Salud

La doctora Crispín, sobre la alternativa natural a las inyecciones para adelgazar: “Los suplementos GLP-1 están de moda"

Dra Crispin
Una experta nos aclara las dudas sobre los complementos GLP. Fotomontaje con imágenes de INSTAGRAM @dra.CRISPIN y Pexels
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Los complementos alimenticios que aseguran potenciar los niveles naturales de la hormona intestinal GLP-1 están de moda y se venden como alternativa natural a los fármacos agonistas del GLP-1, como Ozempic, Wegovy, Zepbound o Mounjaro. Son productos en formato cápsulas, parches o gotas, que prometen ser una solución natural para el control del peso, estimulando la producción de insulina y retrasando la absorción de glucosa en el intestino, lo que ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre, pero sin necesidad de pinchazos ni de receta médica.

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La doctora María José Crispín, médica y nutricionista especializada en el manejo integral del sobrepeso y la obesidad, advierte que no son equivalentes a los fármacos agonistas del GLP-1, pero sí pueden tener una acción metabólica leve: “Los suplementos GLP-1 están muy de moda, representan una alternativa para aquellas personas que prefieren evitar medicamentos y optan por productos naturales. Es algo parecido a lo que ocurre con pacientes con colesterol que, en lugar de tomar estatinas, eligen suplementos como la levadura de arroz rojo”.

A diferencia de los medicamentos, estos productos no contienen principios farmacológicos capaces de activar directamente el receptor GLP-1, sino combinaciones de ingredientes naturales que pueden influir de forma indirecta en el metabolismo de la glucosa, el apetito o la microbiota intestinal.

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Diferencias entre complementos y medicamentos GLP-1

Lo cierto es que las diferencias entre los llamados “complementos GLP” y los agonistas farmacológicos del receptor GLP-1, los medicamentos inyectables, son sustanciales tanto en los que se refiere al mecanismo de acción y potencia, como a su regulación y evidencia clínica.

De manera resumida, la farmacéutica Matilde Garay explica que no estamos ante una hormona, sino ante un complemento alimenticio que ayuda a aumentar naturalmente la producción de esa hormona GLP, que es la responsable de retrasar el vaciado gástrico, aumentando la sensación de saciedad, y de regular la respuesta a la insulina.

La farmacéutica aclara que estos complementos van dirigidos a personas para las que la dieta y el deporte no es suficiente; a quienes necesitan regular la glucosa en sangre y la sensibilidad a la insulina; a quienes necesiten reducir el exceso de grasa abdominal; a quienes necesiten controlar el apetito; a quienes tengan una prediabetes, un síndrome metabólico o hígado graso; a quien quiera dejar de fumar; a pacientes que estén pensando en dejar los pinchazos y teman el efecto rebote; mujeres hormonalmente revueltas por menopausia o a las recién dadas a luz que no son capaces de recobrar el tono abdominal; a personas con historial de dietas fallidas

En lo que se refiere al mecanismo de acción, los medicamentos imitan directamente la acción del GLP-1 humano, mientras los complementos provocan cambios en el microbioma con el fin de modular la producción endógena

En cuanto a los efectos, los antagonistas del GLP-1 han demostrado una reducción de peso corporal del 12-15%, aunque como advierte la doctora, el error más frecuente es prescribirlo sin un acompañamiento clínico adecuado. En lo que se refiere a los complementos, se han demostrado aumentos modestos en los niveles de GLP-1 circulante, sin traducirse en pérdida de peso clínicamente significativa.

Si hablamos de la regulación, los agonistas GLP-1 son medicamentos de prescripción médica aprobados por la FDA para diabetes tipo 2 y obesidad, que cuentan con indicaciones y dosis específicas. Los complementos no están evaluados por la FDA, se desconoce su eficacia, su seguridad y los beneficios clínicos.

Componentes habituales de estos complementos

La doctora Crispín enumera los componentes habituales de estos complementos y cuáles son los efectos de cada uno de ellos. En general, estos complementos suelen contener berberina, extracto de morera, lactobacilos y otros probióticos.

Berberina

Es uno de los compuestos más estudiados en suplementos metabólicos. Puede ayudar a mejorar la sensibilidad a la insulina, favorecer el control de la glucosa en sangre y contribuir a una ligera reducción del peso corporal en algunas personas. También se ha asociado a mejoras en el perfil lipídico.

Extracto de morera (Morus alba)

Se utiliza por su capacidad para modular la absorción de carbohidratos en el intestino, lo que puede ayudar a reducir los picos de glucosa después de las comidas y favorecer un mejor control metabólico.

Lactobacilos y otros probióticos

Actúan sobre la microbiota intestinal. Algunos estudios sugieren que determinadas bacterias intestinales pueden influir en el metabolismo energético, la regulación del apetito y la inflamación metabólica.

Según la doctora Crispín, estos ingredientes sí tienen cierto efecto, aunque mucho más limitado que el de los tratamientos farmacológicos.

Como apunta la doctora, “no son productos perjudiciales. La berberina, la morera o los probióticos tienen su acción y pueden aportar beneficios metabólicos modestos. El problema es que su eficacia es claramente menor que la de los medicamentos diseñados para activar el sistema GLP-1”.

Pueden tener un papel en perfiles concretos de pacientes: personas con sobrepeso leve, individuos que buscan mejorar su metabolismo o pacientes que prefieren empezar con estrategias naturales antes de recurrir a tratamientos farmacológicos.

Sin embargo, no deben plantearse como sustitutos de los medicamentos cuando existe una obesidad clínicamente relevante.

“Quien realmente necesita una acción potente sobre el apetito, la saciedad y la pérdida de peso tendrá que recurrir a los fármacos. Los suplementos pueden ayudar un poco, pero no producen el mismo efecto”.

La especialista añade que, como ocurre con cualquier producto destinado a mejorar el metabolismo, su uso debería acompañarse de cambios en la alimentación, control médico y hábitos de vida saludables, ya que ningún suplemento por sí solo puede sustituir una estrategia integral de tratamiento.