Por qué deberías sacar 'los por si acaso' de tu casa, según la experta en Feng Shui Maite Pérez
Acumular sin darte cuenta puede estar afectando a tu energía y a tu bienestar más de lo que crees
Feng Shui: qué es, qué beneficios tiene y cómo decorar según esta filosofía milenaria
Puede que no le des demasiada importancia, pero la forma en la que organizas tu casa y todo lo que decides guardar en ella influye directamente en cómo te sientes. Esto es precisamente lo que defiende el Feng Shui, una filosofía milenaria que busca equilibrar la energía de los espacios a través de la distribución, el orden y los objetos que nos rodean.
Más allá de mover muebles o elegir determinados colores, uno de los pilares clave de esta disciplina tiene que ver con aprender a soltar. Y en un momento en el que tendemos a guardar “por si acaso”, cada vez son más los expertos que ponen el foco en cómo ese hábito puede afectar a nuestro bienestar.
En redes sociales, especialmente en Instagram, encontramos perfiles que ayudan a entender estos conceptos de forma sencilla. Uno de ellos es el de Maite Pérez, experta en Feng Shui, que comparte reflexiones y consejos prácticos para aplicar esta filosofía en el día a día. Entre sus publicaciones más comentadas, hay una que no ha dejado indiferente a nadie.
El peso invisible de lo que no usas
“Nadie te lo quiere decir, pero lo que guardas ‘por si acaso’ te está quitando vida. Casi nada de lo que guardas por las dudas lo vuelves a usar. Pero sí te ocupa algo: energía. En Japón lo entendieron hace siglos. Cada objeto que entra a tu casa, entra también a tu cuerpo emocional. Mientras aquí el ‘minimalismo’ se puso de moda, ellos llevan generaciones viviendo con una sola regla: respira antes de acumular”.
El mensaje es directo y, en cierto modo, incómodo. Porque obliga a mirar de frente una realidad bastante común: acumulamos mucho más de lo que necesitamos. Ropa que no usamos, objetos que “algún día” podrían servir, cajas llenas de cosas que llevan años sin abrirse.
Según el Feng Shui, todo eso no es inocuo. Cada objeto tiene una carga energética y, cuando se acumulan sin sentido, generan ruido visual, mental y emocional. No es solo una cuestión de espacio físico, sino de cómo ese entorno impacta en tu estado de ánimo.
Menos cosas, más vida
La reflexión de Maite Pérez va un paso más allá cuando pone como ejemplo a Japón, donde esta filosofía lleva siglos integrada en la forma de vivir: “Menos ruido visual. Más calma. Más años de vida. Japón no es casualidad: es consecuencia. Tu casa es tu templo, si tú no respiras ahí… ¿dónde lo vas a hacer? Soltar también es vivir”.
Aquí el concepto clave es claro, y es que reducir no es perder, es ganar espacio y energía para lo que realmente importa. Frente a la idea de acumular por seguridad, el Feng Shui propone confiar más en el presente y menos en ese hipotético “por si acaso” que rara vez llega.
Aplicado a la vida cotidiana, este enfoque puede traducirse en decisiones muy concretas como por ejemplo revisar armarios, deshacerse de lo que no se usa, evitar guardar objetos rotos o sin función, o simplemente ser más consciente de lo que entra en casa. Porque, al final, no se trata solo de tener una casa más bonita o más ordenada. Se trata de crear un espacio en el que realmente apetezca estar y donde se respire calma.