El sencillo truco de la crema Nivea y una cuchara para eliminar arrugas y manchas
El truco de la crema Nivea y la cuchara era más que conocido por nuestras antepasadas, que utilizaban este tip para mejorar el estado de la piel
18 usos de la icónica crema azul de Nivea que (quizá) no conocías
En un mundo saturado de gadgets cosméticos y tratamientos de belleza de última generación, a veces los remedios más simples y económicos logran captar la atención de todo el mundo y este esto es lo que ha sucedido con el truco de la cuchara y la crema Nivea, un método casero que ha resurgido en redes sociales como alternativa natural para mejorar la piel del rostro, reducir arrugas, atenuar manchas y devolver la luminosidad.
La tendencia de utilizar herramientas para masajes faciales no es nueva. En la cosmética asiática, especialmente en la medicina tradicional china, el uso de rodillos de jade o cuarzo rosa se remonta a la antigüedad, sin embargo, en Occidente esta práctica se ha popularizado recientemente, gracias al auge del autocuidado, el skincare y el bienestar emocional.
Hoy en día existen múltiples dispositivos faciales, desde rodillos de germanio hasta barras de oro o platino, que prometen mejorar la circulación, tonificar la piel y favorecer la absorción de productos. No obstante, en la cultura occidental el uso de estos utensilios es una moda relativamente reciente, aunque el truco de usar una crema combinada con un masajeador (mucho más rudimentario) era más que conocido por nuestras antepasadas, que utilizaban la crema Nivea clásica y una cuchara fría para mejorar la circulación, promover el drenaje linfático, relajar la musculatura, aportar luminosidad a la piel, reducir arrugas y eliminar las manchas de la piel.
La crema Nivea, lanzada por primera vez en 1911, se ha mantenido como un clásico del cuidado de la piel gracias a su fórmula rica y altamente hidratante. Su base es el Eucerit (una emulsión estable de agua en aceite), que facilita la mezcla de agua y grasa y es la clave de su textura y fácil absorción, además cuenta con emolientes como la parafina y el perolato, que crean una barrera que permite retener la hidratación, así como glicerina, un humectante que contribuye a atraer y retener el agua. La fórmula se completa con pantenol, que es un derivado de la vitamina B5, que tiene propiedades calmantes y regeneradoras, y lanolina, que ayuda a suavizar y acondicionar la piel.
Los beneficios de Nivea, la marca que ha conquistado a mujeres anónimas y famosas como Nagore Robles, Nuria Roca, María Castro, Ana Milán, Gisela, Dulceida, Sandra Barneda o la mismísima Monica Bellucci van más allá de hidratar la piel en profundidad, especialmente cuando se aplica en pieles secas o expuestas a factores ambientales agresivos, también mejora la elasticidad de la piel evitando la aparición de las estrías, calma la piel agredida por las quemaduras solares, alivia la irritación provocada por el sudor o la fricción y puede ser tu mejor descubrimiento contra las arrugas y manchas si se combina con una simple cuchara de cocina.
El truco de la Nivea y la cuchara contra arrugas y manchas
Para poner en práctica este sencillo truco solo necesitas una cuchara previamente enfriada unos minutos en el congelador o en un recipiente con hielo y la crema Nivea de la lata azul. El objetivo es oxigenar la piel, estimular la circulación sanguínea, promover el drenaje linfático, eliminar células muertas, reducir la inflamación y la retención de líquidos, suavizar las líneas de expresión y las arrugas, atenuar las manchas e iluminar la piel.
Como en cualquier masaje facial, es necesario aplicar sobre la piel limpia una crema super hidratante como la de Nivea, que ayude a realizar movimientos firmes pero suaves con la cuchara. Lo ideal es seguir las reglas del masaje linfático en el que los movimientos deben ir en una sola dirección, siempre ascendente, y no de ida y vuelta, para estimular el drenaje y evitar irritaciones.
Este masaje puede ser una gran herramienta para aliviar el estrés, pero también es un buen truco de belleza que ayuda a levantar los párpados, difuminar las arrugas, reducir las manchas o luchar contra la flacidez.
Utiliza la parte cóncava de la cuchara para masajear las mejillas: realiza tres pasadas desde la nariz hasta la parte alta del pómulo, a continuación, haz el mismo movimiento desde la comisura de los labios hasta el lóbulo de la oreja. A continuación, realiza tres movimientos ascendentes en la frente, desde el puente de la nariz hasta la raíz del pelo.
El masaje sigue en la zona alta de los ojos, para ello coloca en el párpado los dedos índice y corazón y pasa la piedra desde la cuenca del ojo, por encima de la ceja y a lo largo de la frente hasta la raíz del pelo. Continúa con el masaje bajo los ojos, desde el lagrimal hasta la sien y finalmente masajea hacia abajo el puente de la nariz y todo el contorno de la mandíbula. Termina con el cuello pasando la cuchara desde la clavícula hasta el hueso de la mandíbula.
Con este masaje conseguirás movilizar los músculos de la cara con el fin de estimular la producción de colágeno y conseguir un efecto lifting. Aunque no existen estudios clínicos específicos sobre el uso de cucharas frías combinadas con crema Nivea, sí hay evidencias de que el masaje facial favorece el flujo sanguíneo, mejora la elasticidad de la piel y ayuda a relajar los músculos faciales. Además, la terapia de frío (crioterapia) puede reducir la hinchazón y cerrar los poros, dando un aspecto más terso y descansado.
Este tipo de tratamientos caseros pueden ser complementarios a una rutina de cuidado profesional, pero no sustituyen a tratamientos médicos ni cosméticos avanzados en casos de hiperpigmentación, arrugas profundas o flacidez severa.