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Eduardo Senante, farmacéutico, sobre usar vaselina como crema: “Puede hacer maravillas y ser un desastre”

El farmacéutico Eduardo Senante nos habla sobre los usos de la vaselina. Eduardo Senante y Freepik
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Si hay un producto de farmacia que ha sobrevivido a todas las modas, ese es la vaselina. Ha estado en los neceseres de nuestras madres, en los bolsos de las mujeres y, ahora , también se ha hecho viral en TikTok. Y lo curioso es que en plena era de los péptidos, exosomas exosomas y retinoides, la vaselina ha vuelto a ponerse de moda (si es que alguna vez ha dejado de estarlo) gracias a tendencias como el slugging, que consiste en aplicar una capa generosa sobre la piel para sellar la hidratación.

Las pieles se esas mujeres, después de aplicarla, están preciosas, cristalinas y con mucha luminosidad, pero, ¿es tan buena idea como parece? ¿Sirve para todo? En Divinity.es hemos preguntado al farmacéutico Eduardo Senante, titular de la farmacia Senante, en Zaragoza, y uno de los boticarios más populares en redes sociales, y, grosso modo, nos lo resume así: “la vaselina puede hacer verdaderas maravillas en una piel alterada, pero también puede convertirse en un absoluto desastre si se utiliza sin criterio”.

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Si siempre ha funcionado, ¿por qué no usarla?

Lo primero que deja claro Senante es que la vaselina tiene mucho mérito. “En una industria cosmética donde cada día aparece un activo revolucionario, definitivo y supermoderno, la vaselina sigue ahí, sin campañas millonarias y sigue funcionando”, explica.

Precisamente por eso, sigue siendo uno de esos productos comodín que muchas personas usan casi para todo. Sin embargo, ahí empieza el problema. Que sea útil, barata y sencilla no significa que sea apta para cualquier piel, cualquier zona o cualquier situación. “Ha pasado de ser un producto concreto para situaciones concretas a convertirse casi en un producto que hay que utilizar porque sí. Y no es así”, advierte el farmacéutico.

Además, Senante espeta unas palabras que conviene recordar antes de embadurnarse la piel: “No todo lo que deja la piel brillante está mejorando la piel”. Es decir, que una piel con efecto jugoso o plastificado no siempre equivale a una piel más sana.

La vaselina no hidrata como mucha gente cree

Una de las grandes confusiones alrededor de la vaselina está en pensar que hidrata. Y técnicamente no es así. “La vaselina no hidrata porque no aporta humedad, no aporta agua ni ingredientes humectantesa la piel, como glicerina, ácido hialurónico o urea”, aclara Senante.

Entonces, ¿por qué al aplicarla la piel parece más confortable, suave y menos tirante? Porque actúa como un ingrediente oclusivo. Es decir, crea una película sobre la piel que ayuda a evitar la pérdida transepidérmica de agua. Dicho de otro modo: no mete agua en la piel, pero ayuda a que la que ya hay no se escape tan fácilmente.

“Una piel irritada a veces no necesita solo hidratación. Lo que necesita es dejar de perder agua constantemente”, explica el farmacéutico. Por eso la vaselina puede funcionar tan bien en momentos muy concretos. Senante la compara con “un abrigo” que protege la piel frente a las agresiones externas.

Cuándo sí es buena usar vaselina

“La vaselina puede ser una gran aliada cuando la barrera cutánea está alterada y se necesita protección inmediata” dice el boticario aragonés. Por ejemplo, “en labios muy secos o agrietados, irritaciones alrededor de la nariz cuando estamos resfriados, talones secos, rozaduras o manos castigadas por el frío y los lavados excesivos”, apostila.

También puede servir como apoyo en algunos tratamientos dermatológicos, aunque Senante insiste en que debe hacerse siempre bajo criterio profesional. “Hay veces que la piel no necesita más cosas, necesita calma, protección y dejar de estar continuamente irritada”, explica.

A veces, un producto de menos de cinco euros puede hacer muy bien una función que otros intentan imitar con fórmulas mucho más caras. “A nivel de proteger, sellar y evitar la pérdida de agua transepidérmica, la vaselina lo hace maravillosamente bien y con una relación calidad-precio brutal”, afirma.

Cuándo puede ser contraproducente

Y, como todas las modas virales en belleza, la vaselina no es ni para todas las pieles ni se puede usar en todo el cuerpo. “Una cosa es una piel seca o irritada y otra muy distinta es una piel grasa, congestionada o con tendencia acneica importante”, advierte Senante. En estos casos, "aplicar mucha cantidad puede empeorar la situación", reconoce el farmacéutico.

Y nos explica que “al formar una película sobre la piel, la vaselina también puede atrapar lo que haya debajo. Si esa piel no está bien limpia, todo el sudor, la suciedad, las bacterias y la grasa se acumulan ahí debajo. Y eso puede traducirse en piel saturada, brotes, sensación pesada, dermatitis o acné”.

Tampoco le parece buena idea aplicarla sobre “heridas infectadas, quemaduras recientes importantes o brotes inflamatorios activos. En esos casos, la piel necesita otro tipo de cuidado y, muchas veces, valoración profesional”, concluye.