Vestido, licencias, decoración y más: organizar una boda en la playa, paso a paso

  • Desde las invitaciones a la decoración, el catering y la distribución de los invitados hasta dónde celebrarla, esto es todo lo que tienes que saber para que tu boda a pie de mar sea inolvidable

  • Para preparar una boda hay muchos detalles a tener en cuenta, pero muchos más si es una boda en la playa

Cada vez son más las opciones alternativas para celebrar una boda lejos de lo tradicional. Si antes los novios y novias se limitaban a elegir entre casarse por el rito religioso en una capilla o iglesia, o por lo civil en un juzgado o edificio del ayuntamiento en cuestión del lugar en el que se celebrase el enlace, ahora las bodas se celebran en cualquier entorno que pueda imaginarse. De hecho una de las opciones más elegidas últimamente son las bodas en la playa. Y no nos extraña nada.

Y es que, el mar con el atardecer como fondo, la arena como el nuevo pasillo nupcial, la brisa ondeando la melena de la novia mientras camina hacia ese arco donde la espera el novio… lo cierto es que pocas imágenes hay más paradisíacas y de ensueño que esta.

Pero lo que parece una auténtica imagen de final de película romántica puede convertirse en una pesadilla si no se prepara adecuadamente y atendiendo a todos los detalles, incluso a los más pequeños. Por eso, si tienes claro que quieres una boda en la playa, toma nota de estas claves para organizarla.

Permisos

Las playas son lugares públicos bajo la jurisdicción de los ayuntamientos, por lo que antes de empezar a organizarlo todo, lo primero es asegurarse de que la boda se puede llevar a cabo.

Todo depende de la playa y de la zona en la que se quiera realizar la boda, pero, en general, habrá que informar sobre lo que se va a instalar, es decir, servicios, la decoración, asientos, generadores, equipos de música, luz, etc. y dónde se ubicarán estos elementos. Deberá informarse también de la franja horaria en la que se desea realizar o la seguridad que se pondrá en la boda. Además, en algunos lugares habrá que abonar una tasa que pude variar en función de si los novios están empadronados en esa localidad o no.

En principio, estos permisos los concede el ayuntamiento según la normativa de la autoridad costera, pero algunos trámites pueden depender de delegaciones superiores del gobierno. Pero este no es el único obstáculo.

Puede ocurrir que en esa playa o en esa localidad no se permita cerrar una parte de la playa para que se celebre la boda, por lo que habrá público y lo más seguro es que en bañador. Puede también que os permitan celebrar solo el enlace y no el banquete y la fiesta. Además hay limitaciones en cuanto algunos aspectos, como el nivel de la música.

Para los permisos no hay una fecha límite de tramitación ni concesión por lo que conviene comenzar con el papeleo meses antes. Por todo esto, un consejo, hazte con una 'wedding planner'.

Lo más sencillo será, entonces, casarse previamente y hacer solo una ceremonia simbólica en la playa y después la fiesta también allí, ya que, además, resulta complicado conseguir que alguien del ayuntamiento acuda a este tipo de bodas, igual que si se quiere hacer por el rito religioso. Y lo mejor es hacerlo en un hotel con playa privada o en espacios con acceso a la playa para que nadie os moleste.

¿Dónde y cuándo celebrarla?

Aunque esto resulte obvio, no vale cualquier playa. Es decir, habrá que asegurarse las mejores probabilidades en cuanto al clima. Por eso, si haces tu boda en playas españolas, descarta el norte del país y apuesta por zonas del sur, en Andalucía, como Málaga y Cádiz, como Zahara de los Atunes, con aguas tranquilas y azules y playas de arena fina. Y en el Mediterráneo no podría faltar la opción de Valencia o Ibiza o Menorca, las islas de las bodas en la playa por excelencia. En ellas podrás disfrutar de aguas turquesas, arena blanca y los atardeceres preciosos.

En concreto, la playa elegida debe ser accesible, pues habrá gente de distintas edades y condiciones físicas que tiene que llegar hasta allí. Es decir, celebrar la boda en una cala puede ser precioso pero no será factible si hay que atravesar rocas y acantilados.

En cuanto a la fecha, al celebrarse en la playa, hay que tener en cuenta la humedad que siempre hay allí, por lo que se debe descartar el invierno, pues esta humedad será demasiado fuerte y también el verano pues será demasiado agobiante. Además, en verano o en fechas vacacionales como Semana Santa, hay que tener en cuenta que las playas estarán llenas de gente y será mas complicado que nos concedan los permisos desde el ayuntamiento. En definitiva, la mejor época para una boda en la playa es desde la mitad de la primavera, aproximadamente, al principio del verano y el final de este. Conviene evitar también las horas centrales del día.

Decoración de la ceremonia

No es necesario elegir una decoración con motivos marinos y de playa, de hecho, es mejor no hacerlo para que no resulte redundante. La decoración de una boda de playa además puede ser muy sencilla. Aunque no apuestes por motivos marinos, sí decora la boda de forma veraniega y romántica. Es decir, con farolillos, un arco de flores par dar el “sí, quiero” y las mismas flores para decorar las sillas. Pon un camino también para que sea más cómodo caminar por el pasillo nupcial. También puedes incluir carteles en madera y letras cursivas para indicar a los invitados a dónde tienen que dirigirse.

Por su parte, fijaos en los pequeños detalles, como por ejemplo hicieron Dulceida y Alba con las pajitas, grabad vuestros nombres en los recordatorios y obsequios, poned cámaras polaroid para haceros fotos y construid un álbum de momentos de la boda gracias a los invitados, etc. En definitiva, que todo recuerde a vosotros.

Los invitados

Para celebrar una boda en la playa, el número de invitados debe ser más reducido, ya que no pueden acudir cientos de ellos a la ceremonia aunque sí al banquete si lo haces como te proponemos. Pero una boda en la playa es para los más allegados.

En una boda de playa los invitados se distribuirán en las sillas que coloquéis en filas a los lados del pasillo, imitando las bodas más tradicionales. Lo que varía son los obsequios que les entreguéis. Además del clásico abanico, podéis regalar sombreros para que se protejan del sol y chanclas o alpargatas para que les sea más cómodo andar por la arena, como también hicieron Alba y Dulceida.

Las invitaciones

Al igual que ocurre con las de una boda tradicional, las invitaciones deberán reflejar la esencia que teñirá tanto al enlace como a su celebración. Lo mejor será que estas se tiñan de blancos, azules, turquesas y verdes, pero que, si la decoración de la boda no es de motivos del mar no contengan estos directamente. Es decir, que evoque al mar y a la playa pero siguiendo la línea de la decoración de la boda.

El banquete

Es posible que el banquete se celebre en el mismo espacio pero que también, por la normativa no sea posible. Aún así, lo mejor será no celebrarlo en la playa, ya que la luz no será suficiente si es de noche, de día puede haber mucha gente y hay muchas restricciones en cuanto a la limpieza por la naturaleza. Lo mejor será elegir un hotel o un restaurante a pie de playa o con vistas a ella y celebrarlo en la parte de fuera, si es en un mirador a la playa, mejor.

Allí, la decoración deberá seguir la misma línea que la de la ceremonia de la playa, es decir, todo propio de una noche de verano. Déjalo todo al aire libre para que se respire la brisa del mar, decora las mesas con velas y huye del banquete tradicional. Lo mejor será un convite con comidas típicas de mar, es decir, arroces, marisco y pescados, que los invitados puedan incluso servirse ellos mismos tipo buffet. En definitiva, una boda en la playa será más informal. Eso sí, pon mesas y sillas para que todos coman sentados y no se tropiecen los unos con otros al comer de pie.

En cuanto al baile, este se puede hacer en el mismo espacio en el que se ha dado el banquete para aprovechar la decoración.

El vestido de novia

Olvida los vestidos de novia más recargados y estilo princesa.de novia más recargados y estilo princesa. Para una boda en la playa la elección debe ser más relajada. Una opción son los vestidos ibicencos, esos largos, blancos y estilo hippie que darán un toque de lo más bohemio y romántico, como este de Zara que cuesta 59,95 euros. O también un 'slip dress' si quieres algo más sencillo. Por supuesto, deja a un lado los tacones, elige unas sandalias planas, chanclas o, incluso, ve descalza.