El abc de la depilación femenina en casa: información práctica de cada método

  • Lo que debes saber de los diferentes métodos de depilación para obtener resultados profesionales en casa

Si habías perdido la costumbre de depilarte en casa, seguro que estás a punto de recuperar ese hábito. Es el momento de aliarse de nuevo con la cera caliente reutilizable, las bandas de un solo uso, las cuchillas de afeitar o las depiladoras eléctricas, pero cualquiera que sea el método elegido está bien recordar cómo hay que depilarse para que el resultado sea casi profesional y evitar escabechinas, sobre todo en las zonas más delicadas, como el pubis o las axilas.

Depilación con cuchilla

Es el método que deben usar quienes han empezado con la depilación láser. Si tienes mucha destreza puedes utilizar cualquier cuchilla de afeitar desechable de esas que se comprar por docenas, pero si no eres muy ducha lo aconsejable es hacerte con una cuchilla especial para depilación femenina que, a pesar de ser más caras, son más duraderas y tienen muchos beneficios: depilan de una sola pasada, se adaptan a las curvas gracias a los movimientos del mango y el cabezal, reducen la irritación, el picor y otros efectos secundarios.

La duración depende de la marca y de cuánto la uses, pero en general las desechables más corrientes no aguantan más de 5 o 6 afeitados, las otras pueden aguantar hasta 6 meses, pero depende de la frecuencia de uso y de lo bien o mal que las conserves.

La limpieza de la cuchilla se debe realizar bajo el chorro de agua, no pegando golpecitos. Se debe dejar secar al aire, aunque al mango le puedes pasar una toalla, y una vez seca hay que guardarla en su estuche. Antes de volver a usarla comprueba que no se haya oxidado y que las cuchillas están en perfecto estado.

En cuanto a la manera de usarla para sacarle el mejor partido, lo correcto para evitar irritaciones es realizar el afeitado tras la ducha: aplicar un poco de jabón, gel, un aceite de afeitado o, supertruco, suavizante del pelo y deslizar la cuchilla en la dirección correcta, que es afeitar primero en la dirección de crecimiento del pelo y dar una segunda pasada en dirección contraria, a contrapelo. Si la zona que afeitas son las axilas, es recomendable hacer una pasada hacia arriba, otra hacia abajo y una tercera hacia los lados. El afeitado profesional termina hidratando en profundidad.

Depilación con cera caliente

Si eres una habitual de la depilación en centro de belleza y dispones de un aparatito de cera caliente con filtro, estos días tendrás que apañártelas en casa. Un par de días antes es recomendable exfoliar la piel, de este modo el vello saldrá con más facilidad. Este método sólo será eficaz si el tamaño del pelo es de al menos 5 milímetros.

Antes de aplicar la cera en la zona a depilar, comprueba la temperatura en el dorso de la mano. La aplicación de la cera se realiza en la dirección del crecimiento del pelo, en tiras de unos 5 o 10 centímetros, espera a que se seque y pega el tirón en la misma dirección, si lo haces a contrapelo el resultado es mejor, pero corres el riesgo de que se enquiste algún vello. Si necesitas dar una segunda pasada, espera a que la piel se enfríe.

Lo ideal es utilizar la cera caliente una sola vez, pero si eres la única persona en casa que la utiliza y la filtras en cada uso, puedes usar la misma para realizar una depilación completa. Después lo recomendable es tirarla. Esta forma de depilarte es algo más agresiva que el afeitado con cuchilla, por eso se recomienda que al terminar apliques una crema hidratante y calmante con aloe vera.

Depilación con bandas frías

Las bandas depilatorias son otra opción muy fácil e higiénica para una depilación duradera. El uso es similar al de la cera caliente: colocas las bandas entre las manos para que tome algo de temperatura, la colocas en la zona del cuerpo que deseas depilar y presionas ligeramente en la dirección de crecimiento del vello. A continuación, tira de la banda en la misma dirección para evitar el enquistamiento del vello. Cambia de banda cuando compruebes que no se adhiere correctamente a la piel.

Depiladoras eléctricas

Las depiladoras tienen una ventaja importante y es que el proceso de depilación es menos engorroso que con la cera caliente, puedes eliminar vellos de menor tamaño y es tan duradera como aquella, pero si no estás acostumbrada te puede resultar más dolorosa.

Debes empezar, igual que con la cera, por exfoliar e hidratar en profundidad tu piel la noche anterior. Antes de pasarte la depiladora se recomienda tomar una ducha caliente para que los poros estén más abiertos, así facilitas la salida del vello. Para un resultado perfecto, la depiladora se debe sujetar en un ángulo de 90 grados y, sin apretar demasiado, deslizarla en la dirección contraria al crecimiento del vello. Al finalizar hidrata en profundidad. Antes de guardarla no olvides limpiar bien con su cepillo tanto la depiladora como los cabezales que has utilizado.