Eugenia de York, embarazada de su tercer hijo en un momento crítico para la monarquía británica: la reacción de Carlos III
La hija de Andrés Mountbatten-Windsor y Sarah Ferguson y su marido, Jack Brooksbank, esperan su tercer hijo en común
¿Qué enfermedad padece la princesa Eugenia de York? La lucha desde su infancia que quiso visibilizar el día de su boda
Tras meses particularmente complicados, la Casa Real británica ha anunciado una feliz y esperanzadora noticia. La princesa Eugenia de York, la segunda de las hijas de Andrés Mountbatten-Windsor y Sarah Ferguson, está embarazada de su tercer hijo. Nieta de la difunta reina Isabel II y sobrina del actual rey Carlos III, a sus treinta y seis años, la princesa ampliará la familia que ha formado en los últimos tiempos junto a su marido, el ejecutivo de marketing británico Jack Brooksbank, con el que se casó en el año 2018 y con el que ya tiene dos hijos, August y Ernest.
Así han anunciado Eugenia de York y Jack Brooksbank que volverán a ser padres
Una publicación en las redes oficiales de la monarquía británica ha sido la forma en la que se ha anunciado que Eugenia y Jack volverán a ser padres, por tercera vez en esta ocasión. Concretamente, la institución ha escogido una tierna imagen de los dos hijos del matrimonio para ilustrar este feliz anuncio en sus perfiles oficiales, publicado en la mañana de este lunes, con el que se confirma la gestación. "Su Alteza Real la princesa Eugenia y el Sr. Jack Brooksbank se complacen en anunciar que esperan su tercer hijo, cuyo nacimiento está previsto para este verano", comienza el texto, que revela así la fecha prevista de nacimiento del bebé.
La imagen muestra a los dos hijos mayores de la pareja, August Philip Hawke Brooksbank, de cinco años, y Ernest George Ronnie Brooksbank, de dos años observando y sosteniendo en sus manos una ecografía de su futuro hermano o hermana pequeño. "August y Ernest también están muy emocionados por la llegada de un nuevo hermanito a la familia", confirma la mencionada publicación, que evidencia, además, la reacción del actual jefe de la monarquía inglesa, el rey Carlos III ante la noticia: "Su Majestad el Rey ha sido informado y está encantado con la noticia", apunta el texto.
Un embarazo agridulce tras la crítica situación de su padre, el expríncipe Andrés
Esta dulce noticia para Eugenia de York se ha visto empañada por la situación de su padre dentro de la Corona Real Británica. A pesar de haber sido el hijo favorito de la reina Isabel II, también ha sido el primer miembro real en ser detenido.
El expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor fue arrestado el 19 de febrero de 2026, un hecho que marca un antes y un después en su relación con la Corona británica. La detención no estuvo vinculada directamente a acusaciones de abuso, sino a una investigación por presunta mala conducta en un cargo público durante su etapa como enviado comercial, al haber compartido información confidencial con Jeffrey Epstein entre 2001 y 2011. Los documentos apuntan a filtraciones sobre oportunidades estratégicas en sectores como el oro y el uranio, lo que sitúa el caso en un nivel de gravedad que podría implicar penas severas.
Tras su liberación, continúa bajo investigación mientras las autoridades evalúan si procede un juicio penal. En paralelo, su desvinculación institucional es total: perdió el tratamiento de príncipe y de alteza real en 2025, así como su asignación económica y la cobertura de seguridad financiada por la Corona, bajo decisión de Carlos III. También abandonó Royal Lodge y reside ahora en Wood Farm, en Sandringham, en un entorno discreto y alejado de la vida pública.
El impacto familiar ha sido significativo, especialmente para sus hijas, Beatriz de York y Eugenia de York, que han optado por un perfil bajo y han reducido su presencia institucional. La postura dentro de la familia real, respaldada por Guillermo de Gales, apunta a una línea de actuación sin excepciones, con la posibilidad de futuras medidas que afecten incluso a su lugar en la sucesión. El futuro de Andrés queda condicionado al avance judicial y a un aislamiento que redefine por completo su posición pública y que dificulta este dulce momento para su hija, Eugenia.