Guía definitiva del colorete para el verano 2026: del efecto 'buena cara' a la explosión de color
El colorete rosa intenso, tradicionalmente considerado difícil, se posiciona ahora como una de las grandes tendencias de la temporada
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Desde hace un par de años, el colorete se ha convertido en el auténtico protagonista del maquillaje. Lejos de ser un mero paso secundario o un simple complemento en la rutina de belleza, ahora es la herramienta indispensable para conseguir el tan deseado "efecto buena cara". Su presencia se ha hecho tan imprescindible, que con el colorete adecuado se puede conseguir un maquillaje completo usándolo no solo para dar color a las mejillas, sino también a los ojos y a los labios.
Dar con el color exacto que te favorece no es solo cuestión de suerte o de probar mil productos a ciegas, exige un poco de paciencia y conocer mínimamente cómo funciona la teoría del color para saber qué le va mejor a tu tono de piel y de pelo.
El fototipo es la guía rápida para acertar
Para el maquillador Jesús Serrano, la clave está en nuestra propia base. Según explica, “el tono de tu piel, tu fototipo, influye más de lo que crees en cómo se ve tu maquillaje. Elegir bien el colorete puede iluminar tu rostro por completo, y elegirlo mal puede apagarlo sin que sepas muy bien por qué”. Para ir sobre seguro, el maquillador deja estas pautas sencillas según cada tipo de piel.
Fototipo I (Piel muy clara): Hablamos de pieles blanquísimas, a veces con un subtono rosado, que suelen ir acompañadas de ojos claros y pelo rubio o pelirrojo. Son las típicas pieles que se queman siempre y no se broncean nunca. Para este fototipo, los colores estrella son el rosa bebé, el rosa empolvado y el melocotón muy clarito. Tonos suaves que dan un toque fresco sin saturar tu piel.
Fototipo II (Piel clara): Pieles claras con ojos claros o avellana, que se queman con facilidad y consiguen un bronceado muy ligero. A este grupo le sientan de maravilla el rosa palo, el melocotón claro y el coral suave.
Fototipo III (Piel clara–media): Es la piel intermedia con ojos marrones o verdes, que se quema moderadamente, pero se broncea bastante bien. A este fototipo le favorecen el rosa palo cálido y el melocotón medio. Además, Jesús nos da un truco pro: este tipo de piel admite perfectamente los acabados satinados sin miedo a que marquen imperfecciones o texturas.
Fototipo IV (Piel media / oliva): Las características de este fototipo son pieles medias o de tono oliva, con ojos y pelo oscuros. Se broncean rápido y casi nunca se queman. Los coloretes que mejor le van son el terracota suave, el coral cálido y el rosa quemado, que potencian la calidez natural de tus rasgos.
Fototipo V (Piel morena): Este fototipo se caracteriza por una piel morena, ojos y pelo oscuros, con un bronceado intenso y que rara vez sufren por el sol. Para darle vida a estas pieles hay que apostar por tonos con fuerza, como frutos rojos, rosa tostado y subtonos canela o teja.
Fototipo VI (Piel oscura): Pieles oscuras con ojos y pelo negros, que nunca se queman y se broncean al momento. En este caso hay que olvidar los tonos apagados, porque lo que les favorece son los colores vibrantes que provocan contraste, como el fucsia, el ciruela y el borgoña.
Diversión en las tendencias de verano 2026
Este verano 2026 confirma que nuestra relación con el maquillaje ha cambiado por completo. Ahora es mucho más libre y flexible. El color se convierte en el gran protagonista, las técnicas tan estrictas del pasado se diluyen para dejar paso a la expresión individual de cada una.
En este contexto, Gregory Fuenmayor, maquillador colaborador de Revlon, tiene muy claro que este verano el tono melocotón se ha convertido, sin duda, en el nuevo neutro porque es superversátil y queda bien en prácticamente cualquier tipo de piel o estilo. “Si tuviera que apostar por un solo color estrella, sería indiscutiblemente el color melocotón. Lo trabajaría de manera natural, tanto en ojos como en pómulos y labios”, asegura Gregory. La tendencia este año va precisamente de eso, de conseguir acabados frescos, intuitivos, con mucha luz y usando productos multifuncionales que solucionen el look en dos minutos.
Pero esta corriente tan natural convive con otra de las grandes sorpresas de la temporada: la absoluta tendencia del rosa intenso y los maquillajes más desestructurados y experimentales. Es una estética libre y espontánea que ya se ha dejado ver en las pasarelas internacionales y que promete dar mucho que hablar en la calle.
El colorete rosa intenso, tradicionalmente considerado difícil, se posiciona ahora como una de las grandes tendencias de la temporada, reconoce Fuenmayor. El maquillador explica que ahora mismo todo es mucho más libre: “Estoy viendo maquillajes desestructurados, sin líneas ni orden. Es lo que han mostrado los diseñadores en pasarela”. Al final, es un enfoque que conecta con quienes prefieren la espontaneidad antes que un acabado milimétrico y perfecto, demostrando que el maquillaje es, simplemente, una extensión de la personalidad.
Cómo aplicar el colorete según la forma del rostro
Más allá de elegir el color de moda o el que mejor le va a tu fototipo, hay un último paso que lo cambia todo y es la técnica de aplicación. Dependiendo de cómo apliques el producto, puedes transformar visualmente la estructura de tus facciones.
Volvemos a recurrir a Jesús Serrano, que explica las pautas para aplicar el colorete según la forma del rostro. Si tienes la cara alargada, ovalada o rectangular, lo ideal es poner el colorete directamente en la manzanita de la mejilla pero, como apunta el experto, hazlo con el rostro serio, sin sonreír. Así verás el volumen real y quedará mucho más fresco y natural al relajarse la cara, dando volumen justo en el centro. Difuminando bien en el sitio a toquecitos, sin esparcirlo por todo el rostro.
Si lo que buscas es un efecto lifting inmediato para afilar o estilizar el rostro, la opción perfecta si tu cara es redonda, cuadrada, en triángulo invertido o diamante, la clave es seguir la línea del pómulo. Al aplicar el color en diagonal hacia arriba, se añade volumen en la parte alta y se consigue que las facciones parezcan más alargadas. Para un buen resultado hay que mover la brocha siempre hacia arriba, en dirección a la sien.