María Baras, de Salón Cheska: "Estamos en el año de las extensiones para un pelo largo y con volumen"

No se trata solo de longitud, sino de calidad y eso implica una buena genética e inversión constante en salones especializados y productos profesionales
Corte de pelo shullet: qué es, cómo llevarlo y cómo saber si te sienta bien, según María Baras, del Salón Cheska
Acababa de empezar el año y María Baras, de Salón Cheska, ya lo pronosticaba: “¿Sabes que este 2026 es el año de la vuelta de la melena larga y con volumen? ¿Quiéres tener una melena XXL o una melena extravoluminosa? Con nuestras extensiones tus sueños se hacen realidad!!!”
Esta afirmación de una de las peluqueras más respetadas de la profesión conecta directamente con la estética del lujo silencioso, que apuesta por prendas impecables, maquillaje contenido, pieles luminosas y manicuras discretas de inspiración ‘rich girl’. En este nuevo contexto, el cabello se convierte en un símbolo de estatus tan poderoso como un buen abrigo o un bolso icónico.
La relación entre esta estética depurada y el cabello largo es directa, porque para que una melena XXL resulte elegante debe verse sana, brillante, densa y bien cuidada. Ya no se trata solo de longitud, sino de calidad y eso implica, además de una buena genética, una inversión constante en salones especializados y productos profesionales.
Las pasarelas para 2026 han confirmado esta vuelta al cabello largo y con cuerpo. Firmas como Chanel, Dior, Valentino, Alberta Ferretti o Chloé apostaron por melenas fluidas, con movimiento natural, raya al centro o ligeramente ladeada, muchas veces trabajadas con extensiones invisibles para reforzar densidad y volumen sin perder naturalidad. Un regreso que se aleja del pelo excesivamente pulido y celebra una feminidad más orgánica y natural.
Las extensiones, el secreto de las celebrities
Si la inversión en cuidados es inevitable, la genética hace tiempo que dejó de ser una barrera gracias a las extensiones de cabello, uno de los recursos más habituales entre estilistas de celebrities. Nombres como Jennifer Lopez, Paris Jackson, Alba Díaz, Laura Escanes, Ángela Rozas o Cayetana Guillén Cuervo, son el mejor ejemplo de esta versatilidad, porque tan pronto presumen de corte bob, como de melena larga y abundante.
Como explica María Baras, “las extensiones no solo sirven para ganar longitud, especialmente al pasar de una media melena a una melena larga, sino que también se utilizan para engrosar un cabello fino, reforzar las puntas o aportar volumen en la zona superior”. Además, permiten crear matices y contrastes de color sin recurrir a procesos químicos agresivos.
Antes de decidirse a llevarlas, es fundamental conocer los tipos de extensiones existentes, su mantenimiento y cómo pueden afectar a la salud del cabello.
Tipos de extensiones
La primera gran clasificación distingue entre extensiones de pelo natural y sintético y aquí es el presupuesto el que marca la diferencia. Las de pelo natural se integran mejor y además permiten el uso de calor y tintes, mientras que las sintéticas, aunque han mejorado mucho, no toleran el mismo nivel de manipulación. La segunda clasificación tiene que ver con su duración, dependiendo de si se quieren llevar de manera permanente o provisional.
Entre las permanentes hay que hablar de diferentes sistemas: extensiones adhesivas, de grapa, cosidas y de queratina. En cuanto a las provisionales, hay que mencionar las de clip y las de hilo invisible. Las primeras suelen durar unos meses, aunque hay que retocarlas a medida que crece el cabello natural.
Extensiones permanentes
Extensiones adhesivas
Las extensiones tipo ‘tape’ o pegatina se presentan en mechones planos de unos cuatro centímetros y permiten aportar gran densidad al cabello. Bien colocadas, siempre en horizontal y paralelas unas a otras, pueden durar 5 o 6 semanas, cuando el pelo natural haya crecido, será necesario retirarlas con un líquido disolvente especial y volver a posicionarlas, porque se pueden reutilizar hasta 3 veces. Son cómodas y discretas y el único inconveniente puede venir de su mala colocación, porque pueden resultar visibles.
Extensiones de grapa
Las de grapa están formadas por pequeños mechones circulares sujetos con anillas metálicas y deben colocarse en un salón de peluquería con herramientas adecuadas. Son más económicas, pero pueden resultar incómodas porque ejercen mucha tensión, además no se recomiendan para cabellos finos porque las anillas lo debilitan aún más. Hay que retocarlas a las 5 o 6 semanas, cuando el pelo natural haya y sea necesario reposicionarlas.
Extensiones cosidas
este es uno de los sistemas de extensiones más utilizados. Consisten en una cortina de cabello que se cose a una fina trenza horizontal del cabello natural. Son cómodas, duraderas, se camuflan bien entre el cabello natural y se pueden reutilizar, aunque requieren mantenimiento profesional frecuente.
Extensiones de queratina
Este tipo de extensiones utiliza mechones separados que se sujetan al cabello natural, a unos 2 cm de la raíz, con una pestaña de queratina y mediante calor o ultrasonido, por eso deben ser colocadas por profesionales. Ofrecen un acabado impecable que queda camuflado entre el cabello natural, son muy duraderas, permiten manejar con facilidad toda la melena y son perfectas si se busca dar longitud o volumen al cabello. Entre sus desventajas están el precio, que necesitan muchos cuidados y que no son reutilizables.
Extensiones provisionales
Extensiones de clip
Este tipo de extensiones son ideales para cambios puntuales. Fáciles de colocar, cómodas y sin compromiso, no requieren dormir ni lavarse el pelo con ellas. Se trata de cortinillas de pelo que incluyen en uno de sus extremos unas pinzas u horquillas para su colocación. Son fáciles de poner y quitar, así que no requieren ayuda profesional.
Extensiones de hilo invisible
Un postizo sujeto por un hilo tipo diadema que se camufla entre el cabello natural, logrando un efecto muy natural si se coloca correctamente.
Se trata de un postizo sujeto por un hilo que se coloca en la cabeza a modo de diadema. Para que el hilo quede invisible y el postizo integrado entre el cabello, es necesario entresacar mechones de pelo natural para taparlo.
Cómo cuidar las extensiones
El cuidado depende del tipo de extensión que se haya elegido. En todos los casos, es recomendable desenredar antes del lavado, cepillar con cuidado de las puntas a la raíz, lavar siempre de arriba hacia abajo y usar una mascarilla para suavizar el cabello. Si se ha optado por las extensiones de queratina, lo ideal es elegir un champú específico. Hay que recordar que las extensiones de pelo natural admiten calor, pero las sintéticas, no.
En cuanto a cómo afecta al cabello natural, las extensiones de quita y pon son totalmente inocuas si se usan correctamente. En cuanto a las permanentes, no tienen por qué dañar el cabello si están bien colocadas por profesionales. Las adhesivas son las más recomendadas para cabellos finos, mientras que las cosidas funcionan mejor en melenas gruesas. En cualquier caso, el diagnóstico previo de un buen estilista es clave para acertar con el sistema más adecuado.
