Infarto

Aurelio Rojas, cardiólogo, indica un alimento óptimo para el corazón: "Ajusta la cantidad para no pasarte"

El cardiólogo Aurelio Rojas, sobre el mejor alimento para el corazón
El doctor Aurelio Rojas, cardiólogo, recomienda un alimento que cuida la salud cardiovascular. Freepik/@doctorrojass
Compartir

Si hubiera un fruto seco capaz de marcar un antes y un después en tu salud cardiovascular, sería este. Así de claro lo afirma el doctor David Rojas, cardiólogo y divulgador en redes sociales, donde ha compartido un vídeo donde cuenta algo que no ha pasado desapercibido: “Es tremendamente superior si lo comparamos con el resto a la hora de mejorar tu salud. Y vas a flipar”.

Podrían ser las almendras, los pistachos o los anacardos,  frutos secos muy sanos, pero no, según plantea el doctor en su vídeo de Instagram, que ya acumula casi 60 mil likes. Las nueces se llevan el premio al mejor fruto seco.

Boles con frutos secos

No baja el colesterol total: va directo al peligroso

“En primer lugar, mejora el colesterol, pero no donde la gente cree”, explica el doctor Rojas. “No baja el colesterol total a lo loco. Lo que hace es reducir el LDL oxidado, el colesterol de los infartos y los ictus”.

Este matiz es muy importante. El LDL oxidado es la fracción más implicada en la formación de placas de ateroma. Es el que se asocia de forma directa con problemas cardiovasculares graves. Según recuerda el cardiólogo, un meta-análisis publicado en 'American Journal of Clinical Nutrition' mostró reducciones de hasta un 10 % en LDL oxidado en personas que consumían nueces de forma habitual. Se trata de una intervención directa sobre uno de los mecanismos centrales del infarto y del ictus.

Nueces peladas y sin pelar

Así se mide la juventud del corazón

El segundo beneficio, en palabras del doctor, “es brutal”. Las nueces aumentan la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC), un parámetro que hoy muchos relojes inteligentes permiten medir. Este marcador refleja la capacidad del corazón para adaptarse a los cambios y se relaciona con resiliencia al estrés y salud metabólica.

“Es uno de los marcadores más modernos de salud y juventud de tu corazón”, señala Rojas. El efecto se explica por la modulación del sistema nervioso parasimpático, encargado de contrarrestar la activación constante asociada al estrés crónico.

Y es que, en un momento en el que todos vamos de acá para allá, con mucha presión, cualquier estrategia que favorezca este equilibrio marca la diferencia.

Menos inflamación, menos riesgo

El tercer punto resulta igual de importante. Ya lo están diciendo los médicos (con el doctor Nichoas Perricone a la cabeza): para una mayor longevidad, es necesario evitar la inflamación. Las nueces reducen la inflamación sistémica, considerada la base común de muchas enfermedades no transmisibles del siglo XXI. El doctor Rojas subraya que este efecto se observa en parámetros medibles en analítica, como la proteína C reactiva ultrasensible (PCR-us), con descensos que oscilan entre el 10 % y el 15 %.

Menos inflamación implica menos daño vascular y menor progresión de enfermedad cardiovascular.

Las consecuencias prácticas de todo esto las respalda uno de los ensayos clínicos más importantes en nutrición: el estudio PREDIMED. “Las personas que tomaban 30 gramos de nueces al día, unas 6 u 8 unidades, tenían un 30 % menos de riesgo de infarto”, destaca el cardiólogo.

Mujer comiéndose una nuez

Treinta gramos equivalen a un puñadito. Una cantidad asumible en el día a día, ya sea en el desayuno, en una ensalad, en una crema de verduras o como un picoteo entre horas. Eso sí, el doctor advierte: “Cuidado con las calorías. Tienes que ajustar con el resto de alimentos para no pasarte, porque son bastante calóricas”.