Así es Margarita de Rumanía, prima de Felipe VI y de Carlos de Inglaterra

Rumanía no es una monarquía, pero Margarita ejerce de embajadora del país
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Para que Margarita de Rumanía pudiera convertirse en reina, tendría que restaurarse la monarquía en su país, algo que podría explicar por qué la rumana no es tan conocida como otras casas reales europeas. Si bien no es una monarquía reinante, los lazos familiares hacen que tenga cierto protagonismo, sobre todo gracias a su cercanía con la familia real española y con la británica.
Margarita de Rumanía, prima de Felipe VI y de Carlos de Inglaterra
Margarita de Rumanía no ha necesitado convertirse en reina para que el pueblo rumano la considere su mejor embajadora, cargo que ejerce con orgullo desde que el fallecimiento de su padre en 2017 (tras confirmarse su diagnóstico de leucemia crónica y carcinoma espinocelular con metástasis) la convirtió en jefa de la casa real. Aunque a efectos prácticos su papel es el de Reina, el cargo oficial es el de Guardiana de la Corona Rumana.
Convertida en defensora de los intereses de su país y en una de sus representantes en el extranjero, una de sus mejores bazas son los lazos familiares que tiene con otras casas reales, por ejemplo, es prima de Felipe VI y de Carlos III y Felipe de Edimburgo fue su padrino. Su madrina fue su abuela materna, la princesa Margarita de Dinamarca, con la que comparte nombre (no confundir con la reina Margarita II de Dinamarca). Su hija Ana se casó con Miguel I de Rumanía y juntos tuvieron cinco hijas, entre ellas Margarita de Rumanía.
Margarita nació en Lausana en 1949 y creció entre Italia, Inglaterra y Escocia. En la Universidad de Edimburgo estudió Sociología, Ciencias Políticas y Derecho Internacional y durante años estuvo trabajando en importantes organismos internacionales, como las Naciones Unidas. Regresó a su país en 1989, tras la caída del régimen comunista.
Su relación con la familia real española es muy estrecha, sobre todo con la reina Sofía, quien siempre le tuvo un cariño especial a su padre, a quien consideraba alguien muy cercano a ella y, en ocasiones, se ha señalado que era su primo favorito; la princesa Elena de Grecia, era hermana del padre de doña Sofía y madre de Miguel. Son varias las ocasiones en las que ha venido de visita al país, coincidiendo con los Reyes y visitándoles en Zarzuela.
Esta es una buena relación que han intentado fortalecer durante toda la vida por los lazos familiares que les unen, pero también por el bien de las relaciones institucionales entre ambos países. Muchos años de entendimiento y buena sintonía que conmemoraban hace tiempo (2021) desde la Casa Real de Rumanía en sus redes sociales: “Se cumplen 140 años del establecimiento de relaciones diplomáticas entre Rumanía y España, durante los reinados del rey Carol I y el rey Alfonso XII. Cada generación real intentó acercar a los dos países y fortalecer su presente y futuro”.
Unos lazos que los reyes eméritos mantuvieron con los padres de Margarita de Rumanía y que ahora sus hijos continúan estrechando con ella y con su marido, el príncipe Radu de Rumanía. La pareja se casó en 1996. Durante sus años de Universidad mantuvo una relación con Gordon Brown, quien después sería primer ministro del Reino Unido.
