El oscuro legado de Mohamed Al-Fayed dos años después de su muerte: "Denuncias de abusos y su patrimonio bloqueado"
Mohamed Al Fayed era el dueño de Harrods, del Ritz de París y del Fulham Football Club
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El 30 de agosto de 2023 murió Mohamed Al Fayed, el magnate egipcio que durante décadas intentó conquistar la élite británica con la misma determinación con la que levantó su imperio comercial.
Mohamed Al Fayed, dueño de Harrods, del Ritz de París y del Fulham Football Club, parecía el ejemplo perfecto del millonario excéntrico que lo tenía todo. Sin embargo, dos años después de su fallecimiento, lo que queda de su figura es un patrimonio bloqueado en los tribunales, una familia enfrentada y cientos de denuncias que cuestionan la manera en que trató a quienes trabajaban para él.
La fortuna que dejó a su muerte se estima en unos 1.850 millones de euros —más de 2.000 millones de dólares—, pero la herencia continúa sin resolverse. Sus cuatro hijos, Jasmine, Karím, Camilla y Omar, han convertido el reparto en un campo de batalla. Las tensiones, que ya eran conocidas en vida, se hicieron públicas poco después del funeral. Hubo demandas por la gestión de propiedades, acusaciones de manipulación y hasta un episodio surrealista: una denuncia por el presunto robo de un teléfono móvil dentro de la mansión familiar. El caso se archivó, pero dejó claro que los herederos están tan enfrentados entre sí como unidos por la fortuna que reclaman.
Las denuncias por abusos sexuales tras la muerte del magnate
Si el conflicto por el dinero tiene tintes de telenovela, el otro frente abierto resulta mucho más oscuro. En septiembre de 2023, apenas semanas después de su muerte, comenzaron a aflorar testimonios de antiguas empleadas de Harrods que denunciaban abusos sexuales por parte del magnate. Lo que parecía un goteo de relatos aislados se transformó en una avalancha. Hoy, la Policía Metropolitana de Londres reconoce a 146 personas como víctimas en la investigación oficial. Paralelamente, Harrods ha reconocido estar gestionando más de 250 reclamaciones y los abogados de las supervivientes elevan la cifra a casi 400 mujeres que aseguran haber sufrido abusos en distintos contextos relacionados con Al Fayed.
Los detalles que han salido a la luz resultan demoledores. Se habla de violaciones en despachos privados, tocamientos en ascensores, pruebas médicas intrusivas obligadas a las trabajadoras y contratos de confidencialidad diseñados para silenciarlas. Scotland Yard calcula que, a lo largo de varias décadas, Al Fayed pudo haber violado o agredido sexualmente al menos a 111 mujeres.
Ante la magnitud del escándalo, Harrods —hoy bajo propiedad catarí— ha anunciado un programa de compensaciones. Las indemnizaciones pueden alcanzar hasta 300.000 libras por víctima, equivalentes a unos 345.000 euros o 342.000 dólares, en función del daño acreditado. No obstante, muchas afectadas consideran que el dinero no es suficiente y han decidido llevar los casos a los tribunales de forma independiente.
El contraste es brutal. Mientras unos herederos se pelean por repartir millones, otras personas se enfrentan a los recuerdos de abusos que marcaron sus vidas. Y la imagen de Mohamed Al Fayed, que durante años se proyectó como la de un millonario excéntrico, generoso y obsesionado con ser aceptado por la aristocracia británica, queda hoy teñida por un legado de violencia, silencios comprados y una herencia envenenada.
Dos años después de su muerte, el hombre que quiso pasar a la historia por sus negocios y por la defensa de la memoria de su hijo Dodi —fallecido junto a Diana de Gales en París— es recordado no por su riqueza, sino por los fantasmas que siguen persiguiendo su nombre.