Así fue la relación de Philippe Junot con Carolina de Mónaco tras su divorcio: los problemas con los Grimaldi tras su divorcio
El mundo del corazón amaneció hoy con la noticia del fallecimiento de Philippe Junot. Con su pérdida, la princesa Carolina despide al que fue su primer marido, con quien protagonizó un divorcio especialmente complicado.
Philippe Junot ha muerto en Madrid a los 85 años. Se marcha un auténtico seductor que, a finales de los años 70, conquistó a Carolina de Mónaco cuando ella tenía 18 años y él superaba los 35. Se casaron en 1978 y apenas dos años después se separaron. Su ruptura fue todo menos amistosa y dinamitó la relación entre ambos.
Una guerra de más de una década
Junot era conocido por su vida nocturna y sus romances con actrices y modelos. Incluso durante su matrimonio, fue fotografiado en Nueva York con una joven misteriosa mientras Carolina esquiaba con sus padres en Gstaad. Meses más tarde, la historia se repitió en Turquía con otra mujer. La princesa se sintió humillada y ahí comenzó el principio del fin.
El Palacio de Mónaco anunció unilateralmente la separación, sin consultar a Junot, quien se declaró “muy sorprendido” y envió a su abogado a negociar con los Grimaldi. Esta humillación pública intensificó la tensión personal entre Carolina y Philippe. Ella buscó refugio en su familia, mientras él defendía sus intereses. Tras abandonar el palacio, el empresario no se contuvo y arremetió contra su antigua familia política. En varias entrevistas culpó a Rainiero y Grace Kelly, los padres de Carolina, de la ruptura. Desde el Principado se insinuó que hubo que pagarle para que abandonara el domicilio conyugal. Una auténtica guerra mediática.
Además, Carolina quería anular el matrimonio por la Iglesia para poder casarse de nuevo, pero Junot se resistió durante años. Doce años tardó en obtener la nulidad eclesiástica, que no llegó hasta 1992 gracias a la intervención del Papa Juan Pablo II, cuando Junot cedió “para restituir la felicidad a Carolina y sus hijos”. Desde entonces no hubo más contacto entre ellos.
Su fantasma, en el vestido de Carlota
Tres décadas después, la historia de Philippe y Carolina volvió al Principado en 2019. El 1 de junio, Carlota, hija de la princesa con su segundo marido, se casó civilmente con Dimitri Rassam en el Palacio Grimaldi luciendo el vestido original de Dior que su madre llevó en su boda con Junot.
Era un diseño de Marc Bohan: un traje blanco impoluto de silueta princesa, escote recto, capa semitransparente de tul con bordados florales, mangas mariposa y un velo corto adornado con flores de tela y cristales. Carlota lo adaptó ligeramente, pero mantuvo la esencia vintage y romántica, como un guiño nostálgico a la historia de su madre. No fue la única referencia a Junot en esta unión. La ceremonia religiosa se celebró el 29 de junio, coincidiendo con la fecha del enlace de Carolina y Philippe.
Junot, después de Carolina
Tras su separación de los Grimaldi Philippe rehizo su vida con Nina Endoble-Larsen, Nina Junot. Con ella tuvo tres hijos: Victoria, Isabelle y Paul. Tras separarse, en mejores términos que en la primera ocasión, mantuvo una relación con Helen Wendel de la que nació su hija Chloé, la más desconocida de los cuatro hermanos. Las últimas apariciones públicas de Philippe han sido en los eventos que han celebrado sus hijos. En 2022 le vimos en la boda de Isabelle y Álvaro, pero meses después reapareció en el bautizo de la primera hija de los marqueses de Cubas. Allí pudimos verle del brazo de Nina, madre de sus tres hijos mayores.
En el verano de 1996 los paparazzis se frotaron las manos cuando pillaron a Marta Chavarri y a Phillipe Junot cenando muy acaramelados. Las fotografías cotizaron al alza en el mercado del cotilleo y fue finalmente la revista ‘Hola’ la que se llevó el gato al agua. La nueva pareja se sumaba a las “inesperadas parejas del verano” en la portada del semanario del saludo compartiendo protagonismo con Rafa Camino y Ana Obregón o Fran Rivera y la hija de Jesús Puente. Años después sus caminos volverían a cruzarse en calidad de consuegros.
El empresario llevaba años lejos del foco mediático y estaba retirado en dos lugares principales: Cannes y Madrid. En la primera tenía un apartamento con vistas al mar y en la segunda a su familia, su hija Isabelle, que vive en la capital junto a Álvaro Falcó, su hija y la que viene en camino.