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Planta o árbol de Jade: cómo cuidarlo tras el verano para que siga creciendo sano y con hojas brillantes

Planta o árbol de Jade cómo cuidarlo en verano para que siga creciendo sano y con hojas brillantes
Planta de jade. Pexels
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MadridSi hay una planta que parece hecha para quienes no tienen demasiada experiencia en jardinería, esa es el árbol de Jade (Crassula ovata). Pues, sus hojas carnosas, de un intenso color verde y con un aspecto casi brillante, la han convertido en una de las suculentas más populares para decorar tanto interiores como terrazas y balcones. Además, es fácil de mantener, crece lentamente y puede acompañarnos durante décadas si recibe los cuidados adecuados.

Sin embargo, que sea una planta resistente no significa que pueda soportarlo todo. Con la llegada del verano cambian las condiciones ambientales y es habitual que surjan algunas dudas: ¿conviene regarla más a menudo?, ¿puede estar a pleno sol?, ¿qué ocurre si la dejamos sola durante las vacaciones? La buena noticia es que mantener el árbol de Jade en perfecto estado durante los meses más calurosos resulta bastante sencillo si se tienen en cuenta algunos aspectos.

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Mucha luz, pero cuidado con el sol más intenso

El árbol de Jade necesita muchísima luz para desarrollarse correctamente. De hecho, una buena iluminación ayuda a que sus hojas mantengan su color intenso e incluso a que los bordes adquieran un ligero tono rojizo, algo completamente natural en esta especie.

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Ahora bien, durante el verano conviene evitar las horas centrales del día, especialmente si la planta está en una terraza o junto a una ventana orientada al sur. Un exceso de radiación directa puede provocar quemaduras en las hojas, que empiezan a mostrar manchas marrones o zonas resecas. Lo ideal es que reciba varias horas de sol suave, preferiblemente por la mañana o al final de la tarde, cuando las temperaturas son más moderadas.

En verano necesita agua, pero siempre con moderación

Uno de los errores más frecuentes consiste en pensar que, como hace más calor, todas las plantas necesitan mucho más riego. En el caso del árbol de Jade ocurre justo lo contrario ya que sigue siendo una suculenta y almacena agua en sus hojas, por lo que soporta mucho mejor la falta de riego que el exceso de humedad.

Durante los meses de verano es recomendable comprobar antes el estado del sustrato. Si todavía conserva humedad, es mejor esperar unos días antes de volver a regar. Solo cuando la tierra esté completamente seca será el momento de añadir agua de forma abundante, dejando que el exceso drene correctamente.

Las macetas con agujeros de drenaje son fundamentales para evitar que el agua quede acumulada en las raíces, ya que el encharcamiento es uno de los principales enemigos de esta planta.

Es mejor no dejarla demasiado húmeda

Precisamente porque almacena reservas de agua, el árbol de Jade suele tolerar bastante bien varios días sin riego. Antes de salir de viaje basta con realizar un riego normal, evitando la tentación de dejar la maceta completamente empapada pensando que así aguantará más tiempo.

Si permanece en el interior de casa, también puede ser buena idea alejarla unos días de las ventanas donde el sol incide con mayor intensidad, ya que así reducirá ligeramente su consumo de agua y sufrirá menos estrés por el calor.

Algunas señales que indican que algo no va bien

Durante el verano conviene observar la planta de vez en cuando. Si las hojas empiezan a arrugarse o pierden firmeza, probablemente necesite agua. En cambio, si aparecen blandas, amarillentas o comienzan a desprenderse con facilidad, es posible que esté recibiendo demasiada.

Por otro lado, también es recomendable retirar las hojas secas que vayan cayendo alrededor de la maceta y mantener limpia la superficie del sustrato. De esta forma se favorece una mejor ventilación y se reduce el riesgo de que aparezcan hongos o pequeños insectos atraídos por la humedad. Como ves, con unos cuidados muy básicos, el árbol de Jade puede superar el verano sin dificultad y seguir creciendo durante muchos años.