
Los Bafta, estilismos sin pena ni gloria
A MEDIDA. La pasada noche volvió a celebrarse en Londres la fiesta del cine Británico. Sin embargo, los atuendos nos dejaron tan fríos como el tiempo de la ciudad. Qué poca emoción. Penélope Cruz volvió a confiar en la aguja mágica de Giorgio Armani y eligió este Armani Privé en color vino con escote estructurado en corte palabra de honor. Las joyas, que lució como si le pagaran, eran de Chopard. Otro de sus accesorios habituales, el flequillo postizo, volvió a hacer acto de presencia. Lo mejor del vestido es que ya sabemos que no lo llevará a los Oscars.










