La habitación infantil ideal para favorecer el descanso y la concentración, según la experta en feng shui Mayte Litton

Los colores y materiales suaves invitan a la calma, por lo que conviene apostar por ellos
Dormitorio en equilibrio: cómo organizar tu habitación, según el Feng Shui, para descansar mejor
Decorar una casa es mucho más que ponerla bonita, es construir un hogar y por eso merece la pena ser conscientes de la finalidad de cada una de las estancias antes de colocar los muebles y accesorios. No hablamos solo de distinguir entre un dormitorio y un cuarto de estar, sino de saber que en un dormitorio la energía debe ser tranquila para acompañarnos en la relajación y el sueño, mientras que en un salón o zona común puede ser mucho más activa, porque es el lugar que compartimos con el resto de la familia.
El baño es un lugar de renovación y la cocina, el corazón energético del hogar, el principal símbolo de abundancia, riqueza y salud, pero ¿qué pasa con el dormitorio de los niños? ¿Qué debemos saber del dormitorio infantil si queremos decorarlo siguiendo las indicaciones del feng shui para buscar que los peques de la casa puedan dar lo mejor de sí mismos y convertirse en su mejor versión?
"La habitación no es solo un lugar para dormir o estudiar: es su refugio, su pequeño mundo. Es donde los niños pasan más tiempo: descansan, juegan, estudian y sueñan. Si este lugar está mal planteado, su sistema nervioso no logra desconectar ni encontrar calma", explicaba Mayte Litton, consultora de feng shui, en una entrevista. "Los niños son especialmente sensibles a todo esto y ellos tienen un radar especial que les hace más vulnerables y también beneficiarse cuando el espacio les acompaña".
La distribución ideal de una habitación infantil, según la experta en feng shui Mayte Litton
Una de las cosas principales que la experta recuerda es que el orden es esencial para que un dormitorio infantil cumpla su función. "Un entorno ordenado y equilibrado favorece que duerman mejor, se concentren más fácilmente y se sientan seguros. Cuando la habitación acompaña sus necesidades, baja el nivel de estrés, sube su autoestima y las rutinas diarias fluyen con menos resistencia".
Este es un consejo que no conviene olvidar, pues, independientemente de cómo resulte la habitación al final, es esencial que el orden sea una de las bases. En pocas palabras, el dormitorio debe ser un espacio ordenado, pero también sencillo, porque en este caso, menos es más. Los colores y materiales suaves invitan a la calma, por lo que conviene apostar por ellos. Además, el lugar donde colocamos la cama y el escritorio puede ser definitivo para que el pequeño se encuentre a gusto.
Estos son los aspectos clave que Litton ha querido destacar y desarrollar un poco más en su página web, donde ha dedicado un espacio a dar algunos consejos para lograr que el dormitorio infantil de nuestra casa favorezca la concentración, el descanso y el desarrollo.
En su blog personal, Mayte explica lo importante que es no estudiar de espaldas a la puerta, porque activa la parte del cerebro que nos mantiene alerta y eso hace que el peque se distraiga con facilidad y se canse antes. Lo mejor es que pueda ver la puerta desde la mesa, haciendo que así se sienta seguro. ¿Qué pasa con la cama? También debe aportar seguridad, lejos de la puerta, pero sin darle la espalda, mejor que estén alineadas.
Es importante crear un espacio para ellos, porque les aporta autonomía, pero también refuerza su autoestima. "El entorno habla directamente al inconsciente de los niños", explica la experta en su blog. "Una habitación pensada para ellos, adaptada a su altura y con espacios donde puedan decidir, organizar y expresarse, refuerza su confianza y autonomía". Por eso recomienda añadir elementos a su medida, como estanterías accesibles o perchas bajas.
Su dormitorio debe ser creativo, ayudarles a incentivar el estudio, pero también es su lugar de descanso, algo que es esencial en su desarrollo. Una habitación con demasiados estímulos, destaca Mayte, "puede interferir en la calidad del sueño y provocar despertares nocturnos o terrores" Lo mejor es evitar colores estridentes, pantallas encendidas o juguetes desordenados. Litton recomienda apostar por colores suaves y materiales naturales, porque invitan a la calma.
El feng shui nos ayuda a convertir su dormitorio en un espacio seguro, que les acompaña en su desarrollo, fomenta su creatividad, su autonomía y su autoestima. Todos ellos son cambios que pueden marcar una gran diferencia, pero siempre teniendo claro que lo más importante para lograr un cambio verdadero es el orden.
Un espacio en el que la ropa y los juguetes están tirados por cualquier lado no será favorable para su concentración, genera desorden a nivel visual, pero también sobrecarga mental. De vez en cuando es una buena idea repasar todo lo que hay en el dormitorio y sacar todo aquello que ya no les sirve, como los libros, cuadernos y materiales del curso pasado. Además, creando un sistema sencillo de almacenaje y orden, ellos mismos podrán hacerse cargo del orden en su habitación.
