Así es la casa de Natalia Osona: estilo moderno, mobiliario nórdico y espacios abiertos

Natalia Osona muestra el interior de su casa de estilo moderno y lleno de luz natural, con espacios abiertos, mobiliario nórdico y un jardín exterior pensado para sus mascotas
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Natalia Osona ha decidido abrir las puertas de la vivienda en la que vive actualmente para mostrar, por primera vez, el interior de su hogar. Recientemente, ha anunciado que ya tiene su nueva vivienda lista después de dos años de reformas y construcción, una casa de la que es propietaria junto a su pareja Daniel Sanchís. Se trata de un hogar de estilo moderno, con espacios abiertos, mucha luz natural y una selección de muebles de líneas nórdicas que aportan elegancia sin renunciar a la calidez. A través de varias imágenes y vídeos, la creadora de contenido ha enseñado las estancias principales de una vivienda pensada para el día a día, donde cada rincón transmite elegancia y, sobre todo, funcionalidad.
Una vivienda luminosa de estilo moderno y distribución abierta
La casa en la que ha estado viviendo Natalia Osona con Daniel Sanchís hasta su reciente mudanza destaca, desde el primer vistazo, por su apuesta clara por los espacios abiertos y una distribución continua. Los tonos claros dominan en todas las estancias, con paredes blancas y suelos de madera clara que refuerzan la sensación de amplitud. La luz natural es una abundante gracias a los grandes ventanales, que permiten que el exterior se integre visualmente con el interior de la vivienda. El estilo decorativo se mueve entre lo moderno y lo atemporal, con piezas de mobiliario de líneas rectas, acabados suaves y una paleta cromática neutra. Predominan los blancos, los beiges y los tonos arena, creando un ambiente sofisticado y elegante en cada estancia.
El salón es uno de los espacios protagonistas de la vivienda. Se trata de una estancia amplia y luminosa, presidida por un sofá blanco de grandes dimensiones y de piel de borrego que invita al descanso. Frente a él, una mesa baja de diseño sencillo refuerza el estilo minimalista de la estancia. La televisión se sitúa sobre un mueble bajo de madera, aportando un toque cálido que contrasta con el blanco predominante en toda la casa. Plantas de gran tamaño colocadas estratégicamente aportan frescura y conectan el interior con el exterior.
En el dormitorio principal se mantiene la misma línea estética que en el resto de la vivienda. La cama, vestida con ropa blanca, se convierte en el centro de la estancia, acompañada por una decoración sencilla y funcional. La luz natural entra a raudales a través de una ventana amplia, desde la que se aprecian vistas privilegiadas a la montaña. Un espejo de cuerpo entero, de formas onduladas y marco claro, añade personalidad al espacio, que se encuentra situado en el vestidor: un espacio independiente al lado de la habitación lleno de armarios blancos con puertas de cristal que permiten ver el interior perfectamente organizado.
El jardín es otro de los grandes atractivos de la vivienda. Se trata de un espacio exterior cuidado, con césped bien mantenido y zonas ajardinadas que invitan al descanso. En las imágenes, Natalia aparece disfrutando del exterior sentada sobre un banco de madera, en un entorno tranquilo y privado que es ideal para sus mascotas, sus tres perros y sus dos gatos. La vegetación rodea la vivienda, aportando intimidad y una sensación de refugio natural que contrasta a la perfección con la arquitectura moderna de la casa. En general, la casa que Natalia Osona deja atrás es un refugio moderno donde los espacios acogedores y funcionales se dan la mano con lo contemporáneo. Un hogar pensado para vivir cómodamente con sus mascotas, donde la luz, el orden y los materiales de calidad marcan el ritmo de una vivienda que transmite estilo en cada uno de sus rincones.
