Primavera

La colección boho chic de Eugenia Martínez de Irujo, en cifras: de una camisa de 195 euros a un vestido de 495

Eugenia Martínez de Irujo y Tana Rivera, con prendas de la colección. Europa Press
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Eugenia Martínez de Irujo es una de las mujeres españolas que mejor encarna el espíritu boho sofisticado, un estilo que parece haber heredado de su madre, la duquesa de Alba. Su estética relajada y romántica la ha convertido en una auténtica referencia de estilo y no resulta casual que Antik Batik haya querido contar con ella para diseñar “Felicitá”, una colección cápsula que anoche se presentó en Le Bistroman Atelier y que terminó entre guitarras, baile y un ambiente festivo con influencias andaluzas en el que la duquesa de Montoro terminó bailando al ritmo de la guitarra española.

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La cita reunió a familiares y amigos cercanos de Eugenia, que estuvo acompañada por su marido, Narcís Rebollo, así como por su hija, Tana Rivera. Tampoco faltaron algunas mujeres de la familia de Alba, como Sofía Palazuelo, Bárbara Mirjan o Brianda Fitz-James Stuart y amigas como Virginia Troconis o Manuela Velasco.

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La relación entre Eugenia y la firma francesa viene de lejos. La aristócrata confesó a Telva que Antik Batik era una de las firmas favoritas de su adolescencia y que siempre se ha sentido identificada con ese universo bohemio, artesanal y lleno de color que define a la maison fundada por Gabriela Cortese. De hecho, para la diseñadora, Eugenia es “la persona que mejor interpreta el estilo Antik Batik”.

Cómo es la colección 'Felicitá'

El resultado es una colección que mezcla el ADN artesanal y hippie chic de la firma parisina, con la esencia andaluza de la hija de la duquesa de Alba. La propia Eugenia ha explicado que una de las claves de la colaboración surgió al recuperar un chaleco antiguo de su madre de los trajes de corto que se utilizan para montar en Andalucía, porque quería que la colección tuviera un mix entre el estilo de Antik Batik, un aire flamenco y andaluz y mezclar también las flores de sus pinturas.

Esa miscelánea entre el sur de España y la esencia de la firma francesa se percibe en cada una de las prendas a través del color, los volantes, los bordados artesanales, la inclusión de remates de ondulina, encajes, cuentas y lentejuelas, con los que se consigue una propuesta muy femenina y donde las siluetas románticas conviven con colores vibrantes y con estampados florales.

Los precios de la colección oscilan entre los 195 euros de algún top de algodón y los 495 euros de los vestidos largos más elaborados, piezas que reflejan el cuidado artesanal característico de la firma francesa, porque uno de los puntos fuertes de la marca siempre ha sido reivindicar el trabajo manual, los tejidos especiales y la creación de colecciones eclécticas en las que cada pieza es única.

Una tendencia en alza

“Felicitá” también conecta con una tendencia que lleva varias temporadas dominando las pasarelas internacionales, el regreso del boho chic. Firmas como Chloé, de la mano de Chemena Kamali, han recuperado las blusas vaporosas, los encajes antiguos, las transparencias románticas y los vestidos fluidos que recuerdan al estilo que Eugenia Martínez de Irujo ha defendido durante años sin necesidad de seguir tendencias y tal vez por eso esta colaboración resulta tan natural.

Esta colección no parece una estrategia de marketing, sino una extensión de la personalidad de Eugenia. Gabriela Cortese incluso asegura que en las prendas “se percibe el perfume y hasta el sonido”, una manera poética de explicar que transmite algo emocional más allá de la ropa y de hecho, la propia Eugenia reconoce sentirse completamente identificada con el resultado final: “Me encanta porque va muchísimo con mi personalidad y con mi estilo hippie y boho-chic”.

Las prendas de la colección de Eugenia

En la colección hay vestidos largos fluidos, blusas bordadas, chalecos decorados y faldas de inspiración setentera que parecen pensadas para una escapada a Ibiza, una noche en Marbella o incluso una feria andaluza reinterpretada desde el lujo bohemio. Desde la firma conciben la colección como una oda a la alegría, en la que los motivos florales creados por Eugenia sirven de hilo conductor y se han traducido en bordados y colores que captan la esencia de Antik Batik: la alegría de vivir y la artesanía como lenguaje universal. Para Gabriella Cortese, con “Felicitá” se celebra la alegría, la espontaneidad y la feminidad a través de un vestuario vibrante, moldeado por el arte y las emociones.

La colección cuenta con dos vestidos muy diferentes entre sí. El modelo Rossi (495 euros), que es un diseño largo bordado con motivos florales multicolor en malla de algodón ligero, con una silueta ligeramente ajustada, y el modelo María (345 euros), un diseño confeccionado en algodón con bordados florales, de corte amplio y con cinturón para ajustar a la silueta, que está disponible en dos colores.

Las faldas son una de las piezas centrales de la colección, que cuenta con tres diseños diferentes: el modelo Grenada (395 euros) - que en la fotografía se combina con la camiseta Grenada (235 euros) -, confeccionada en algodón, con volantes superpuestos y salpicada de pequeños bordados y cascabeles y que está disponible en blanco y en negro; el modelo Nina (295 euros) - que en la fotografía se combina en rosa con la camiseta Alama (195 euros) y el bolso Carolina (295 euros), y en verde con el chaleco Ioca (250 euros) -, creada con bloques de color en forma de volantes en popelina de algodón, rematada con una cinta de encaje en el bajo, que está disponible en dos tonalidades; y el modelo Rita (242 euros), un diseño acampanado y abotonado en el delantero.

La colección cuenta con dos tipos de pantalones de estilo sarouel, el modelo Paloma (235 euros) - que en la fotografía se combina en amarillo con el chaleco Gisela (335 euros) y el bolso Gisela (295 euros) y en fucsia con la blusa María (245 euros) -, abotonado en el bajo y el modelo Pam (195 euros) - que en la fotografía se combina con el chaleco Juanita (235 euros) y la chaqueta Juanita (325 euros), que también están disponibles en color blanco -, que se diferencia del anterior porque se frunce con un elástico en el bajo.