Discreta, introvertida y trabajadora: así es Alejandra, la nieta de Adolfo Suárez y heredera de un título nobiliario
Alejandra perdió a su madre cuando tenía 14 años, murió tras años enferma de cáncer
Exclusiva y casi secreta: así fue la boda de Alejandra Romero, nieta de Adolfo Suárez, y Pedro Armas
Marcados por la figura de Adolfo Suárez, el primer presidente de la democracia, la familia Suárez ha pasado por momentos complicados, algunos de ellos han sido públicos y otros se han desarrollado en la intimidad, pero todos ellos les han hecho convertirse en la familia que son hoy día. Han sabido dejar apartadas algunas disputas, como aquella que mantuvieron por el título nobiliario que finalmente heredó Alejandra Romero.
Alejandra, la discreta nieta de Adolfo Suárez, heredera de un título nobiliario
El Ducado de Suárez fue concedido a Adolfo Suárez en 1981 por parte del rey Juan Carlos, un título que pasaría a formar parte de la familia y que se convirtió en motivo de disputa tras la muerte del Presidente. Adolfo y su mujer, Amparo Illana, tuvieron varios hijos, Sonsoles, Adolfo, Francisco Javier, Laura y Mariam. Adolfo es el más conocido de todos y también el más mediático, con el tiempo se convirtió en portavoz de la familia.
Fue él quien habría dejado claro su interés en recibir el título que un día fue de su padre, algo que no llegó a hacerse realidad porque la ley no estaba de su parte. Como primogénita, el título le correspondería a Miriam, fallecida en 2004 (Adolfo Suárez padre viviría hasta 2014), en su ausencia, era su primogénita Alejandra quien heredaría el Ducado, como así fue.
Si por algo ha destacado Alejandra, además de por presentar batalla para no perder lo que legalmente era suyo, es por su discreción. Son pocas las ocasiones en las que se ha mostrado públicamente, aunque nunca ha dudado en dar un paso adelante en las situaciones que así lo han requerido, como para formar parte de la comitiva organizada para rendir homenaje a su abuelo tras su muerte. Ella es la nieta mayor del presidente y ejerció como tal.
De eso hace una década y ahora Alejandra es una mujer de 30 años que ha sabido construirse una vida en la que es feliz. Estudió Derecho y Empresariales (ADE) y después se graduó en la INSEAD. Finalizados sus estudios, comenzó a trabajar para el bufete Herbert Smith Freehills, tal y como recogen en Mujer Hoy, donde es abogada asociada. Además, habla inglés y francés.
Alejandra tenía 14 años cuando su madre murió (Miriam fallecía a los 41 años de un cáncer del que estuvo en tratamiento durante once años, cuando se lo detectaron estaba embarazada de su segundo hijo y aplazó el tratamiento hasta su nacimiento) y ella siempre está presente en su vida, por eso quiso que su hija se llamara de la misma manera. La pequeña venía al mundo en 2020, fruto de la relación que Alejandra mantiene con Pedro Armas, con quien se había casado un par de años antes.
Pedro, al que conoció en el colegio, pero con quien se reencontró años después, momento en el que surgiría la chispa entre ellos, es notario. La boda fue una celebración íntima organizada en 2018 y Alejandra lució un diseño de Jorge Acuña.
Quienes la conocen la definen como una mujer discreta, introvertida y trabajadora, algo que queda claro también gracias a su labor filantrópica, imparte clases en un centro para madres en riesgo de exclusión que fundó en memoria de su progenitora.