Flequillo

Qué flequillo rejuvenece más: los más favorecedores

Miley Cyrus con flequillo que rejuvenece. Cordon Press
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Un flequillo no es simplemente un corte de pelo, es una poderosa herramienta estética que puede restar años de un solo tijeretazo. Actúa como un lifting exprés, enmarca el rostro, disimula arrugas, suaviza facciones y aporta un aire fresco y juvenil al instante.

Pero no todos los flequillos son iguales, ni todos rejuvenecen por igual. Según los profesionales, encontrar el flequillo perfecto depende de la forma del rostro y la textura del cabello. Como apunta el estilista Eduardo Sánchez, “El corte ideal no es el que está de moda, sino el que te ilumina el rostro y te hace sentir bien. “Cuando ves a alguien que ha encontrado su flequillo ideal, lo notas enseguida. Le cambia la expresión por completo”.

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María Baras, directora artística del salón Cheska, también está muy a favor del flequillo y explica que “Un buen flequillo puede transformar la expresión facial. Es como maquillar el rostro con el cabello. Pero hay que personalizarlo. No es lo mismo un flequillo para pelo rizado que para una melena lacia o para una cara redonda que una alargada”.

Lo cierto es que muchas mujeres se lo han planteado alguna vez, y algunas incluso han cometido el error de cortárselo en casa, pero la clave está en atreverse con asesoramiento profesional, porque bien elegido, el flequillo no solo favorece, sino que rejuvenece.

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Rostro ovalado: todos los flequillos son bienvenidos

Tener un rostro ovalado es como haber ganado la lotería genética: es equilibrado, armónico y admite prácticamente cualquier corte. Puedes apostar por un flequillo recto y tupido, uno shaggy con textura, desfilado y ligero, o incluso un microflequillo si te atreves con las tendencias más atrevidas.

En este caso, el gusto personal y el tipo de cabello marcarán la elección. En cabello liso hay libertad total. Puedes jugar con cualquier tipo de flequillo, incluso con el micro, uno de los más difíciles de mantener, pero que aporta un aire muy moderno y juvenil. En cabello ondulado o rizado lo ideal es apostar por un flequillo largo y con caída natural, como el flequillo Morrison, ideal para cabellos con volumen con los que evitarás el encogimiento y ganarás en movimiento.

Si tienes el cabello fino, deberías descartar los flequillos compactos, es mejor uno despuntado, lateral o con capas degradadas que aporten volumen. En un cabello grueso puedes lucir un flequillo recto y tupido o un flequillo cortina, que suaviza y estructura sin apelmazar.

Rostro redondo: flequillo para afinar sin endurecer

El objetivo en un rostro redondo es estilizar sin marcar demasiado, por eso los cortes con líneas suaves y diagonales son los grandes aliados. Se deberían evitar los flequillos rectos y cortos o los microflequillos que terminan en la mitad de la frente porque acentúan la redondez. Apuesta por un flequillo tipo cortina, largo y desfilado en las puntas que parte desde las cejas y se integra en la melena con una caída diagonal. Además, puedes peinarlo con raya al medio o lateral según el efecto que busques. Este tipo de flequillo no solo alarga visualmente el rostro, sino que suaviza los contornos y añade movimiento.

Rostro cuadrado: flequillo que suavice con líneas fluidas

Cuando el rostro presenta una mandíbula marcada y ángulos rectos, el objetivo es equilibrar y suavizar y para ello, las líneas verticales y los cortes desestructurados son perfectos. En este caso el ideal es un flequillo lateral largo o tipo cortina, que alargue la frente y difumine la dureza de los ángulos. Se deben evitar los flequillos muy rectos o demasiado compactos que marquen aún más los rasgos angulosos. Los flequillos con movimiento, textura y acabado ligero funcionan muy bien en estos rostros, aportando un aire relajado y rejuvenecedor.

Rostro alargado: flequillo que rompa la verticalidad

Para los rostros largos, el objetivo es reducir la sensación de verticalidad y en estos casos, el flequillo se convierte en una herramienta imprescindible. El más indicado es el flequillo recto y tupido, que acorta ópticamente el rostro. También funcionan bien los flequillos con volumen o de estilo setentero, al más puro estilo Farrah Fawcett, con mechones despuntados que caen hacia los pómulos. Hay que huir de los flequillos abiertos o demasiado largos que alarguen aún más el rostro. Un buen flequillo recto y con cuerpo puede incluso corregir una frente muy amplia, aportando armonía al rostro.

Rostro en forma de diamante: flequillo que equilibre

Este tipo de rostro se caracteriza por pómulos marcados, frente estrecha y mentón afilado y lo que se busca para armonizar es equilibrar los extremos. Lo ideal es un flequillo lateral desfilado, con capas que caigan de forma suave sobre la frente, de este modo se reduce la forma triangular del rostro y se equilibra con volumen en la parte inferior. Este tipo de flequillo crea un efecto envolvente muy favorecedor y ayuda a redibujar la silueta del rostro de forma delicada.