Un vídeo de Marta Carriedo ha reabierto el debate sobre las vacunas. Charlamos con el farmacéutico Pablo García (@medicadoo) para que analice los mitos que siguen circulando
Pablo García, farmacéutico, sobre los errores más comunes en el skincare a partir de los 40 años: “Se falla más"
MadridHay temas que son tan controvertidos que muy pocos se atreven a dar su opinión sobre ellos en las redes sociales. Y uno de ellos es las vacunas, sin embargo, en los últimos días la polémica está servida. Esta vez, a raíz de un vídeo publicado por la influencer Marta Carriedo en el que reflexionaba sobre la vacunación y defendía que la población debería conocer mejor sus posibles riesgos antes de decidir vacunarse. “Evidentemente, si saco el tema es porque se sobreentiende que no estoy a favor del todo de las vacunas”, decía en sus stories de Instagram, donde también pedía que cada persona pudiera decidir “voluntariamente y libremente”.
La creadora de contenido, que ya se metió en otra polémica hace años por recomendar fármacos erróneos, insistía en que, gracias a internet o incluso a la inteligencia artificial, hoy es posible acceder a información suficiente para formarse una opinión. Al mismo tiempo, aclaraba que sí había vacunado a sus hijos, aunque reconocía haberlo hecho “con muchísimo miedo”.
Sus palabras no tardaron en generar reacciones. Entre ellas, la del farmacéutico y divulgador Pablo García, conocido en redes sociales por su cuenta Medicadoo, que publicó un post en el que criticaba este tipo de discursos y advertía del impacto que pueden tener en la percepción pública de las vacunas. Precisamente con él hemos hablado en Divinity.es para que nos desvele los mitos sobre las vacunas.
¿Falta información sobre vacunas?
Lo primero que hay que tener en cuenta es que, tal y como recalca el farmacético, "las vacunas en España no son obligatorias. Es cierto que puedes tener algún tipo de tara mental y decidir que tus hijos no se vacunan. Pero nadie te obliga, únicamente tu sentido común y el deber como padre o madre de proteger a tus hijos". Marta Carriedo, por su parte, planteaba que la sociedad debería estar mejor informada sobre los posibles riesgos de las vacunas. Sin embargo, para Pablo García el problema no es la falta de información, sino cómo se interpreta.
“Información de calidad hay mucha, tanto online como en centros de atención primaria y en farmacias, y toda esa información nos dice lo mismo: las vacunas son eficaces y seguras”, explica el farmacéutico, con más de 123 mil seguidores en Instagram.
García recuerda que, como cualquier medicamento, las vacunas pueden tener efectos secundarios, pero insiste en que el balance entre beneficios y riesgos es claramente favorable. “Gracias a ellas hemos controlado en muchos casos y en otros prácticamente eliminado enfermedades que antes causaban millones de muertes”, afirma.
El impacto de los influencers en temas de salud
En su intervención, la influencer comparaba los posibles efectos adversos de las vacunas con riesgos poco probables, como sufrir un accidente de avión o desarrollar una enfermedad grave. También defendía que cada persona debería poder decidir si “introducir una serie de componentes” en su cuerpo.
Para García, cuando este tipo de mensajes provienen de personas con gran visibilidad en redes sociales el impacto puede ser considerable. “Hablar de salud y sembrar sospechas aumenta el impacto, y en mi opinión muchos influencers lo saben y se aprovechan de ello”, señala.
El farmacéutico cree que parte del problema es que muchos seguidores trasladan la confianza que tienen en una persona a cualquier tema del que hable. “Estoy de acuerdo en que todo el mundo tenga una opinión, pero no todas las opiniones son respetables”, afirma.
En su opinión, quienes tienen cientos de miles de seguidores deberían ser especialmente conscientes de su influencia. “Personas que han convertido las redes sociales en su profesión deben actuar como profesionales”, espeta.
Cuando el miedo pesa más que los datos
Las comparaciones con riesgos poco frecuentes, como accidentes de avión, son habituales en este tipo de debates. Sin embargo, desde el punto de vista científico tienen poco sentido. “En las vacunas se valora el balance beneficio-riesgo, que obviamente debe estar muy desplazado hacia el beneficio”, explica García.
El farmacéutico recuerda que algunos efectos adversos graves pueden existir, pero son extremadamente raros. “Estamos hablando de un caso entre cientos de miles o incluso millones de pacientes”, señala.

En cambio, las consecuencias de las enfermedades que previenen las vacunas pueden ser mucho más graves y frecuentes. “Cuando se recurre a comparaciones como un accidente de avión se está apelando a nuestro sesgo emocional. Los números son fríos, pero las historias impactan más”, explica.
Informar para desinformar
"La desinformación es una pieza dentro de algo mayor que incluye la desconfianza hacia las instituciones, la fatiga pandémica o la menor percepción del riesgo de ciertas enfermedades”, comenta. Lo curioso es que esa menor percepción del riesgo está relacionada con el éxito de las propias vacunas. “Precisamente porque han funcionado tan bien, mucha gente ya no recuerda lo graves que podían ser algunas enfermedades”, explica.
Qué deberían tener claro las familias
Es cierto que antivacunas siempre estarán ahí, como los terraplanitas, pero hay algo que el boticario y divulgador qiuiere dejar claro. “Las vacunas han sido y son una de las herramientas de salud pública que más vidas han salvado en la historia”, afirma.
Por eso, su principal recomendación para quienes tengan dudas es "acudir a profesionales sanitarios. Es normal que una madre o un padre tenga preguntas”, dice.

Pero, según García, la mejor forma de resolverlas no es a través de vídeos virales, sino en consulta. “Que acudan a profesionales de la salud para solventar esas dudas y no se dejen liar, porque los beneficios en prevención de enfermedad grave, complicaciones o muerte superan ampliamente a los riesgos”, concluye.

