Cocina de abuela

Gloria, la dueña del bar de empanadas que Peldanyos ha viralizado: "Estamos abrumados por las visitas"

Montaje con fotografías de Sergio Peldanyos y Gloria, la cocina de Las empanadas de Gloria
Montaje con fotografías de Sergio Peldanyos y Gloria, la cocina de Las empanadas de Gloria. Instagram
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Ha llegado un punto en el que parece que nada sorprende. Y con la cocina y tanto restaurante que descubrir porque, en palabras de muchos influencers que solo trabajan los absolutos, es “lo mejor que he comido en esta vida”, todo parece más de lo mismo. Sin embargo, a veces no hace falta tanto bombo, ni una carta con nombres raros, ni una hamburguesa chorreando queso para que un sitio se convierta en el plan más buscado de Madrid. A veces basta con una tortilla bien jugosa, unas albóndigas con patatas de las de mojar pan y una señora llamada Gloria que cocina como si todavía estuviera en la casa familiar de Viveiro, en Lugo.

Eso es lo que ha pasado con Las Empanadas de Gloria, el puesto del Mercado de Vallehermoso, en Madrid, que Sergio Peldanyos ha viralizado después de visitarlo por recomendación de Juan Sahuquillo, chef con dos estrellas Michelin. Y la recomendación no fue precisamente poco prometedora. “Quiero que vayas a un sitio que está en el Mercado de Vallehermoso. Se llaman Las Empanadas de Gloria, la mejor cocina que he visto en mi puñetera vida. No he probado cosas mejores en mi vida”, le dijo.

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Con semejante frase, Peldanyos fue. Y comió. Mucho.

Una cocina que no va de moderna

El propio Peldanyos lo resumió nada más llegar: “Imagina comer la comida de tu madre o de tu abuela en el mercado gastronómico. Ya está bien de tantas smash burgers y tantas pizzas. Vamos a comer algo que sea casero”. Y ahí está un poco la gracia: Gloria juega en otra liga: la de la comida de toda la vida.

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En el vídeo prueba lacón, queso, tortilla de patata, albóndigas con patatas, zorza con huevos y pimientos de padrón, empanada de sardinas y una tarta de queso con mermelada de fresa y sidra. Un menú de los de salir rodando y, a la vez, clave para que se haya hecho viral.

De la tortilla, al partirla, dice que ese punto “para muchos será perfecto”. Y no hay mucho más que añadir: está jugosa, pero sin convertirse en sopa. “La tortilla, espectacular”, remata. Del queso se queda con la textura: “Es tan cremoso. Parece que esté un poco fundido. Es un queso que, sin estar fundido, parece que esté fundido”. Y cuando llegan las albóndigas, la frase que mejor vende el plato no tiene nada de técnica: “Hace tiempo que no me comía unas albóndigas así. Y estas patatas saben a casa”.

De Viveiro al Mercado de Vallehermoso

Pero Las Empanadas de Gloria no es uno de esos restaurantes de Chamberí pensado por y para la foto porque tiene historia. Gloria creció en Viveiro, Lugo, entre harinas, masas y tardes de cocina con su madre, su abuela y su tía. Allí se hacían empanadas y dulces, pero también se cocinaba una forma de entender la vida: con tiempo, con manos y con ganas de compartir.

Aquellas recetas se quedaron con ella incluso cuando la vida la llevó por otro lado. Durante años se apartó de los fogones y trabajó en una oficina, pero nunca terminó de soltar del todo esa memoria familiar: la masa gramada que había aprendido de su abuela Concha, la tarta especial de la tía Blanca, los bollos de su madre. Hasta que en 2009 decidió que ya estaba bien de dejar el sueño para más adelante y abrió Empanadas de Gloria.

En esa aventura también entró su hija Bárbara, que hoy forma parte de la continuidad del obrador, una forma más de mantener vivas recetas que vienen de casa.

Empanadas que pesan más de un kilo

Aunque el vídeo de Peldanyos ha enseñado también su tortilla, sus albóndigas o su zorza, el nombre del puesto deja claro cuál es el corazón del proyecto. En Empanadas de Gloria preparan variedades de morcilla con manzana, atún, carne, zorza, bacalao, xoubas, verduras, lomo con bacon y chorizo, mejillones, pollo, gulas y gambas o bacon con pimientos y setas. También las hay dulces, como las de queso y frambuesa o manzana.

Todas tienen algo en común: una masa fina y delicada, relleno abundante y producto bueno. De hecho, las empanadas de 25 centímetros de diámetro pesan más de un kilo. Vamos, que aquí nadie juega a poner dos migas y llamarlo artesanía.

El efecto Peldanyos

El vídeo termina con Peldanyos bastante rendido. “Mira que yo como, pero has superado todas mis expectativas. Esto es increíble”, le dice a Gloria después del festín. Y, como suele pasar cuando él pone el ojo en un sitio pequeño, el efecto fue casi inmediato.

Gloria lo ha contado en Instagram con una mezcla de alegría y vértigo: “Esto no para y no podemos estar más felices”. También ha reconocido que el “efecto @peldanyos” ha sido “una auténtica bendición” para ellos. “Estamos abrumados (¡para bien!) por todas las visitas que hemos recibido estos días y, sobre todo, por todos vuestros halagos hacia nuestra cocina tradicional”, escribió.

También quiso dejar claro qué hay detrás de cada plato: “Cada plato que sale de esta cocina está hecho con mucho amor. Ver que eso se nota y que lo valoráis es nuestra mayor recompensa”.