Decoración

El Feng Shui también habla de los techos inclinados: compensar su efecto es fundamental

Los techos abuhardillados tienen mucho encanto, pero hay que saber cómo manejarlos
Los techos abuhardillados tienen mucho encanto, pero hay que saber cómo manejarlos. Instagram
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Las habitaciones abuhardilladas tienen algo que nos encanta. Son acogedoras, diferentes y permiten imaginar un dormitorio con mucho encanto o ese rincón de lectura que llevamos tiempo queriendo montar. Pero, cuando llega el momento de colocar los muebles, aparecen las dudas: ¿dónde ponemos la cama?, ¿cabe aquí el escritorio?, ¿cómo evitamos que la zona más baja parezca demasiado pequeña?

El Feng Shui también presta atención a los techos inclinados. Según esta práctica, una pendiente sobre un lugar donde pasamos mucho tiempo puede generar una sensación de presión y dificultar que la energía se reparta de manera equilibrada. Se trata de una interpretación de esta tradición, que propone compensarla revisando la distribución, los colores y la iluminación. La buena noticia es que muchas de sus recomendaciones se traducen en cambios sencillos. Y no, no hace falta renunciar a ese espacio de casa que tanto te gusta.

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La altura importa al colocar los muebles

El primer paso es mirar dónde alcanza el techo su mayor altura. El Feng Shui recomienda reservar esa zona para la cama o el escritorio, procurando que la parte más baja de la pendiente no quede justo sobre la cabeza. En la práctica, también resulta más cómodo disponer de espacio para incorporarse y moverse.

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Si vas a cambiar la cama de sitio, comprueba antes que puedes acceder a ella con facilidad y que las mesillas siguen siendo útiles. No merece la pena solucionar una cosa y terminar teniendo que pasar de lado cada noche. Con el escritorio ocurre algo parecido. Siéntate, levántate y observa cuánto espacio tienes encima. A veces basta con desplazarlo unos centímetros para que ese rincón resulte más cómodo.

¿Y qué hacemos con las zonas bajas? Pueden servir para colocar una cómoda, un mueble a medida o una solución de almacenaje que aproveche el hueco. Lo importante es que puedas abrir cajones y puertas sin problemas. Así reservas la altura para las actividades que la necesitan.

Colores y luz para aligerar el conjunto

Cuando no puedes cambiar la distribución, el Feng Shui propone suavizar visualmente la pendiente. Una de las opciones es pintar paredes y techo del mismo color, evitando que el contraste marque más la inclinación. Por ejemplo, los tonos claros son una alternativa si buscas luminosidad. Un blanco cálido, un crema o un beige suave pueden encajar sin convertir la habitación en un espacio frío. Después puedes añadir color con la ropa de cama, los cojines o una butaca.

También conviene revisar la iluminación. Una luz dirigida hacia el techo puede ayudar a que la parte inclinada se vea menos oscura. Combínala con lámparas adecuadas para leer o trabajar, de modo que cada zona tenga la luz que necesita. Notarás la diferencia.