono y aspecto más uniforme”, señala la dermatóloga. Por este motivo, es frecuente encontrarlo en fórmulas dirigidas a pieles cansadas, sometidas a estrés o con signos de fatiga visibles.

Refuerzo de la barrera cutánea y el envejecimiento prematuro

Además de mejorar el aspecto general de la piel, el ácido fólico desempeña un papel importante en el fortalecimiento de la barrera cutánea, clave para mantener la hidratación y proteger el rostro frente a agentes externos. Por otro lado, aunque no sustituye a activos antiedad más potentes, como el retinol o la vitamina C, el ácido fólico ayuda a prevenir el envejecimiento prematuro al apoyar los procesos naturales de reparación de la piel. “No hablamos de un ingrediente que borre arrugas, sino de uno que ayuda a que la piel envejezca mejor”, matiza Irene Ortiz. “Es una opción muy interesante para quienes buscan mantener la piel sana a largo plazo, sin irritaciones”.

Cómo se utiliza

En productos cosméticos, el ácido fólico se aplica de forma tópica y suele encontrarse en sérums, cremas hidratantes o tratamientos calmantes. Es un ingrediente bien tolerado y compatible con otros activos habituales como el ácido hialurónico, la niacinamida o los antioxidantes. Así que, si lo vas a incorporar a tu rutina, has de saber que “es un activo que se adapta bien tanto a rutinas de día como de noche y que no suele generar efectos secundarios, por lo que es apto para la mayoría de los tipos de piel”, concluye la dermatóloga.