Sandra Barneda habla, en exclusiva, de su miedo al desamor: "Cuando hay un cabreo tonto, me siento un felpudo"

Acostumbrada a apagar incendios sentimentales de los demás en televisión, la presentadora reflexiona con nosotros sobre cómo gestionar las inseguridades, y hace balance de sus propias relaciones
Sandra Barneda dedica un mensaje especial a su pareja, Pascalle Paerel, en holandés: su significado
Si hay alguien en la televisión que sabe lo que es lidiar con el drama sentimental ajeno, esa es Sandra Barneda. Semana tras semana, hemos visto a la presentadora de 'La isla de las tentaciones' enfrentarse a hogueras, traiciones y ataques de pánico de las diferentes parejas en el lugar paradisíaco donde se graba el programa. Pero detrás de esa imagen de templanza y serenidad que proyecta para calmar a los concursantes, hay una mujer que también ha transitado por las luces y las sombras del amor. Coincidiendo con la alfombra roja de los Premios Iris, hemos querido profundizar con la comunicadora en esto último preguntándole directamente: ¿Cómo se pueden gestionar mejor los celos? Y, sobre todo: ¿qué balance hace de su propio currículum amoroso?

Las inseguridades que dan lugar a los celos: Un "infierno personal"
Lejos de juzgar a quienes se dejan llevar por la desconfianza, Sandra muestra una empatía absoluta, ya que para ella aprender a gestionar este sentimiento no es una tarea rápida y sencilla, sino que se consigue "a base de tortazos de la vida".
Barneda nos explica que, en el fondo, los celos son un cóctel explosivo donde se juntan los miedos y las inseguridades, creando una prisión mental. Y rompe una lanza a favor por quien los padece, asegura que la persona celosa es quien se lleva la peor parte, sintiéndose atrapada en un verdadero "infierno personal". Para ella, la clave no es criminalizar el sentimiento, sino entender que detrás de esa actitud siempre hay "una historia que tienen que trabajar".
Luces, sombras y el odio a discutir
Al llevar la conversación a su propio terreno, Sandra no se esconde y nos contó que sus relaciones le han dado grandes lecciones, empujándola a conocer los extremos de su propia personalidad: desde "su lado oscuro" hasta su "versión más brillante". El amor la ha llevado tantas veces al cielo como al infierno. Dale al play para conocerla en todas sus versiones.
Afortunadamente, la periodista nos desveló con una sonrisa que actualmente se encuentra instalada "en el cielo", sin embargo, la vulnerabilidad sigue ahí. Reconoció que cada vez le gusta menos discutir, hasta el punto de que cuando surge un simple "cabreo tonto" con su pareja, el mundo se le viene encima: "Me siento como un felpudo", admitió con total sinceridad, explicando lo mal que gestiona esos pequeños baches cotidianos.
A pesar de las caídas, si hay algo que tiene claro es que rendirse no es una opción. Las relaciones le han enseñado que, al final del día, el amor es lo único que importa, por eso, lanza un mensaje a todos los espectadores: "Hay que buscarlo, no cerrar nunca la puerta al amor y, sobre todo, atreverse a jugar a enamorarse".
Dale play para escuchar la reflexión más íntima de la presentadora sobre el amor y las inseguridades.