Beatriz Archidona, rota, recuerda la su muerte de su madre: "Tienes que saber que ese dolor jamás se irá"

Beatriz Archidona recuerda a su madre once años después de su muerte y describe cómo el dolor nunca ha desaparecido de su vida desde ese momento
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Beatriz Archidona ha recordado en varias ocasiones la figura de su madre y el impacto de su muerte en su vida personal y profesional. En una entrevista con El Mundo explicó que entonces se encontraba en Barcelona, con trabajo y una vida estable, mientras su madre estaba “muy malita”. Fue ella quien la animó a dar un paso y marcharse: "Vete a Madrid". Ese cambio marcó un proceso ligado a la enfermedad y a la pérdida, que después conectaría con su llegada a televisión. La presentadora también vivió un momento de emoción en un directo de 'De Viernes' tras escuchar el testimonio de Eugenia Osborne sobre su propia madre, cuando terminó llorando en plató y reconociendo que lo que escuchaba lo sentía de la misma forma.

El recuerdo de la muerte de su madre atraviesa su relato vital. Archidona ha contado que su crecimiento profesional ha estado unido a experiencias de vida y muerte, y que la pérdida se produjo en febrero de 2015, poco antes de iniciar una nueva etapa laboral en junio. Según explicó, esa cercanía con el paso del tiempo influyó en su decisión de asumir riesgos y cambiar de rumbo.
Beatriz Archidona recuerda a su madre once años después de su muerte
Años después, la periodista escribió una reflexión centrada en el duelo y en la permanencia del dolor. En ese texto afirma: "Sobre “el tiempo lo cura todo”. Es mentira. El tiempo no sana, no cura, solo disuelve, diluye tu dolor. Lo tapa, lo esconde, lo borra un poco, lo camufla, pero no desaparece". También señala la continuidad de esa ausencia: "Cuando una madre muere ese dolor tienes que saber que jamás, jamás se irá. También tienes que saber que tú seguirás viviendo, porque así es la condición humana, adaptarse a todo, incluso a la muerte de una madre".
En su reflexión describe cómo cambia la memoria con los años: "Vivirás a veces bloqueando recuerdos, otras trayéndolos al presente, a veces con una sonrisa, a veces llorando". Y plantea los momentos en los que la ausencia se hace más visible: "¿Sabes cuándo la vas a echar más de menos? Cuando seas feliz, cuando veas nacer a tu hijo, cuando alcances una meta profesional, cuando te pase algo tan bonito que necesites llamarla, cuando hagas una foto del mar, también cuando algo doloroso te pase, pero ¿qué hay más doloroso que una pérdida? Por eso nos acordamos de ellas en la alegría, en la vida, en el amor".
Archidona también reflexiona sobre el tiempo compartido: "A veces pienso que la vida es injusta, pero sería egoísta, porque los 30 años que pude compartir contigo fueron una suerte, y de esa suerte de tenerte esa melancolía por perderte. La vida es un privilegio". Once años después de la muerte, resume su situación emocional con una frase final: "Han pasado 11 años y duele, pero siempre nos quedará nuestro mar y París. Soy feliz y por eso más te echo de menos".
