Siete cenas frescas y bajas en calorías para el verano que te ayudarán a deshincharte, según una nutricionista
Cuando suben las temperaturas, el cuerpo pide platos frescos y sencillos; y estas propuestas son perfectas para no pasar hambre ni sentirte hinchada
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MadridCon la llegada del calor cambian las rutinas, horarios y también nuestra forma de comer. Las altas temperaturas suelen reducir el apetito y hacen que el cuerpo nos pida platos más ligeros, frescos y fáciles de digerir. Por eso, durante los meses de verano son muchas las que buscan cenas que les permitan sentirse saciadas sin terminar la noche con sensación de pesadez o hinchazón abdominal.
"La clave está en elegir alimentos ricos en agua, verduras frescas, proteínas de calidad y grasas saludables en cantidades adecuadas", explica la nutricionista Victoria Ortiz. Según la especialista, una cena equilibrada no solo ayuda a controlar las calorías, sino que también favorece una mejor digestión y contribuye a despertarnos con una sensación de mayor ligereza al día siguiente. La experta recuerda que "deshincharse no significa dejar de comer ni recurrir a dietas restrictivas, sino apostar por alimentos que faciliten las digestiones y evitar excesos de sal, fritos o platos demasiado copiosos durante la noche". Dicho esto, comparte con nosotras algunas de las cenas que recomienda para los días más calurosos del verano.
Ensalada de manzana, aguacate, canónigos, mozzarella y jamón
Es una de las combinaciones más completas y apetecibles para una cena veraniega. La frescura de la manzana aporta fibra y agua, mientras que el aguacate añade grasas saludables que aumentan la sensación de saciedad. Los canónigos proporcionan vitaminas y minerales, la mozzarella suma proteínas y el jamón aporta un extra de sabor sin necesidad de recurrir a salsas pesadas. "Es una opción equilibrada que combina vegetales, proteínas y grasas saludables, algo fundamental para una cena ligera pero satisfactoria", señala Ortiz.
Gazpacho andaluz con huevo cocido
El gazpacho es uno de los grandes protagonistas del verano español. Elaborado a base de tomate, pepino, pimiento y aceite de oliva virgen extra, aporta vitaminas, antioxidantes y una elevada cantidad de agua. Para convertirlo en una cena más completa, Ortiz recomienda acompañarlo con huevo cocido, una fuente de proteína de alta calidad que ayuda a prolongar la sensación de saciedad.
Salmón a la plancha con ensalada de pepino
El salmón es rico en proteínas y ácidos grasos omega-3, mientras que el pepino destaca por su efecto refrescante y su elevado contenido en agua. "Las proteínas ayudan a evitar el picoteo posterior y favorecen el mantenimiento de la masa muscular, algo importante incluso cuando buscamos perder volumen o sentirnos menos hinchados", asegura la especialista.
Ensalada de sandía y queso feta
La sandía es una de las frutas con mayor contenido en agua, por lo que resulta ideal para combatir la retención de líquidos durante los meses de calor. Combinada con queso feta, hojas verdes y unas hojas de menta fresca se convierte en una cena ligera, refrescante y muy fácil de preparar. "La sandía ayuda a mantener una buena hidratación y aporta muy pocas calorías, mientras que el queso feta añade proteínas y un toque salado muy agradable", explica la nutricionista.
Crema fría de calabacín
Las cremas no son exclusivas del invierno. Servida fría, la crema de calabacín resulta ligera, digestiva y muy hidratante. Puede completarse con unas semillas de calabaza o una pequeña cantidad de queso fresco para añadir textura y proteínas sin disparar las calorías.
Tartar de tomate y atún
El tomate es uno de los alimentos estrella del verano gracias a su contenido en agua y licopeno, un potente antioxidante. Combinado con atún natural y aliñado con aceite de oliva virgen extra se convierte en una cena sencilla y nutritiva. "Es una receta muy saciante pese a tener un aporte calórico moderado", apunta Ortiz.
Tortilla francesa con espárragos verdes
Los espárragos son conocidos por sus propiedades diuréticas y suelen incluirse en muchas pautas destinadas a reducir la sensación de hinchazón. Junto a una tortilla francesa elaborada con uno o dos huevos forman una cena rápida, ligera y muy equilibrada.