Aciertos y errores de la alfombra roja de la premiere de 'El Diablo viste de Prada 2' en Nueva York
Meryl Streep se come con patatas en estilo a la mismísima Anna Wintour en la première mundial de 'El Diablo se viste de Prada 2' en Nueva York
Y no solo en la première, Meryl ha conseguido también eclipsar con sus estilismos y su personalidad a la editora de moda más poderosa del mundo. Es el ejemplo más claro del mundo en el que la alumna adelanta a la maestra a la que interpreta.
Aciertos
1. Meryl Streep no puede estar más espectacular en toda la promoción de esta cinta que llegará a los cines en pocos días. Anoche en Nueva York nos dejó con la boca abierta con su vestido capa de Sarah Burton para Givenchy, con guantes y botas negras.
2. No se quedaba atrás, también en rojo intencionado, una impresionante Anne Hathaway con este vestido lady de Louis Vuitton.
3. Todo el poderío de Schiaparelli (os sigo esperando en mi novela sobre ella, Schiaparelli, la italiana de París) estaba plasmado en el vestido de Emily Blunt, de la colección de Alta Costura Primavera / Verano 2026. En multicapa de tul.
4. Lady Gaga y su negro eterno, Saint Laurent, escote corazón en picos y falda sirena.
5. Stanley Tucci hizo honor a los chicos bien vestidos en una noche de première.
6. Heidi Klum y su halter volátil en verde menta.
7. En el final de los aciertos dejo, pobre, a esta Anna Wintour que ni en sueños habría creído que la Streep pudiese arrebatarle su podio de moda.
Errores
En esta première hasta los errores tenían su punto. Era lo que tocaba en una noche de moda al cubo.
1. No al modeli vaquero de Ciara, por rollo moda que tuviese, que lo tenía todo, no era para esta party.
2. No al pistacho corto con cola de Simone Ashley.
3. No al cuero embutido de Suleika Jaouad y al red country de Jon Batiste.
4. Las transparencias de Lucy Liu no eran su mejor baza.
5. El Siriano estampado dálmata de Coco Rocha más parecía de première de Cruela que de el Diablo.
6. A Rei Ami la engulló su globo lúrex.
7. Y Laufey parecía que acababa de despertarse, literal, con su lencero arrugado.
El look de Bárbara Palvin tenía rollo para una fiesta de amigas, más que para este première mundial pero termino con ella porque en esta fiesta sin par, donde la moda se respiraba por encima de cualquier fantasía del cine, hasta estos errores divinos como el de Palvin podrían haber sido aciertos.
Y que viva Meryl y su poderío absoluto para aplastar décadas de Wintour de un plumazo.