'Beauty Party' con amigas: las sesiones de belleza más exclusivas para mimarse en buena compañía

Autocuidado, risas y rituales: te contamos cómo organizar una en casa
¿Cómo lavarse el pelo sin que se caiga? Te lo contamos (sin dramas)
Quedar con amigas ya no va solo de reservar mesa o elegir la próxima serie que vais a devorar juntas, pues el plan que triunfa se llama beauty party, y no es otra cosa que un encuentro pensado para parar, cuidarse y disfrutar del placer de mimarse en buena compañía. Una tendencia que lleva tiempo arrasando en Estados Unidos, especialmente en ciudades donde el frío invita a quedarse en casa, y que ahora se está viralizando en Instagram y TikTok a golpe de rutinas beauty, pijamas ideales y salones convertidos en mini spas.
Una fórmula que mezcla autocuidado, risas y bienestar, y que transforma cualquier tarde entre amigas en una experiencia beauty con mucho encanto. Y es que estas sesiones de belleza entre amigas suelen girar en torno a rituales sencillos pero efectivos: limpieza facial, mascarillas adaptadas a cada tipo de piel, masajes con aceites, manicura improvisada o pequeños ‘testeos’ de productos que todas queréis probar. Más allá de ser una sesión de autocuidado, lo importante es el momento, el ambiente relajado y esa sensación de estar haciendo algo solo para vosotras.
De plan casero a tendencia viral
Parte del éxito de las beauty parties está en su versatilidad. Puedes optar por un plan totalmente casero o subir un nivel la experiencia recurriendo a profesionales que se desplazan a domicilio. Además, cada vez es más habitual contratar servicios de manicura y pedicura en casa, tratamientos faciales personalizados o incluso peluqueros que van con todo lo necesario para cambiarte el look sin salir del salón. Una opción perfecta si buscáis algo más especial o si celebráis una ocasión concreta como un cumpleaños, una despedida o simplemente una tarde diferente.
Así lo puedes hacer tú misma en casa
El encanto de este tipo de planes está en ese equilibrio entre exclusividad y comodidad. Se inspiran en los spas urbanos y en las tendencias beauty que vemos en redes sociales, pero sin la presión de agendas, desplazamientos ni horarios cerrados.
Si te animas a organizar una beauty party en casa, lo mejor es no complicarse demasiado. Elegir dos o tres rituales es más que suficiente para que la experiencia fluya sin prisas. Puedes centrar la sesión en el cuidado facial, añadir manicura o dejar que un profesional se encargue de todo mientras vosotras solo disfrutáis. La clave está en adaptar el plan al grupo y al tiempo del que disponéis.
No olvides cuidar el ambiente y los pequeños detalles. Tener a mano toallas, espejos, cuencos y productos bien colocados marca la diferencia. Para cerrar el plan, la parte ‘social’ es imprescindible. Infusiones, smoothies, agua aromatizada o algún picoteo ligero ayudan a alargar la tarde y refuerzan esa sensación de bienestar compartido. Porque al final, más allá de mascarillas, esmaltes o cambios de look, lo que realmente convierte una beauty party en un plan redondo es compartir tiempo, conversaciones y risas. Un lujo sencillo, pero muy necesario.
